La Reina reaparece en público tras la tensa escena familiar en Palma

La reina Letizia saluda con una sonrisa al abandonar el centro. / efeMassiel en la edición de Eurovisión que ganó. :: r. c.
La reina Letizia saluda con una sonrisa al abandonar el centro. / efeMassiel en la edición de Eurovisión que ganó. :: r. c.

Escuchó silbidos y algún grito de «fuera»de un reducido grupo de personas a su salida de un acto en el Colegio de Médicos de Madrid

J. V.

Tras la tempestad... ¿la calma? Relativa, a tenor de algunos sonidos que pudieron captarse ayer durante el primer acto público al que asistió la Reina Letizia tras la polémica desatada por la tensa escena que protagonizó el pasado domingo con su suegra, Doña Sofía, a la salida de la catedral de Palma de Mallorca. La esposa de Felipe VI mostró una cálida sonrisa y un semblante relajado tanto al entrar como al salir de la sede de la Organización Médica Colegial (OMC), en Madrid, pero tuvo que escuchar breves abucheos y aislados silbidos de un reducido grupo de personas. Unas pocas entre las cuatro o cinco docenas congregadas junto a la puerta de la institución facultativa.

Tal vez la procesión iba por dentro. En esta línea se sitúa el testimonio de Inma Aguilar, amiga de la Reina, que afirmó que esta se encuentra «preocupada y bastante desolada» tras el incidente del domingo, cuando Letizia obstaculizó la foto que su suegra pretendía hacerse con sus nietas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. Así será teniendo en cuenta, también, la enorme repercusión nacional e internacional y la polémica provocada por el vídeo que recoge la escena. Puede que esa inquietud viaje por su interior, pero ayer no lo pareció. Exhibió Doña Letizia una calma y un saber estar notables y, lejos de torcer el gesto ante algunos gritos de «fuera, fuera» y comentarios incómodos como «maleducada» y «floja», lució su mejor cara, sonrió y saludó amablemente hasta en tres ocasiones a los presentes, algunos de los cuales también la aplaudieron.

Ataviada con blusa y pantalón negros y una chaqueta en tonos rojo, blanco y negro de Hugo Boss, la Reina cumplió con uno más de sus compromisos oficiales asistiendo en la OMC a la segunda jornada sobre tratamiento informativo de la discapacidad en las redes sociales. Fue recibida al llegar y despedida al salir por la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat.

Le preguntaron cómo se encontraba y ella respondió con una sonrisa

Sin comentarios

Fue al abandonar el edificio de la Organización Médica Colegial cuando se produjeron los abucheos. Reacción afable. Hubo plena normalidad en el comportamiento de Doña Letizia, salvo tal vez en un pequeño detalle: a diferencia de otras ocasiones en las que responde brevemente a preguntas de los periodistas, ayer prefirió no hacerlo. «¿Cómo está, Majestad, después del polémico vídeo?», «¿está bien, está preocupada?», interrogó por dos veces una reportera. Silencio, nuevas sonrisas, otro saludo con la mano, entrada en el coche y marcha. Tampoco la Casa Real ha variado su postura desde que saltara la polémica. Mantiene un mutismo absoluto al respecto y se limita a cumplir con la agenda prevista por la Familia Real.

Durante el acto de ayer, la Reina escuchó palabras más agradables que en el exterior y cálidos aplausos cuando el portavoz del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) le agradeció su compromiso y apoyo a la organización.

Fotos

Vídeos