El plan de... Santiago Posteguillo

El escritor valenciano invita a descubrir una Roma alejada de los enclaves turísticos, como el lugar donde mataron a Julio César

NOELIA CAMACHOValencia

El plan de verano del escritor valenciano Santiago Posteguillo no podía ser otro que Roma. El autor de las trilogías de Escipión y de Trajano es un enamorado de la cultura clásica. Pero, además, es un gran divulgador capaz de entretener con la historia. Por ello, su visita a la capital italiana huye de los monumentos y edificios más turísticos, para mostrar la otra cara de Roma, en la que no hay que hacer largas colas ni desembolsar elevadas cantidades de dinero.

«No todo es el Vaticano o el Coliseo. En esta ciudad hay mucho más que ver», afirma el escritor. Por ello, recomienda, en un primer lugar, la vista a la recientemente encontrada 'domus romana' que se escondía cerca de la preceptura de policía de la capital. En ella, también se puede visitar la columna de Trajano. «En una o dos horas puedes conocer este enclave. Hay audios e imágenes que te explican cómo eran las casas romanas», cuenta.

El recorrido ideado por Posteguillo continúa con el Palazzo Massimo Alle Terme -«el palacio máximo junto a las termas»- en el que se encuentra un museo de la roma clásica. «Allí se puede contemplar una excepcional colección de pinturas al fresco, de las que se conservan pocas. También hay muchas estatuas, monedas... todo lo que quieras ver del mundo clásico», narra. «No suele haber gente. Yo estuve en junio y no había colas. Llegas directamente y pides la entrada», resalta. La siguiente parada en su ruta son las grandes termas de Diocleciano. «Se recuperaron hace poco», afirma. «Es interesante verlas porque te puedes hacer a la idea de las dimensiones de lo que fueron unas termas públicas romanas. Son impresionantes y poco visitadas», asevera el escritor.

Después, recomienda descubrir el lugar donde mataron al emperador Julio César. «En el antiguo teatro de Pompeyo, un lugar llamado Largo di Torre Argentina, conserva un pino muy grande. Ese es el punto en el que lo asesinaron, hace poco, un artículo del Cesic certificó que así era. Es gratis y, para mí, es un lugar muy importante», confiesa Posteguillo. Pero como no sólo de arte y cultura clásica vive el autor, también da algunos pequeños consejos para disfrutar de la auténtica gastronomía alpina. Invita a huir de los lugares más turísticos y recomienda saborear una auténtica pizza «elaborada por una 'mamma' italiana». Seña el restaurante La Sagrestía (La Sacristía), situado en una pequeña calle cercana al Panteón. «Este local me lo recomendó Javier Sierra, al que se lo había aconsejado antes Paloma Gómez Borrero. Y algo sabría la periodista de Roma...», remata el escritor.

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