Justin Bieber atropella 'despacito' a un 'paparazzi'

El ídolo adolescente, en su concierto en Santiago de Chile. / efe

El cantante, en pleno proceso espiritual,salía de un oficio religioso y se comportó con una serenidad beatífica

ARANTZA FURUNDARENA

Bieber la ha vuelto a liar justo cuando intentaba ser bueno. En pleno proceso de redención espiritual, el cantante salía el miércoles por la noche de un oficio religioso en el Saban Theatre de Beverly Hills cuando, al arrancar su camioneta (con pinta de apisonadora), golpeó con una rueda en una pierna a uno de los fotógrafos que trataban de captar la inaudita imagen de un Justin sobrio, formal y sereno, saliendo de un lugar que no era una discoteca ni un 'after hour' sino algo parecido a una iglesia... Lejos de darse a la fuga, Bieber se bajó del vehículo y estuvo en todo momento junto al herido, un joven afroamericano que permaneció consciente y tendido en el suelo hasta que fue recogido por una ambulancia.

El camino de salvación del ídolo canadiense no ha hecho más que empezar. En el plan que está (ha cancelado su gira para encontrar la espiritualidad) no sería nada raro que haya interpretado el accidente del miércoles como un obstáculo que el cielo ha colocado en su camino para ponerle a prueba. Y puede decirse que la prueba ha sido superada. El cantante demostró un talante digno de Michael Landon en 'La Casa de la Pradera'. Fue un buen samaritano: colaborador, sensato, compasivo... Incluso se mantuvo flemático a la hora de afear la conducta del resto de 'paparazzi' que continuaban grabando y disparando flashes mientras su accidentado compañero se quejaba de dolor en el suelo. «¿No tenéis ya suficiente, chicos?», les preguntó varias veces Bieber moviendo la cabeza con incredulidad pero sin alzar la voz.

El 'troncomóvil' de la estrella del pop tiene ruedas de apisonadora

Vestido con una amplia sudadera verde, gorra de béisbol del mismo color y pantalones grises tipo bombacho, Justin acudió el miércoles a las ocho de la tarde al oficio religioso que semanalmente ofrece el Saban Theatre, un teatro de arquitectura 'art déco' situado en el Wilshire Boulevard de Beverly Hills cuyo lema es 'Donde la música se encuentra con el alma' y en el que suelen actuar viejas glorias como Buddy Guy y Petula Clarck.

Al cantante, detenido en otra ocasión por conducir borracho y drogado, ya le hemos advertido desde estas páginas que «Si Bieber, no conduzcas». Pero este no era el caso. El eterno adolescente, de 23 años, salió el miércoles de 'misa' (donde dicen que coincidió con las Kardashian) sereno y reconfortado. Un grupo de 'paparazzi' rodeaba su vehículo, una gigantesca 'pickup truck' de color negro con ruedas tan sobredimensionadas que recordaba al 'troncomóvil' de los Picapiedra.

Sin inmutarse ante los flashes, ni contestar a las preguntas y comentarios de los fotógrafos, el cantante se puso al volante e hizo rugir el potente motor despacito (como la canción), pero con un par de acelerones bastante disuasorios... Los gráficos se apartaron de su camino, pero uno de ellos no calculó bien el tamaño de los neumáticos y fue golpeado con la rueda en su pierna derecha, a la altura de la rodilla.

Alma y bienestar

A partir de ese momento comenzó la beatífica reacción de Bieber, que incluso pidió serenamente a los presentes que se apartaran para dejar más espacio al lesionado, al que acompañó y atendió durante unos diez minutos. Poco después, la Policía acordonó la zona y el gráfico, que solo había sufrido heridas leves, fue trasladado al hospital Cedars Sinaí de Los Ángeles.

El pasado fin de semana a Bieber se le vio paseando muy risueño junto a Audreyana Michelle, una modelo de solo 17 años, amiga de las Kardashian. Sin embargo, para él ahora mismo lo prioritario son «su alma y su bienestar». Eso ha afirmado su mánager para justificar la 'espantá' que ha pegado el cantante al cancelar su gira. Desde luego, su comportamiento tras el accidente del miércoles demuestra claramente que a esta estrella del pop la religión le sienta bastante mejor que otras drogas.

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