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La Junta Local Fallera de Torrent obliga a llevar los tres moños en contra del reglamento

La exposición de los trajes que lucirán las cortes de honor de Torrent. :: lp
La exposición de los trajes que lucirán las cortes de honor de Torrent. :: lp
  • La normativa permite que el peinado de las falleras vaya en consonancia con el traje pero no las normas de protocolo para la JLF

Las falleras mayores de Torrent y sus cortes de honor están obligadas a llevar en todos los actos los tres moños, independientemente del traje que luzcan en cada ocasión, por las normas de protocolo que están vigentes, elaboradas por la JLF.

Mientras que en Valencia la tendencia es ir recuperando la indumentaria tradicional, que marca un solo moño para el traje de fallera del siglo XVIII, en la capital de l'Horta Sud se impone todo lo contrario, con unas normas de protocolo que son de obligado cumplimiento para las componentes de la junta y que firman a modo de aceptación antes de formar parte de la misma.

Pero el problema no reside en la polémica surgida entre los propios indumentaristas de uno o tres moños sino en que esta norma, que recoge el documento, se contradice con el propio reglamento fallero de la ciudad elaborado en los años 90 y que actualmente continúa en revisión por la polémica suscitada por el uso de la banda.

En su artículo 47, dedicado a la indumentaria, el reglamento especifica que «con la finalidad de dar mayor realce y esplendor a los actos y desfiles falleros, las comisiones deben velar porque en la fiesta de las Fallas se utilice la indumentaria fallera valenciana tradicional» y queda «totalmente prohibida la utilización de piezas que no concuerden con la indumentaria tradicional fallera».

Las normas de protocolo recogen estas dos cuestiones pero obvia en el documento otro de los puntos del reglamento, también de este mismo artículo, que es que «la fallera deberá lucir el tradicional traje de valenciana, llevando el peinado acorde con el vestido que luzca en ese momento. Para los actos religiosos, deberá cubrirse la cabeza y los brazos acorde con la indumentaria tradicional valenciana».

Esta última cuestión choca de frente con el manual que se establece que «siempre que las falleras mayores o las cortes participen en un acto con el traje de valenciana, deberán llevar obligatoriamente, el peinado de tres moños».

Esta norma, al igual que el resto que se recoge en el manual, es «de obligado cumplimiento» para las falleras y en el momento que firman el documento no tienen más opciones, ya que se añade que las sanciones «pueden llegar incluso al cese en su cargo en función de la gravedad de los hechos realizados», aunque no se detallan.

La propuesta de Valencia de recuperar la indumentaria tradicional y algunas voces discrepantes respecto a esta normativa ha hecho que la JLF se plantee la revisión del protocolo para adecuarse a esta tendencia y ha pedido el asesoramiento de un persona muy relacionada con este mundo y miembro del consejo rector del Organismo Autónomo Municipal, Marisa Esteve.

«Hay una buena predisposición a que esta norma cambie», señala Marisa, «porque hay que actualizarse y recuperar la indumentaria tradicional». Esta misma semana se ha previsto una reunión para configurar las modificaciones adecuadas para actualizarlo, tanto en materia de indumentaria como en otras cuestiones referentes al comportamiento y otras formalidades que las falleras de la junta deben conocer y cumplir. Llama la atención que la capital de l'Horta Sud sea la única ciudad en la que se organiza el concurso de indumentaria valenciana Narci García, fundado precisamente por la familia de Marisa hace 40 años y en el que se premia la recuperación de las prendas utilizadas antaño y los usos tradicionales.

A las dieciséis componentes de las cortes de honor, tanto mayores como infantiles, les queda por delante un largo camino para el que han elegido sus trajes, que se mostraron al público recientemente.

Algunos de los modelos son del siglo XVIII y para vestirse adecuadamente deberían llevar el peinado acorde con el vestido, tal y como marca el reglamento, pero no las normas de protocolo, una contradicción que está por resolver.

Por otra parte, la propia fallera mayor de Torrent, Carmen Sirvent, ha declarado ser una amante de la indumentaria valenciana, como quedó patente en su exaltación, y tendrá que renunciar al peinado de un solo moño, a pesar de que el vestido lo requiera. De hecho, en el espectáculo que rodeó esta ceremonia se vestía a una muñeca con las prendas típicas, entre ellas, una sola peineta.

Otro factor a tener en cuenta en esta cuestión es que, así como las componentes de la junta local están obligadas al uso de los tres moños, las falleras de las comisiones torrentinas tienen la libertad de poder utilizar un único topo cuando lleven el traje del siglo XVIII, tal y como recoge el reglamento que es de cumplimiento para todas las fallas.

Esta no es la primera polémica que rodea al mundo fallero de la capital de l'Horta Sud. Las modificaciones al reglamento fallero todavía están encima de la mesa por la dicotomía surgida en torno al uso de la banda y su factor «discriminatorio» hacia la mujer. La aprobación definitiva no ha pasado el último trámite, tras responder todas las alegaciones. Así que este punto todavía está por resolver.