La Penya Taurina de Massalfassar cumple 40 años

Salida del toro de Gerardo Ortega a las calles de Massalfassar.
Salida del toro de Gerardo Ortega a las calles de Massalfassar. / Juan Margaix

El ejemplar de Torrestrella recibió una fuerte ovación de los aficionados como premio a su lucha incansable El colectivo lo celebró con tres toros que cuajaron una monumental tarde que tardará en olvidarse

JORGE CASALS

valencia. La Penya Taurina de Massalfassar está de enhorabuena. Cumple 40 años, todo un acontecimiento. Apenas hay en la Comunidad Valenciana peñas tan longevas como esta y, sobre todo, con tanta afición y tan bien organizadas. El pasado sábado 22 de julio lo celebraron con una tarde de toros ya histórica por muchas cosas: por esas cuatro décadas de pasión y afición, por lo sentimental de la celebración y el recuerdo a todos aquellos que formaron parte de esta ilusión, y por el excelente juego de los tres toros que se exhibieron por la tarde. Según los aficionados que estuvieron presentes, se habla de una de las mejores tardes que se recuerdan en los últimos años en ese rincón tan taurino que forman los pueblos de l'Horta Nord.

Abrió la tarde un toro de Rocío de la Cámara con un trapío impecable. Fue un buen toro, el ideal para romper el hielo de una tarde que iría a más y que marcaría su punto álgido con el toro de Torrestrella. 'Alcolero' se llamaba el de Álvaro Domecq, un nombre para recordar porque se postula ya como uno de los mejores de la temporada. El de Torrestrella hizo gala de todas esas condiciones que se esperan de un toro en la calle: bravura, poder, velocidad, acometividad, también nobleza y transmisión en cada una de sus embestidas. Al ser encerrado junto a los cabestros, se llevó una fuerte ovación como premio a su lucha incansable. El torrestrella puso el listón muy alto, pero llegó a estar a su altura el astado de Gerardo Ortega que remató la tarde. De sobra es conocida la popularidad de esta divisa en la calle, que una vez más, no defraudó. El de Gerardo, de nombre 'Saladito', no se reservó en ningún momento y fue todo entrega de principio a fin. Su acometividad y su manera de seguir hasta el final a los rodadores lo convirtieron en un toro importante que incluso por la noche mantuvo el mismo interés.

Mañana sábado se pone fin a esta jornada de celebración con una tarde de vaquillas y un novillo; y por la noche dos toros de embolados, de la ganadería de Benavent, de Quatretonda, que es hierro predilecto en la peña.

La Peña Taurina Massalfassar nació en 1977. Todavía en la actualidad cuenta con uno de los fundadores, el único que ha estado 40 años ininterrumpidamente mostrando su fidelidad en esta ilusión de la que ahora se cumplen cuatro décadas: Manuel Vicent. Sin duda, una figura muy popular en Massalfassar y muy vinculada a los bous al carrer. Manuel Vicent fue uno de los estandartes de la defensa de las fiestas populares taurinas durante más de dos décadas. Una dedicación que fue reconocida por todos los aficionados y por la Generalitat con la distinción del I Premio 'Va de Bous'. Voz más que autorizada para hablar de estas fiestas y de la peña que impulsaría aquel 1977. «Surgió un poco como necesidad, porque veíamos que la implicación de los festeros podía ir a menos, así que decidimos apoyar en las fiestas. Aquel 1977 adquirimos un toro de Prieto de la Cal que nos costó 75.000 pesetas (unos 450 euros). Lo sé porque todavía se conserva el recibo, además de la primera papeleta de lotería que se vendió y que costaba 25 pesetas», explica con un sentido muy acusado de añoranza.

«Llegamos a ser unos 40 en la peña», recuerda Manuel. «El ambiente entre nosotros siempre ha sido muy bueno y compartimos esa afición por el toro. Ahora somos unos 25 socios, muchos de ellos jóvenes, que es algo muy bueno para el futuro de la peña», apunta. Manuel tira del hilo de la memoria para poner sobre el tapete algunas ganaderías que dejaron buen recuerdo en Massalfassar: Escolar Gil, El Viti, Salvador Domecq... «De esta ganadería recuerdo que un toro se escapó y armó un buen lío cerca de Massamagrell, en los huertos, donde embestía a casi todo». En alguna ocasión, también adquirieron toros cerriles al mítico ganadero ya desaparecido de Albuixech, Ramón Santaeulalia 'Mariano el dels Bous'. Mariano, ganadero autóctono con 25 años de historia, emprendió además una aventura en la cría de toros cerriles, que acababa de rematar en una finca situada en Coves de Vinromà. «Un año le compramos dos. Uno se escapó, así que no tuvimos tiempo de soltar por la tarde el segundo, que fue directo al pilón por la noche, siendo uno de los toros más bravos que recuerdo». Lo cuenta Manuel Vicent que lo vivió todo de muy primera mano, ya que fue rodador y embolador en su tiempos mozos.

Asegura Manuel Vicent que nunca quiso ser presidente de la peña. «Mi labor fue la de tesorero, que también es muy importante. No quise porque durante 14 años fui presidente de la Federación de Peñas Taurinas de Bous al Carrer de la Comunidad Valenciana». En ese sentido, Manuel matiza la importancia de que la financiación de la peña se debe a la generosidad y la implicación de todos los vecinos de Massalfassar. «Además de cuotas y loterías, los vecinos nos dan su voluntad y la verdad, son muy generosos con la peña taurina. En Massalfassar hay toros porque los vecinos quieren toros. No se concebirían unas fiestas sin toros», afirma de manera contundente Manuel Vicent, que no quiere terminar sin antes, «invitar a todos los aficionados a que celebren con nosotros este sábado, nuestros 40 años de historia».

Fotos

Vídeos