Las Provincias

Burjassot inicia controles para multar a dueños que no recojan heces de perro

Un dueño recoge las heces de su mascota, en una imagen de archivo. :: lp
Un dueño recoge las heces de su mascota, en una imagen de archivo. :: lp
  • La policía realizará batidas diarias a determinadas franjas horarias, a partir de hoy, para detectar este tipo de infracciones

Burjassot ha decidido 'atar en corto' a los dueños incívicos que no recogen las heces de sus mascotas de la vía pública. La policía pasa hoy de los avisos y las multas sólo a reincidentes a sancionar a todos los propietarios de perros que no recojan los excrementos en la calle.

El ayuntamiento, desde la concejalía de Policía y Seguridad Ciudadana dirigida por Manuel Pérez Menero, ha decidido intensificar, desde hoy, los controles por la no recogida de excrementos en la vía pública y la no tenencia del chip de los animales de compañía.

La campaña, avanzan desde la corporación, será «intensiva durante un plazo de tiempo indeterminado y se realizarán controles diarios y a distintas franjas horarias, multando a aquellos propietarios que no recojan los excrementos de los animales o los lleven sin identificar con el correspondiente chip».

Para el alcalde de Burjassot, Rafa García, «a partir de esta semana, para este ayuntamiento se ha convertido en objetivo prioritario buscar una solución al problema de los excrementos de los animales».

Durante meses, se han hecho campañas de concienciación, se ha avisado por parte de la policía, pero «muchas personas no actúan cómo corresponde, con lo cual, la policía tendrá como uno de sus trabajos principales, además de las tareas normales, poner fin a estos comportamientos».

Las personas que no cumplan con su obligación serán multadas acorde a la ordenanza, con sanciones que oscilarán entre los 60 y los 300 euros. En un municipio, en el que pueden convivir cerca de 5.000 canes, «hay que concienciarse para no ensuciar, ya que es importante ahora mismo la suciedad que generan los excrementos». El alcalde espera que, con la medida, que «obviamente no es de nuestro agrado, podamos ir mermando los problemas que se generan con estos comportamientos tan poco cívicos».

El consistorio recuerda que, atendiendo a la Ordenanza Municipal de Convivencia Ciudadana, en su título III, «las personas que acompañen a sus animales están obligadas a recoger los excrementos que depositen en cualquier lugar de las vías o lugares públicos y, de manera especial en zonas de estancia o paso».

Cuando los excrementos de los animales queden depositados en las aceras, paseos, jardines y, en general, «en cualquier lugar destinado al tránsito de peatones, deberán ser recogidos por los propietarios, o personas que los conduzcan y depositados en un contenedor de basura, encerrados en una bolsa de plástico». La normativa, incluso, señala como «conveniente» que los dueños de los animales apliquen sobre la vía pública «agua pulverizada para diluir el orín de los animales, evitando así malos olores y la degradación de los espacios y equipamientos públicos».

En el caso de incumplir la ordenanza, el acompañante del animal será sancionado por «no recoger excrementos de animales en lugares públicos, no introducirlos en bolsa de plástico o arrojarlos a un lugar no adecuado».

La sanción oscila de los 60 a los 300 euros, en el caso de considerarse leve pero, de acuerdo al principio de proporcionalidad, teniendo en cuenta la «reincidencia en la comisión de faltas, la transcendencia para la convivencia ciudadana, los daños producidos a los bienes públicos o privados, entre otros», podría llegar a catalogarse como muy grave, ascendiendo a una multa de 3.000 euros.

Dicha obligatoriedad de recogida de los excrementos también se recoge en la Ordenanza Municipal sobre Tenencia de Animales, y en uno de sus apartados se habla de las repercusiones en la limpieza en la vía pública. En el caso del chip, los perros deben portar la identificación electrónica, pues «supone el DNI del can». Desde la Policía Local también se va a llevar a cabo este control para garantizar la identificación de los perros, evitando así posibles abandonos. En estos casos, las infracciones pueden llegar a sanciones de 18.000 euros.