«Estoy rehaciendo mi vida en todos los sentidos»

La experiencia «es muy dura». El usuario del albergue de San Juan de Dios que accedió a hablar con LAS PROVINCIAS se refiere con sus palabras a verse en la calle y, además, afirma que también «es durísimo pedir albergue». Pero él dio el paso y solicitó ayuda. Las drogas y el alcohol se habían cruzado en su vida dificultándole el camino, dejándole sin hogar. Y un día llegó al Centro Municipal de Atención a Personas Sin Techo. Desde allí lo derivaron al albergue de San Juan de Dios, donde asegura que le han apoyado «en todo», tanto que «estoy rehaciendo mi vida en todos los sentidos».

Ya pasó la etapa del albergue, instalación que llega a definir como «un hotel de cinco estrellas». Ahora vive en un piso del proyecto social de San Juan de Dios. Participa en talleres ocupacionales y también en campañas de sensibilización en los colegios dirigidas a romper los estigmas y prejuicios ante la vulnerabilidad social. Ha luchado contra sus adicciones y ya lleva casi dos años alejado de ellas. Sus palabras son de continuo reconocimiento a la obra social que le acogió porque allí ha recuperado la autoestima.

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