Andrés Valero-Castells, innovación y vanguardia en la música para banda

Andrés Valero-Castells, durante un concierto. / LP

Su obra está llena de efectos desconocidos que con los años se han ido incorporando a las composiciones más atrevidas El ecléctico compositor de Silla recibe un homenaje en Llíria

OCTAVIO HERNÁNDEZ BOLÍN

valencia. Llíria dedicó recientemente un homenaje al compositor y director valenciano Andrés Valero-Castells en su Festival de Bandas de San Miquel. Un merecido reconocimiento de la 'Ciudad de la Música' que se suma a un momento realmente sobresaliente en la trayectoria del catedrático de composición del Conservatorio Superior de Música de València.

Valero-Castells es requerido para escribir las obras obligadas de algunos de los concursos más importantes: hace menos de una semana finalizaba la XX edición del prestigioso Premio Iturbi de Piano. Valero fue uno de los tres autores valencianos que recibieron el encargo de componer las obras obligadas para su semifinal, una experiencia que ya había vivido en el año 2004. Para esta ocasión escribió 'Smells Like Prelude', una ecléctica composición donde fusionó temas de estilos tan diversos como el conocido tema de Nirvana 'Smells Like' y uno de los más conocidos preludios de Rachmaninoff. «Aun siendo tan distantes ambas obras, forman parte de mi biblioteca más vital y por ello decidí intentar esta fusión. La mejor recompensa fue cuando constaté que 5 de los 10 semifinalistas la eligieron para interpretarla», explica.

Vila d'Altea

El próximo 2 de diciembre se celebrará el 44º Certamen Internacional de Bandas 'Vila d'Altea', uno de los concursos de bandas de más prestigio y repercusión fuera y dentro de nuestras fronteras. Ellos también le han encomendado que escribiera por encargo su obra obligada. «Espero con impaciencia el estreno oficial de '400', una composición inspirada en el 400 aniversario de la Carta Pobla de Altea», comenta Valero-Castells, quien añade que «puede que sea una de mis obras más calculadas. Una obra que defino como minimalista fractal: son 13 ciclos de 13 compases de 13 notas que se repiten iguales pero evolucionando constantemente y en el que también vuelvo a rendir homenaje al grupo de rock Nirvana. En esta ocasión es el popular tema 'Litium' -del que se cumplen 25 años- que emerge al final de la obra en un gran coral».

Valero-Castells es un compositor comprometido y vanguardista. Un adelantado a su tiempo, como demostró con su 1ª Sinfónia 'La Vall de la Murta' estrenada por la Societat Musical de Alzira en año 2002. Su obra estaba llena de efectos totalmente desconocidos en ese momento y que con los años se han ido incorporando a las composiciones más atrevidas. Trece años después, en la edición del año 2015, esta obra volvió al Certamen de València pero en esta ocasión como obligada de la máxima categoría. Ese día pudimos comprobar como ha pasado el filtro del tiempo convirtiéndose en una obra del gran repertorio de la música para banda.

Valero-Castells es un compositor ecléctico que rehúye de las etiquetas: «La calidad no depende de la estética, eso es algo que le repito siempre a mis alumnos en el conservatorio. Cuando compongo le doy mucho valor a la libertad y a la calidad y busco siempre darle a cada una de mis obras su propio sello personal».

El pasado martes se conocieron las bases del próximo Certamen de Bandas 'Ciudad de Cullera'-el concurso más antiguo de España de ámbito nacional- que también apuesta este año por la música de Valero-Castells. «Para esta ocasión, la organización y yo hemos decidido que sea 'Gallurana' la obra obligada. Una pieza estrenada en 2011 y que está inspirada en el folclore autóctono de la población zaragozana de Gallur. Sus características de plantilla, duración y dificultad la hacen idónea para la ocasión».

Pese a que sus obligaciones en el conservatorio le obligan a centrarse momentáneamente en la docencia y la composición, Andrés Valero-Castells reivindica su faceta como director de orquesta y banda. Durante más de un año y hasta septiembre de 2016 fue el director titular de la Banda Municipal de A Coruña donde dejó patente su sello personal: «Fue un año magnífico en el que disfrute mucho programando conciertos atrevidos con música de Leonardo Balada, Carles Santos y otros...Una tierra maravillosa a la que volveré muy pronto pues en febrero del año que viene dirigiré como invitado a la Orquesta Sinfónica de Galicia».

El pasado verano fue requerido para dirigir una banda de jóvenes seleccionados de las sociedades musicales de Buñol, Cullera y Llíria. Con ellos visitó la ciudad de Kerkrade en Holanda ofreciendo varios conciertos en la pasada Olimpiada de la Música. En esta gira europea también impartió una clase magistral sobre su música a los finalistas del Premio Internacional de jóvenes directores conocido como 'La Batuta de Oro'.

Con una apretada agenda nacional e internacional, Andrés Valero Castells ve como las instituciones y los certámenes más prestigiosos apuestan por su música. Un merecido reconocimiento para este compositor que huye siempre de la zona de confort. «Entre los que buscan la vanguardia a toda costa y los que renuncian a la experimentación, yo apuesto por la libertad y la calidad a la hora de componer», afirma un satisfecho Andrés Valero-Castells al que las musas no cesan de sonreírle.

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