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La máquina encargada de realizar la prospección. :: lp
La máquina encargada de realizar la prospección. :: lp

Paterna inicia perforaciones en La Canyada para construir pozos o zanjas anti inundaciones

  • Las prospecciones subterráneas de más de 60 metros de profundidad analizarán las características drenantes del subsuelo

Las perforaciones en el Barranco del Rubio de La Canyada ya han comenzado. Los trabajos de prospección se realizan a más de 60 metros de profundidad para analizar los estratos del terreno y determinar si se construyen pozos o zanjas drenantes, las dos soluciones que el consistorio tiene sobre la mesa para acabar con los históricos problemas de inundaciones que padecen las viviendas de esta zona.

Los análisis del subsuelo en la calle 133 y en el Barranco del Rubio tienen como objetivo conocer las propiedades «hidrogeológicas del subsuelo de ambas calles y analizar las características hidráulicas del terreno para estudiar las posibilidades reales de infiltración del agua de lluvia y valorar la conveniencia de construir pozos o zanjas drenantes», explicó ayer la concejala de Infraestructuras, Nuria Campos.

Los pozos se construirían a mayor profundidad, utilizando menor extensión de terreno, mientras que las zanjas serían más longitudinales pero harían su papel en estratos menos profundos del suelo. Lo que determinará el uso de un sistema u otro o la combinación de ambos es lo que arrojen las dos primeras perforaciones que acaban de comenzar.

Estos trabajos de prospección forman parte del paquete de actuaciones que el consistorio inició a principios de septiembre en el Barranco del Rubio para dar con la «mejor fórmula de prevención de inundaciones». El primer paso fue elaborar un estudio previo bibliográfico y de investigación sobre las características del terreno en la zona más inundable de La Canyada, buceando en registros como el del Instituto Geológico y Minero de España o la Confederación Hidrográfica del Júcar. También se hizo una tomografía eléctrica y un sondeo vertical que determinaron, por ejemplo, que las perforaciones debían realizarse a unos sesenta metros de profundidad, más de lo inicialmente previsto por el equipo especializado.

En esta segunda fase, además de sondeos de investigación mediante perforación se van a realizar ensayos de permeabilidad para, con todos los datos recabados, poder calcular «los ratios y caudales máximos de infiltración y determinar la técnica más óptima y efectiva».

Medio millón

Para el actual ejecutivo «la prioridad siempre ha sido solucionar de manera definitiva los problemas de inundaciones del Barranco de Rubio, para lo que creó una bolsa económica de 500.000 euros, a la que se va incorporando dinero constantemente para ir ejecutando mejoras y, a la que el equipo de gobierno ya ha previsto destinar 154.000 euros para costear la construcción de la infraestructura que determinen estos trabajos».

La inversión forma parte del II Plan Transforma, el nuevo programa de obras con el que el ayuntamiento quiere poner en marcha proyectos de mejora en la ciudad y que llevará a pleno la próxima semana para su aprobación definitiva.

El coste de construcción de un pozo, por ejemplo, ronda los 100.000 euros y es más que probable que la solución definitiva requiera de varias unidades de captación de agua. El ayuntamiento trabaja con estas soluciones técnicas para que su impacto visual en la zona sea prácticamente inexistente. Los técnicos buscan alternativas a las balsas de laminación en abierto, proyecto que quedó paralizado tras la construcción de tres de estas estructuras por el rechazo de los vecinos a que la solución fuera en abierto y no soterrada.

Las catas geotécnicas han analizado cómo absorberá el agua un pozo drenante o una zanja. La misión de estos sistemas es retener el agua de lluvia para poder ir derivando el flujo, de forma paulatina, a los colectores o acuíferos de la zona.

Todas estas actuaciones se sumarán al proyecto de encauzamiento definitivo del barranco del Rubio, obra que tendrá un coste de unos ocho millones de euros.

Los residentes del Barranco del Rubio solicitaron que las medidas a efectuar tuvieran «efectos a medio y largo plazo». En las últimas peritaciones realizadas en el barranco y la calle 133, en octubre de 2015, «se tramitaron 88 expedientes por daños provocados por las lluvias».

Es un problema «muy importante que afecta a muchas viviendas de esta zona y, por eso, es fundamental que se aporten soluciones duraderas en el tiempo y lo más eficaces posibles», recalcaron.