«No quiero que pixelen a mi hija»

La cantante acaba de debutar como actriz en 'La bola dorada'./
La cantante acaba de debutar como actriz en 'La bola dorada'.

Soraya Arnelas desvela que fue marginada en el colegio.«Para los ricos yo era del grupo de los pobres. Hoy esos mismos me hacen la pelota»

ARANTZA FURUNDARENA

Acaba de estrenarse como actriz. Y a nadie que la haya visto sobre un escenario podrá sorprenderle. Soraya Arnelas demostró tener tablas incluso en sus comienzos como 'triunfita' . Y eso que no había recibido ni una sola clase de canto o interpretación . «En mi pueblo (Valencia de Alcántara) no había escuelas de ese tipo», aclara la extremeña. El talento le venía de serie. «Y de las muchas horas que pasé en casa gesticulando y cantando frente al espejo. Ese espejo dio mucho de sí», bromea. Ahora, a sus 35 años, madre de una niña de uno, con pareja estable y cuatro mascotas en casa, Soraya celebra el «maravilloso» momento que atraviesa con el lanzamiento de la canción 'Qué bonito' y con el estreno de 'La bola dorada', una película familiar dirigida por Aitor Aspe donde interpreta a Natalia, una madre de familia de armas tomar... Como ella.

Cuando le ofrecieron el papel, la cantante no esperaba quedarse embarazada. Pero para cuando llegó el rodaje ya estaba de siete meses. Hubo que adaptar el guion. Natalia, su personaje, no solo era una maestra con dos hijos, sino que ahora además esperaba el tercero... «La experiencia fue de lo más placentera -recuerda Soraya-. Todo me parecía bien, estaba de buen humor todo el rato. Yo es que nunca he sido más feliz que cuando he estado embarazada. De hecho, mi novio me dice a veces: 'Soraya no vuelvas, no vuelvas atrás'. Se refiere a recuperar mi genio de siempre. Pero la verdad es que nunca lo perdí, solo estaba oculto», confiesa la cantante entre risas.

Que Soraya tiene carácter lo saben hasta en Tombuctú. Su genio aflora especialmente «ante el maltrato animal, una injusticia, un engaño o cuando veo que a un anciano se le margina». Pero también cuando las cosas no cuadran. «Me encanta tener el control y no me gustan las sorpresas. Soy perfeccionista, lo admito. A veces lo veo como una virtud y otras como un defecto. Depende del día». De colegiala formaba parte del coro, pero nunca fue la voz cantante «porque me decían que la tenía muy fuerte». Luego en casa cantaba a voz en grito, actuaba, se disfrazaba... Y nunca dudó: «Yo sabía que dentro de mí había una artista».

En su debut cinematográfico tiene la sensación de haberse interpretado a sí misma. «Natalia es hogareña, muy madraza, tiene carácter, es perfeccionista, deportista y está muy enamorada de su marido, como yo de mi pareja», el modelo gaditano Miguel Herrera, siete años menor que ella. Pero Soraya tiene además un punto débil: su hija, Manuela de Gracia, que el próximo 24 de febrero cumplirá un año. «Toda la autoridad que he tenido en mi trabajo y en mi vida conmigo misma no la tengo con mi hija -reconoce-. A veces le digo 'no'. Pero soy incapaz de reñirla. Ahí el que se pone más en su sitio es mi chico».

Obligada a ser humilde

La pequeña Manuela es, en palabras de su madre, muy artista. «Ya me baila, me canta y me toca las palmas». Lo confirman los vídeos que sube a Instagram. Porque, al contrario que la mayoría de los famosos, Arnelas no quiere que pixelen a su hija. Desea que la niña se acostumbre con naturalidad a la fama y que el público la conozca. «¿Qué mal hay en que yo exponga a mi hija a las redes sociales? -se pregunta-. La gente que me quiere a mí la quiere a ella. Yo soy la primera que a los periodistas les digo: 'sacadla'. El otro día me la llevé al desfile de su padre en Cibeles. Y también al estreno de la película. A una reportera incluso le firmé un papel dándole permiso para despixelarla. Estamos en un momento de sobreprotección que no les viene nada bien a nuestros hijos. Luego les da miedo salir de casa».

En 'La bola dorada' Soraya es madre de Bea, la protagonista de la película, una niña que se siente marginada en el colegio. «Eso lo he vivido yo de pequeña -revela Arnelas-. No sé si llamarlo 'bullying'. Nunca me pegaron. Pero los niños ricos me dejaron bien claro que yo pertenecía al grupo de los pobres. Eso en un pueblo marca. Pero nunca me traumatizó». Luego Soraya se hizo famosa... «Y los mismos que me marginaron entonces ahora vienen y me hacen la pelota. Antes no me saludaban y ahora se hacen fotos conmigo». La cantante nunca les ha reprochado nada. «Soy educada. Me lo inculcaron en casa. Además, yo estoy muy orgullosa de mis orígenes. Lo único que no quiero olvidar es que vengo de una familia humilde, y eso me obliga a ser humilde hasta el día que me muera».

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