Héctor López, pasión por la Casta Navarra

El ganadero Héctor López, con las vacas en la finca Cueva Morica que tiene en el término municipal de Chiva. / josé lópezRapidez y fuerza son dos de las características que definen a los animales de la Casta Navarra. :: josé lópezEl no ser animales de gran tamaño implica que tengan una tremenda agilidad para poner en aprietos a los recortadores.  :: josé lópez
El ganadero Héctor López, con las vacas en la finca Cueva Morica que tiene en el término municipal de Chiva. / josé lópezRapidez y fuerza son dos de las características que definen a los animales de la Casta Navarra. :: josé lópezEl no ser animales de gran tamaño implica que tengan una tremenda agilidad para poner en aprietos a los recortadores. :: josé lópez

La temida tuberculina se llevó por delante las reses de la ganadería en el año 1998, pero supo sobreponerse y comenzar de nuevo El ganadero de Chiva lleva casi cuatro décadas criando estos animales, que se caracterizan por su chispa y bravura

JORGE CASALS

valencia. Si hay una ganadería en la Comunitat Valenciana que sienta verdadera pasión por la Casta Navarra, esa es la de Héctor López. Este ganadero de Chiva se mantiene fiel a sus principios, a esa apuesta que hizo en 1982 por adquirir vacas y toros de Casta Navarra, encaste con el que formó su ganadería y que, tras casi cuatro décadas, ha logrado mantener sin que en su casa entrara una sola vaca que no tuviera tal procedencia. «Ma apasiona la Casta Navarra, soy un enamorado de este encaste», apunta el ganadero, que prosigue con elogios a la rama madre de su vacada: «Conozco muy bien este encaste y me he preocupado por estudiarlo, por conocer sus ganaderías más representativas en Navarra. Siempre me he sentido atraído por su bravura, por ese picante que les caracteriza. No es un animal de un tamaño considerable, y eso le ayuda a tener mucha agilidad, rapidez y fuerza. Me encanta la chispa que tienen los animales».

Sin antecedentes ganaderos en su familia, su pasión por la Fiesta le llevó a hacerse ganadero a temprana edad, nada más acabar el servicio militar. Formó la ganadería con reses de dos hierros emblemáticos de Casta Navarra: Adolfo Lahuerta y José María Arnillas. Fue de la mano de algunos socios en este duro camino de ser ganadero, hasta que en 1993 emprendió esta aventura en solitario. Sin embargo, su primer revés llegó a finales de aquella década de los 90. Cuando Héctor López comenzaba a despuntar en el mundo ganadero, incluso comenzaba a meter cabeza en concursos prestigiosos como el Onda, en 1998, la temida tuberculina que supuso el fin de muchas ganaderías, se llevó por delante las ilusiones de este ganadero. «Pero lejos de tirar la toalla, comencé de nuevo otra etapa y otra vez me tuve que ir a Navarra». Allí adquirió ganado de Anastasio Antón, Adolfo Lahuerta, Nicolás Aranda y Domínguez. Todo procedencia de Casta Navarra. «Traje vacas de nota, animales que allí eran buenos, aquí fueron mejores porque en Navarra, la idiosincrasia de los festejos populares es distinta a la de la Comunitat Valenciana. Allí apenas salen a la calle cinco minutos y por tanto, son vacas poco trabajadas».

Llegó a tener hasta 400 cabezas de ganado. Eran otros tiempos. Encontró la popularidad gracias a vacas como Limonera, Violeta, Ostinera, Peluquera, Comisaria, Arponera, Bienvenida... y a toros como Peluquero, Vanidoso, Forastero o Caramelo. Ahora, sus vacas y toros recorren muchos de los pueblos de Valencia y Castellón: Chiva, Cheste, Gestalgar, Villamartxant, Bugarra, Sollana, Jérica, Viver... Su último gran triunfo hace escasos días en el 'bou en corda' de Pedralba. 'Guerrero' se llevó titulares y el reconocimiento de la afición. «Fue un buen toro. La verdad es que tengo muchos toros que para esta modalidad van muy bien. Ya sabes que soy de Chiva y aquí hay mucha afición al toro de cuerda», explica Héctor, antes de matizar las cualidades que debe tener un toro para que guste en este tipo de festejo: «ante todo, movilidad y que busque, que sepa ir con la cuerda y que sepa reservarse, moderar sus fuerzas para llegar bien al final del festejo».

'Guerrero', 'Secretario', 'Perdigón' y 'Camarero' son en la actualidad sus toros que más despuntan Los 160 animales que forman la ganadería de Héctor López pastan en la finca Cueva Morica

Además de 'Guerrero', anota otros toros que están despuntando actualmente en su ganadería: 'Secretario', 'Perdigón' y 'Camarero'; en cuanto a vacas: 'Cometa', que es la vaca estrella, 'Princesa', 'Comisaria', 'Bienvenida' y 'Limonera', esta última con 20 años es la veterana de la casa y ha regalado siempre muy buenos momentos.

Treinta hectáreas

Los 160 animales que forman la ganadería de Héctor López pastan en la finca Cueva Morica, situada en el término de Chiva. 30 hectáreas que son más que suficientes para que paste este ganado. Aunque es una finca de secano típica del monte valenciano, si la primavera es lluviosa crece una abundante hierba que sirve de pasto para el ganado. «Aunque durante todo el año tenemos que alimentarlas a base de piensos y forrajes. Ser ganadero en la Comunitat Valenciana es muy difícil porque no existen los pastos que por ejemplo tienen los ganaderos de otra parte de la geografía española. Aquí nos tenemos que rascar el bolsillo. Si a eso le sumamos lo poco que nos pagan por actuación, que ganaderos como yo podamos mantener la ganadería y vivir de ella, es un milagro», señala con el afán de reivindicar la situación en la que se encuentran las ganaderías autóctonas.

Cueva Morica posee unas buenas instalaciones para el manejo del ganado, además de una placita de tientas con un significado muy especial. Allí dio sus primeros pasos Enrique Ponce a principios de los años 80, cuando todavía era un niño que, de la mano de su abuelo Leandro, quería ser torero. «Y mira a lo que ha llegado», matiza el ganadero. «Tengo fotos de Enrique toreando de pequeño en casa. Es un orgullo que haya podido torear aquí, donde venía con su abuelo. Ya le veíamos que tenía maneras, pero nunca imaginé que llegaría tan lejos».

Con 57 años de edad, este ganadero de Chiva ha alcanzado el reconocimiento de los aficionados al bou al carrer con una filosofía muy particular de entender la ganadería de bravo. «Soy el único en la Comunitat Valenciana que tiene exclusivamente en su ganadería vacas y toros de Casta Navarra», asegura sintiéndose feliz y satisfecho por ello. «Mis animales me han dado muchas satisfacciones y les estoy muy agradecido. Ser ganadero es lo mejor que me ha ocurrido en mi vida», apunta a modo de conclusión. De la mano de Héctor López, la Comunitat Valenciana puede disfrutar de la bravura de la Casta Navarra, un encaste que ha dado grandes tardes de espectáculo a los aficionados.

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