Andreíta: tímida, estudiosa y antitaurina

La joven, sin su habitual velo digital, durante el acto de su graduación en Madrid, el pasado mes de mayo. / GTRES

Tímida, estudiosa, antitaurina y alérgica a los focos,la hija de Belén Esteban celebró anoche su mayoría de edad

ARANTZA FURUNDARENA

Casi a la vez que caía Villar con todo el equipo, se producía otra noticia impactante: cayó el velo digital que durante 18 años ha envuelto el rostro de Andreíta. La hija de Belén Esteban y Jesulín llegó ayer a la mayoría de edad y ha sido oficialmente 'despixelada'. Podría decirse que ha sido 'despixelada' a la cera... De un doloroso tirón. Ya no volverá a gozar de esa protección borrosa que difuminaba sus rasgos y la mantenía a salvo del morbo ajeno. Aunque, la verdad, Andrea Janeiro Esteban tiene (por así decirlo) suficiente personalidad en la cara como para ser reconocida a un kilómetro con píxeles o sin ellos.

Pocos casos habrá como el de esta chica, que siendo la 'retoña' de un célebre torero no ha heredado la fama por esa vía, sino por la de ser hija de su madre, que a su vez se hizo famosa solo por haber sido pareja de dicho torero. La joven cuya infancia quedó marcada por la temprana separación de sus padres y por el célebre «¡Andreíta, cómete el pollo!» se ha comido muchos 'pollos' en sus 18 años de vida. Sobre todo, los que públicamente le ha montado Belén a Jesulín. Pero parece que los ha digerido bien porque por su madre «mataría una y mil veces». Y a su padre también dicen que le adora... Lo cual no le impide ser antitaurina.

Jesulín como progenitor de Andreílla, como él la llama, lleva años viendo los toros desde la barrera. Según él, por culpa de los feroces derrotes y gañafones que le ha venido lanzando su ex. Pero ahora que la Esteban ya no puede interponerse, el diestro tendrá que abandonar el burladero de las excusas y coger por los cuernos el toro de su relación con esta hija. El de Ubrique siempre ha dejado caer que estaba esperando a que la chiquilla fuera mayor de edad para tener una conversación con ella «y explicarle muchas cosas».

Agosto en Inglaterra

Habrá que ver si Andrea está dispuesta a escucharle. De momento, y aunque se lleva bien con su tía Carmen Janeiro, le tira mucho más la familia de su madre, especialmente sus abuelos, que fueron quienes la educaron mientras la joven Belén se perdía por el laberinto de las drogas, la fama y el dinero fácil. Ayer, a la hora de celebrar su cumpleaños, Andrea recordó a su difunto abuelo materno en las redes sociales: «Sé que estás conmigo yayo, estés donde estés siempre te llevaré conmigo. Te echo de menos y que sepas que te llevo en mi corazón». La niña Shakespeare no es, pero el mensaje se entiende.

Lista, sin llegar al nivel de ese chaval que supera a Einstein en coeficiente y quiere curar el asma, estudiosa y tímida. Así define la Esteban a su hija, que ahora se enfrenta al dilema de continuar con el rentable 'negocio familiar' del desahogo mediático o bien poner tierra de por medio. Recién graduada en el instituto, la joven ha optado por lo segundo: en agosto se irá a estudiar a Inglaterra. Que Andrea se ponga el 'Brexit' por montera no solo podría tener que ver con su formación académica, sino con un presunto noviete natural de Birmingham. Eso o que ha oído que su idolatrado Justin Bieber, por quien llegó a pagar 1.800 euros para asistir a un concierto, suele pasar largas temporadas en Londres... Bieber (ya son ganas) fue el icono que presidió la fiesta de mayoría de edad que Belén regaló anoche a su hija en la sala Kapital de Madrid. ¿Se imaginan a la Esteban de suegra de Justin? No, que lo eclipsa.

En todo caso Belén, que por algo no desea para su hija lo que a ella le ha hecho rica, respira tranquila al saber que la niña no piensa seguir sus pasos. Con una madre que ha estado a punto de morir achicharrada por sobreexposición mediática, casi es normal que la hija haya desarrollado cierta intolerancia a los focos. Andrea ha perdido los píxeles, pero no quiere perder los papeles.

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