«Soy muy pudorosa, tonta que es una»

Planes. La periodista, imagen de Calzedonia, asegura desconocer el destino de Casillas y dónde acabarán sus maletas./
Planes. La periodista, imagen de Calzedonia, asegura desconocer el destino de Casillas y dónde acabarán sus maletas.

Sara Carbonero debuta como modelo de bañadores y desvela que prepara un libro. Su hijo mayor ya domina la lengua de Mourinho

ARANTZA FURUNDARENA

Para bien o para mal, cualquier cosa que haga Sara Carbonero da que hablar, genera polémica y, en definitiva, vende. La mujer de Iker Casillas es como el penalti del Madrid pero en guapa. Ahora la comidilla en las redes es si su propuesta de transformar un bañador en camiseta resulta o no 'trendie' y si su retaguardia es digna de una modelo de ropa interior... Por suerte para ella, tiene muchos más admiradores que 'haters', así que, poniéndose a los criticones por montera, la periodista viajó el jueves de Oporto a Madrid para presentarse ante los medios como la nueva imagen de Calzedonia. «Es la primera vez que esta firma de baño elige para España a una 'celebrity' y no a una modelo de medidas perfectas, así que supongo que están buscando otra cosa», explica la bloguera, curándose en salud.

La realidad es que Sara está espléndida en traje de baño. La prueba es que ya era una improvisada modelo (y gran 'influencer') con cualquier diseño que se pusiera... Lo fue el verano pasado cuando un paparazzi la inmortalizó nadando en una piscina vestida con un bañador azul turquesa estampado con un enorme flamenco rosa, precisamente de la marca Calzedonia. Pero una cosa es que te roben una foto y otra posar en biquini... Carbonero, la reina de los 'robados' playeros, una mujer a la que todas (salvo quizás las maniquíes profesionales) quieren copiarle el look, confesó el jueves que para ella ha sido una ardua tarea.

«Me cuesta muchísimo posar en bañador. Una de las cosas que me animó a hacer esta campaña es quitarme ese pudor que tengo y que es un poco absurdo, porque al final no hay nada más natural y más bonito que un cuerpo. Pero no lo había hecho nunca y pensé que era buen momento». Esas inseguridades no proceden de algún michelín oculto (que Carbonero no tiene) sino que, según aclara, «lo de ser pudorosa va con tu persona... No sé, tonta que es una». Al final, sin embargo, fue mucho menos difícil de lo que imaginaba y hasta se divirtió en Ibiza, lugar donde se rodó la campaña, «a pesar de que nos pilló la ola de frío de marzo y estuvimos en la playa a dos grados».

Anuncia que quiere «un tercer hijo» cuando se despeje el futuro profesional de Iker

Iker le animó a realizar el proyecto. «¿Celoso él? Cero. Solo faltaría. Al contrario, está encantado con el resultado». Y el resultado es tal cual, según defiende la periodista, sin conservantes ni colorantes... «La marca, el fotógrafo y yo lo hablamos desde el primer momento. Queríamos fotos muy naturales. No diré que no hay nada de Photoshop, porque cuando una imagen se aumenta tanto siempre hay algún diminuto pliegue que corregir, pero soy muy sincera con esto y puedo asegurar que aquí no hay trampa ni cartón».

Tampoco hay trampa, según insiste, en su afirmación rotunda de que aún no conoce el próximo destino de Casillas... Si seguirán en Oporto («sería estupendo, porque estamos muy adaptados»), si viajarán a Estados Unidos («siempre he dicho que esa aventura me apetece vivirla») o si se instalarán en alguna ciudad europea, lo cual también le seduce. Lo que sí descarta de plano es un traslado a China, «porque allí no fichan a porteros extranjeros».

A Rusia en verano

Sara estima que en junio o julio se decidirá su destino. De momento, dice haber aprendido a centrarse en el día a día y vivir «muy dedicada, porque absorben mucho», a sus hijos, Martín y Lucas, de cuatro y dos años. El primero habla ya «como un portugués más», dice su madre. Y el segundo «es un trasto, muy movido y revoltoso». Carbonero sigue en excedencia en Telecinco y jura no tener morriña de su trabajo como periodista deportiva, «salvo quizás cuando vaya al Mundial de Rusia», viaje que la pareja tiene previsto para este verano.

«Sé que un día volveremos a Madrid para quedarnos, pero no necesito hacer exactamente lo que hacía antes. Hay muchas otras cosas», asegura la actual bloguera. Entre ellas, escribir un libro. Sara confiesa que es lo que más le emociona ahora. Y desvela que su proyecto literario «se está fraguando». Pero también aclara que le va a dar muchas vueltas, «porque el día que me decida no quiero publicar cualquier cosa». Además, quiere un tercer hijo. Pero, antes, espera a conocer el futuro profesional de su marido... «Yo soy la primera que quiere saber para dónde hago la maleta, pero de verdad que de momento no hay nada».

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