Las Provincias

Los hijos de El Cordobés, juntos por primera vez

Julio Benítez (i) y Manuel Díaz (d), ayer en la presentación de la corrida que compartirán el 11 de marzo en la plaza de Morón. :: cordon press
Julio Benítez (i) y Manuel Díaz (d), ayer en la presentación de la corrida que compartirán el 11 de marzo en la plaza de Morón. :: cordon press
  • Los toreros Manuel Díaz y Julio Benítez compartirán cartel con el deseo de convertir en «amistad y cariño» sus lazos de sangre

Los dos hijos toreros de Manuel Benítez El Cordobés, Manuel Díaz y Julio Benítez, torearán por primera vez juntos en una corrida que se celebrará en la plaza de toros de Morón de la Frontera (Sevilla) el próximo 11 de marzo. Este primer encuentro es doblemente extraordinario. Por un lado, los hermanos nunca antes habían coincidido y, por otro, su padre no ha puesto ninguna objeción a que compartan cartel, algo insólito teniendo en cuenta la nula relación que mantiene con Manuel Díaz a pesar de que una sentencia le reconoce como su hijo.

Las palabras de los dos hermanos en el acto de presentación celebrado ayer en un hotel sevillano no dejan lugar a dudas del interés de ambos por convertir en amistad y cariño los lazos de sangre que ya les vinculan. «De momento nos une un apodo, pero espero que se convierta en un cariño, un roce o una amistad», dijo Manuel Díaz, que agradeció a su hermano y colega haberle «permitido torear con él» en un evento que interpreta como «la corrida más importante» de toda su vida. «Espero que este principio de amistad algún día llegue a algo más y logremos ser normales», señaló Manuel, que calificó de «valiente» a Julio por dar un paso «tan importante, que trasciende del toreo».

«Queremos aprovechar el tiempo que no hemos tenido, pero de momento nuestro tiempo es el toro», advirtió el matador, que lleva 13 años casado con Virginia Troconis tras su sonado divorcio de la diseñadora Vicky Martín Berrocal, lo que le ha convertido en un habitual de las revistas del corazón.

También Julio Benítez tuvo palabras de elogio y dijo estar «muy contento de haber dado este paso con Manuel», si bien reconoció sentirse «en una especie de nebulosa». «Ahora me viene todo un poco grande, pero estoy muy ilusionado; espero que sea una gran tarde y el tiempo dirá si esto llega a mucho más», se sinceró.

Preguntado por la opinión de su padre, Benítez lo dejó claro: «Está de acuerdo con esto y contento, aunque no sé si irá a la plaza ese día». A lo que Díaz añadió, bromeando: «A mí no me ha dicho nada», pues aún no ha logrado que el mítico torero, de 80 años, le dirija la palabra.