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El fin del aplazamiento del IVA ahoga a los artistas

El fin del aplazamiento  del IVA ahoga a los artistas
  • El vicemaestro del gremio, Ximo Esteve, explica que este nuevo duro golpe está planteando a varios profesionales echar el cierre el próximo año

  • Los artesanos dicen que la medida descapitalizará a los talleres que tendrán que pagar un impuesto a veces pendiente de cobro de las administraciones

valencia. Los artistas falleros, como pequeños empresarios que son, no sólo van a tener que hacer frente a la cuesta de enero, ahora se suma una nueva piedra en el camino llamada IVA, puesto que a partir de este mes ya no se pueden hacer aplazamientos de este impuesto y a fecha de finales de enero tendrán que pagar sí o sí los impuestos del último trimestre.

Ello pese a que ayer el Gobierno acordó excluir a autónomos y pymes de esta limitación. Eso sí, sólo podrán aplazar el pago del IVA hasta 30.000 euros, algo que no beneficia especialmente a los artistas falleros, que en su mayoría facturan por encima de esta cantidad.

Para los artistas falleros es la gota que faltaba para colmar el vaso porque los talleres están en la cuerda floja. El final del aplazamiento del IVA por encima de 30.000 euros se incluye dentro de un paquete de medidas en el ámbito tributario que aprobó el Consejo de Ministros del 2 de diciembre, pero será a final de mes cuando los artistas tendrán que pagar religiosamente.

No todos los artistas se acogían hasta ahora al aplazamiento, pero los que lo hacían, afirman que suponía un respiro temporal, aunque suponía el pago de unos intereses.

Manuel Sanchis, gestor profesional que asesora a muchos artesanos, explica que se ha equiparado el IVA «a otros impuestos no aplazables como las retenciones de IRPF de los trabajadores y las retenciones de alquileres de locales y, por esto, las pequeñas y medianas empresas que se financiaban con ello se sienten perjudicadas». Es decir que les afecta de forma directa puesto que en algunas ocasiones disponían de ese dinero, que más tarde pagarían, para de algún modo autofinanciarse e ir tirando hasta que les llegaran todos los pagos pendientes.

Los artistas que sí optaban por este sistema de aplazamiento explican que aunque la prórroga sólo solía ser de unos tres meses, les permitía hacer equilibrios.

El gestor Manuel Sanchis indica que esta medida, que no permite posponer este pago, también afecta a una veintena de comisiones que sí facturan este impuesto.

Artistas como Manolo Martín explican que estas medidas «afectan y mucho a los pequeños empresarios y pienso que no es justo». Además, advierte de que hay que tener en cuenta que los artistas falleros reciben encargos de las administraciones públicas para hacer decorados, carrozas o expositores y «y muchas veces se da la circunstancia de que tenemos que emitir las facturas, a pesar de que todavía no hayas cobrado el trabajo, y tendremos que pagar antes de haberlo recibido».

Por eso, opina que estaría más que justificado que se siguieran haciendo los aplazamientos del pago.

En este sentido, Martín explica que se dará la circunstancia de que «habrá ocasiones en que tengamos que pagar estos impuestos sin tenerlos cobrados y son las propias administraciones las que pagan a posteriori».

De igual modo, también comenta que todos los materiales que utilizan para sus proyectos llevan un IVA del 21%, pero «si luego sale el IVA positivo, no te lo devuelven de inmediato, sino que tienes que esperar a hacer el resumen anual de diciembre y luego no te lo devuelven hasta algunos meses después».

Martín indica que aunque los pagos hay que hacerlos igualmente, el no poder aplazarlos es un golpe a la pequeña economía de los talleres. Y añade que es una medida injusta que asfixiar al sector.

La pregunta es si muchos de estos artistas tendrán que recurrir a los préstamos de bancos para hacer frente a esta nueva situación y no llegar tarde a su cita con Hacienda.

El maestro mayor del gremio de artistas, José Ramón Espuig, indica que él particularmente nunca ha optado por los aplazamientos, pero reconoce que su eliminación es una manera más de ahogar a los artistas.

Y a todo esto, añade que hay que sumar que «ni los precios que se pagan por las fallas aumentan, ni lo que los artistas pagamos por los materiales baja». Es decir, Espuig explica que están en una situación complicada porque «se están pagando precios por las fallas como los de hace al menos 15 años, pero los costes de los materiales en estos 15 años han subido un 100%, sobre todo con el cambio de la peseta al euro».

Ante esta situación, argumenta que no pueden tener a casi nadie trabajando en los talleres porque ya no se lo pueden permitir.

El vicemaestro del gremio, Ximo Esteve, va más allá e indica que «ya estamos oyendo a compañeros que se están pensando seriamente si cierran el taller el año que viene porque estamos viviendo una situación de economía sumamente precaria y ahora, con la imposibilidad de aplazar, nos están descapitalizando».

Otro artista, Miguel López, ha expresado en forma de dibujo, con el humor que le caracteriza, el duro golpe que ha supuesto la nueva medida del Ministerio de Hacienda. En la imagen que acompaña este escrito, López presenta a un artista con una soga al cuello y un gran contrapeso con el impuesto del IVA.

Recuerda que, a pesar de que las Fallas han recibido el reconocimiento de Patrimonio Inmaterial por parte de la Unesco, los artistas no reciben protección ninguna. Y añade un texto que dice que hacer fallas no es un 'hobby', sino un trabajo.

Un artista carrocero como Toni Sánchez, explica que no ha tenido que recurrir a los aplazamientos, pero indica que «muchas veces nos toca pagar un IVA que todavía no hemos recibido». A pesar de ello, indica que al menos con los planes a proveedores, «hemos pasado de recibirlo al año, a en dos o tres meses y son menos los que tardan cinco meses».