Las Provincias

Hinchadas huérfanas

Estado en que quedó el avión tras estrellarse en Múnich. :: r. c.
Estado en que quedó el avión tras estrellarse en Múnich. :: r. c.
  • El Manchester United, la selección de Zambia, el Lokomotiv de hockey hielo... Grandes equipos deportivos han desaparecido en accidentes de aviación

MANCHESTER UNITED

6 de enero de 1958. La aeronave que debía transportar de vuelta a casa al Manchester United tras jugar en Múnich un partido de la Copa de Europa logró despegar de una pista nevada y helada al tercer intento, para estrellarse poco después. Hubo 23 muertos. De ellos, 8 futbolistas, 3 técnicos del club y varios periodistas.

EL MILAGRO ANDINO

12 de octubre de 1972. El avión militar que transportaba al equipo uruguayo de rugby Old Christians se estrelló en la cordillera de Los Andes, a 3.500 metros de altitud. De los 45 ocupantes, 16 fueron rescatados vivos, pasados 72 días de una dramática supervivencia en la que se vieron obligados a practicar el canibalismo.

LUTO EN YAROSLAVL

7 de septiembre de 2011. El Yak-42 que debía trasladar a Minsk al equipo de hockey sobre hielo Lokomotiv Yaroslavse para el partido inaugural de la temporada frente al Dinamo se estrelló justo después del despegue. Perdieron la vida los 44 pasajeros. La investigación reveló que ninguno de los dos pilotos era apto para volar.

El Chipolopolo era un equipo prometedor para ser africano. Eran tan buenos que directamente se convirtieron en la selección de Zambia. En las Olimpiadas de Seúl puso al país a soñar cuando, contra todo pronóstico, le metió cuatro goles a Italia. Después de aquella gesta, la selección de la República negra que embrujó al doctor Livingstone con sus atronadoras cataratas se propuso lograr una plaza en el campeonato mundial de la FIFA. Jamás lo conseguiría. En el atardecer del 27 de abril de 1993, cuando se dirigía a Senegal para disputar un encuentro eliminatorio, el avión de la Fuerza Aérea en el que viajaban los futbolistas, sufrió una fallo en un motor y se precipitó sobre el Atlántico. No se encontraron supervivientes.

La página de Facebook que casi un cuarto de siglo después se ocupa de mantener viva la memoria de los Chipolopolo Boys se apresuró ayer a solidarizarse con los familiares de las víctimas del fatal siniestro aéreo que se registró en la madrugada del martes (hora española) en Colombia, y que transportaba a los jugadores y directivos del club brasileño de fútbol Chapecoense. «Nuestros pensamientos y nuestros rezos están con vosotros», apareció escrito en su muro.

La historia truncada de un brutal zarpazo de la selección nacional de Zambia dejó consternado a todo el mundo del fútbol. Sin embargo, en la distancia que confiere la perspectiva de casi un siglo desde el despegue de la aviación, es una de tantas desgracias que se ha cobrado la vida de atletas, de muy distintas disciplinas, y que iban o volvían de algún torneo o exhibición.

El trajín de desplazamientos al que estos profesionales están abocados para cumplir con los compromisos deportivos les convierte en uno de los colectivos más asiduos en las líneas aéreas. Obligados a viajar prácticamente cada semana, llegan a pasar casi el mismo tiempo entrenando que en tránsito para dar abasto con un calendario laboral que a menudo les obliga a compaginar competiciones nacionales con partidos internacionales, algunos localizados en ciudades remotas o con infraestructuras aeroportuarias en precario.

El desastre de Múnich

Aunque han pasado ya siete décadas del suceso, cada 11 de enero, la República Dominicana tributa un homenaje a sus héroes del equipo de béisbol de Santiago, la segunda ciudad del país. Aquella mañana de 1948, la radio les sacudió con la noticia de que la avioneta en la que acudían a un encuentro se acababa de estrellar. Fallecieron todos, además de los periodistas que les acompañaban. En total, 30 pasajeros. La llamada Tragedia de Río Verde es uno de los primeros siniestros que inaugura la luctuosa lista de accidentes aéreos que han malogrado la vida de atletas: 486, incluidas las víctimas más recientes.

Casi medio siglo después, los británicos aún se estremecen al recordar el terrible accidente que sufrieron, el 6 de febrero de 1958, la plantilla, el cuerpo técnico y la comitiva de reporteros que acompañaban al Manchester United de vuelta a casa tras disputar en Múnich un partido de la Copa de Europa. Fallecieron bajo la nieve y el hielo 23 viajeros -ocho de ellos futbolistas-, a los que el cantante Morissey, profundamente conmovido, dedicó la canción 'Munich air disaster'. Uno de los supervivientes del siniestro, Bobby Charlton, considerado el mejor jugador inglés de todos los tiempos, ganó el Mundial con Inglaterra en 1966.

Una sacudida similar sintió Rusia, en septiembre de hace sólo cinco años, al perder a todo el equipo de hockey sobre hielo Lokomotiv Yaroslavse en un siniestro que se cobró 44 víctimas. Si bien el que permanece indeleble en la memoria colectiva -el libro y la posterior película 'Viven' se encargaron de atornillar la pavorosa experiencia- es el llamado 'Milagro de Los Andes'. 45 pasajeros -entre ellos, un equipo de rugby uruguayo- y 16 supervivientes que, 72 días después, jamás volvieron a ser los mismos.

son los deportistas muertos en accidente aéreo en las últimas siete décadas cuando iban o regresaban de competir.