El calor también danza en el Corpus

La Moma, que representa a la Virtud, rodeada de los siete pecados capitales.
La Moma, que representa a la Virtud, rodeada de los siete pecados capitales. / juan j. monzó

Las elevadas temperaturas se convierten en protagonistas de una jornada con menor afluencia de público

INÉS HERRERO valencia.

Las altas temperaturas del fin de semana marcaron este año la celebración del Corpus Christi de Valencia, declarado Bien de Interés Cultural, y que concluyó con la procesión eucarística vespertina y la ya tradicional lluvia de pétalos al paso de la custodia. Por la mañana, el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, presidió la misa pontifical en la Catedral e hizo un llamamiento a «reavivar la fe y el sentido eucarístico de la fiesta solemne del Corpus Christi, clave para la revitalización de la Iglesia».

El arzobispo también instó a los fieles a «celebrar esta fiesta con la máxima verdad, sin dejar jamás que se trivialice, mundanice, o que pierda su sentido más propio, siempre religioso, no cultural».

En este sentido, defendió que la Iglesia «debe buscar que esta importante fiesta sea cada día más grande, más religiosa, más intensa y extensamente vivida, más honda, interiorizada y más esplendorosa» porque «el futuro y presente de la Iglesia, del mundo y de la humanidad entera está en la eucaristía», pese a «lo poco que lo valore la gente e incluso, a veces, los cristianos», dijo.

Un hombre sufrió un aplastamiento de pie por un caballo y fue trasladado al hospitalLas falleras mayores participaron un año más como personajes bíblicos en la procesión

En el exterior del templo, centenares de personas sobrellevaban las altas temperaturas con gorras, sombreros o abanicos, y mucha agua, todo para no perderse la Cabalgata del convite, que arrancó a las doce desde la plaza de Manises, al mismo tiempo que el volteo simultáneo a mano de las once campanas del Miguelete. Según el arzobispado, es el único día del año en el que se realiza este toque extraordinario, reservado también para el nombramiento de un nuevo Papa o arzobispo.

Con las espectaculares rocas instaladas en la plaza de la Virgen y el retablo floral coronado por el Santo Cáliz de fondo, valencianos y turistas disfrutaron de las danzas y aplaudieron el mérito de sus participantes, especialmente de los más pequeños, que plantaban cara al sofocante calor con su mejor sonrisa.

Las elevadas temperaturas motivaron, de hecho, pequeñas disputas por los espacios con sombra desde los que se pueden seguir los actos, como junto a la Puerta de los Apóstoles de la Catedral, donde varias decenas de personas se aseguraban un sitio desde mucho antes del comienzo de los actos. A su paso por ese punto, la Moma, personaje central del desfile y que representa el triunfo de la virtud sobre los siete pecados capitales, se llevó uno de los mayores aplausos de la jornada, entre ellos los del concejal de Comercio, Carlos Galiana, que siguió la danza entre el público, junto a la Casa Vestuario. Tampoco se perdió la celebración matutina el edil Pere Fuset. Ambos regidores repitieron este año entre los cirialots de la procesión de la tarde, que partió de la Puerta de los Apóstoles a las siete.

Presencia institucional

En una celebración con menos público que en años anteriores, que los asistentes achacaban al calor, la representación institucional estuvo encabezada por el vicepresidente segundo de Les Corts, Alejandro Font de Mora, y el delegado del Consell para la Unión Europea y Relaciones Externas, Joan Calabuig, junto a su compañera en el partido socialista y primera teniente de alcalde, Sandra Gómez. Junto a ellos desfiló una nutrida comitiva de ediles y dirigentes populares, como la presidenta del PPCV, Isabel Bonig, o el diputado autonómico Vicente Betoret, así como los regidores de Ciudadanos.

Desde el balcón de la Casa Vestuario observó la salida de la procesión eucarística el presidente de la Cámara autonómica, Enric Morera.

La procesión también contó con la participación de las falleras mayores de Valencia Raquel Alario y Clara Parejo que, un año más, encarnaron personajes bíblicos y desfilaron junto al presidente de Amics del Corpus, Paco Esteve. La comitiva recorrió las calles del centro con la custodia de la Seo de Valencia, considerada la más grande del mundo, con 600 kilos de plata y ocho de oro, además de perlas y piedras preciosas donadas por los valencianos, obra del orfebre Francisco Pajarón.

La celebración de la solemnidad del Corpus Christi, que se remonta al siglo XIII, dejó un balance discreto de actuaciones de los servicios sanitarios. A pesar del sofocante ambiente, sólo dos mujeres fueron atendidas por golpe de calor en ambulancia. Según informó Cruz Roja, un hombre fue trasladado a La Fe por aplastamiento del pie por un caballo y una niña de ocho años, al Clínico por posible fractura de rodilla.

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