Tú a Madrid, yo a 'Cadizfornia'

Retrato del peor aniversario de boda de Bustamante y Paula Echevarría:él posa abrazado a su padre, ella besando a su hija

ARANTZA FURUNDARENA

Suelen decir que el éxito tiene muchos padres mientras que el fracaso es huérfano. Algo así le está pasando al matrimonio de David Bustamante y Paula Echevarría. Cuando la cosa iba bien, nos atiborraban de empalagosas imágenes para demostrar cuánto se querían y lo felices que eran. Pero ahora que pintan bastos, que anda cada uno por su lado y que la separación definitiva pende de un hilo: silencio absoluto. Se han quedado mudos. Se les han quitado de pronto las ganas de explicarle al mundo lo que sienten el uno por el otro... Quizá porque ni ellos mismos lo saben. El sábado se cumplieron once años de aquella rimbombante boda en Covadonga y sus protagonistas bien podrían hacer suya la letra de la famosa canción de Mecano: «El 7 de septiembre es nuestro aniversariooo... Y no sabemos si besarnos en la cara o en los labiooos».

Abrazados a un flamenco. Así están pasando las vacaciones muchas 'celebrities'. Un flamenco que no es Antonio Carmona ni El Cigala, sino una réplica hinchable del flamenco rosa, el ave palmípeda que se ha convertido en el icono pop del verano, el rey de todas las piscinas, el megaflotador sobre el que habrían posado probablemente Busta y Paula, bien amarraditos los dos, este pasado 22 de julio si su relación fuera la que fue o pretendió ser durante una década. Pero en este aniversario, raro y desabrido, a falta de Echevarría, Bustamante se ha acordado de su padre. Del suyo propio. Y ha colgado una foto en Instagram sujetándolo en brazos dentro de la piscina. «¡Hoy se ha dado bien la pesca!», bromea el cantante, como si sostuviera un gigantesco salmón. Y luego, muy tierno, aclara: «Hace tiempo era él quien me portaba en brazos».

Perdido o como poco extraviado el amor de la pareja, no hay mejor sucedáneo que el cariño paterno filial. De paso, Busta lanza un aviso a navegantes, a una navegante en concreto: «Mira, Paula, me porto bien en tu ausencia, a mi padre pongo por testigo...». Pero el cántabro va a necesitar argumentos más sólidos para ablandar el corazón de su chica, que por lo visto sigue pensándose lo de la reconciliación. En sus últimas declaraciones a la prensa, la actriz ha confesado no tenerlo aún nada claro... Siempre les queda la opción de recurrir a Iker Jiménez, defensor del extraterrestre, de Andreíta Janeiro y de cualquier causa perdida que le pongan por delante, incluido un matrimonio en vías de extinción.

La manida puesta de sol

Los mensajes de ella son un poco más subliminales, pero desprenden la misma melancolía. El día D (sábado 22 de julio), Paula posaba sola ante una puesta de sol con la mirada perdida en el horizonte. Un día antes, colgó una foto similar pero esta vez con las siluetas de ella y su hija dándose un tierno beso en los labios. La manida puesta de sol es la marca de la casa. La postal de su aniversario de boda más recurrente también incluía un ocaso, solo que la silueta a la que besaba en la boca Paula Echevarría era la de Bustamante. La actriz, que pasa unos días con sus padres, su hija y un par de amigas incondicionales en Chiclana (Tú a Madrid, yo a 'Cadizfornia') también ha publicado un expresivo 'selfie' poniendo cara de contrariedad, de duda, de... '¿cuánto va a durar esto?'.

A Bustamante lo que es estar a remojo le va a durar poco. Hoy actúa en Málaga. Y hasta mediados de agosto estará viajando con su gira (que irónicamente se llama 'Amor de los dos') de Torrelavega a Girona y de Alicante a Lugo... El 7 de agosto, cumpleaños de su todavía mujer, no tiene programado ningún concierto. ¿La felicitará a través de Instagram? De momento, la pareja se ha propuesto no dar que hablar, refugiarse en la familia y en los amigos del mismo sexo... Porque, como diría Tamara Falcó, «todos somos 'homo'. Es decir, personas humanas».

Fotos

Vídeos