El propietario del Palau Giner Cortina de Torrent repara la valla de la parcela

La valla reparada por el propietario. :: LP/
La valla reparada por el propietario. :: LP

El dueño cumple con el decreto del consistorio y limpia la zona en la que está ubicado el edificio, declarado como Bien de Relevancia Local

ADA DASÍ

El propietario del Palau Giner Cortina de Torrent, Felipe García, ha concluido las obras en la propiedad exigidas por decreto por el ayuntamiento, en el que se le obligaba a la estabilización del vallado perimetral de la parcela, además de otras tareas de desbroce, limpieza y de apuntalamiento, y también la inspección y retirada de todos los elementos susceptibles de encontrarse en condiciones deterioradas.

García señala que «después de tres semanas, la valla ha quedado en su estado original, tras el buen trabajo realizado por las empresas Construcciones y Reformas Barber y Excavaciones y Derribos Rogefer».

Según explica, «lo primero que se ha hecho nada más concluir ha sido informar al ayuntamiento del fin de la obra de la reparación del vallado, ya que el técnico, Vicente Ferrer, ha estado pendiente en todo momento y ha informado durante el transcurso de la actuación».

Además, el dueño del palacete advierte que «también se ha limpiado la parcela, sacando varios camiones de escombros y enseres que la gente ha ido tirando desde el camino por encima de la valla dentro de la propiedad, como si la finca fuera un vertedero» y critica que «las personas que quieran deshacerse de objetos que llamen al ayuntamiento y no ensucie lugares como estos».

Esta ha sido una de las reivindicaciones del propietario sobre la escasa vigilancia de la propiedad y culpa, en parte, al consistorio de «permitir la degradación del palacete, después de que denunciáramos en varias ocasiones de la presencia de vándalos y okupas». Su ubicación, a la afueras de la ciudad, también hizo que, en su momento, fuera un lugar propicio para hacer botellón.

García deja claro que lo que se ha hecho ha sido «reparar y no rehabilitar» aunque se ha tenido mucho cuidado con los elementos que forman parte de la verja, como los capiteles de las columnas que se han quitado para soldarlos bien al muro y se han limpiado.

Además, dentro de la parcela de 10.000 metros cuadrados donde está ubicado este edifico, reconocido como Bien de Relevancia Local (BRL), se han cortado las palmeras quemadas por el sol y se ha desbrozado la zona para dar una mejor imagen de las cuatro escasas paredes que todavía quedan en pie del palecete neonazarí.

El consistorio advirtió al propietario con carácter urgente para que realizara estas tareas en un plazo máximo de siete días y, aunque el inicio de la actuación se ha retrasado casi un mes porque se debía tratar con cuidado al ser un bien de relevancia local, el vallado ya se ha apuntalado y se ha resuelto el riesgo de caída del muro. La opción del ayuntamiento fue la de apremiar la actuación o realizarla de forma subsidiaria, a cargo de las arcas públicas, por un coste estimado de 11.000 euros que después gravarían sobre la propiedad. En cuanto a una posible rehabilitación de lo que queda del inmueble, el propietario no se ha pronunciado, ya que la parcela continua en venta esperando comprador.

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