Las Provincias

Fiestas y tradiciones de Valencia

Cuenta atrás para encumbrar las Fallas al estrellato

Falla municipal de 2016 de Manolo García dedicada a los artesanos y con remates en memoria de grandes maestros. :: jesús signes
Falla municipal de 2016 de Manolo García dedicada a los artesanos y con remates en memoria de grandes maestros. :: jesús signes
  • La Unesco decidirá del 28 de noviembre al 2 de diciembre en unas jornadas en Addis Abeba si las fiestas josefinas son Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

  • El Ayuntamiento y la Junta confían en que el reconocimiento potencie el turismo cultural y no el de mochilas y borrachera

Las fallas ya están haciendo los ejercicios de calentamiento para preparar el maratón cultural que les puede encumbrar a lo más alto. En prácticamente un mes los responsables de la Unesco debatirán si la candidatura de las Fallas, una de las 38 que se presentan a nivel mundial, merecen el reconocimiento oficial de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Si bien el expediente ya se entregó hace meses en París y los falleros y no falleros no pueden hacer nada más que esperar y mostrar su apoyo en las recogidas de firmas que se han movilizado en redes sociales.

La XI edición del comité intergubernamental de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial se desarrollara en la ciudad de Addis Abeba, en Etiopía, del 28 de noviembre al 2 de diciembre y se estudiarán tanto los expedientes para la lista de salvaguardia urgente, como los registros de buenas prácticas y los candidatos de la lista representativa, tal como explica Carmen Amoraga, directora general de Cultura y Patrimonio.

Entre los múltiples motivos que destaca Amoraga para que las Fallas merezcan este reconocimiento cita los criterios del expediente recogidos en el artículo 2 de la convención de la Unesco: «Indudablemente las Fallas tienen expresiones y tradiciones orales e incluyen el lenguaje como vehículo del patrimonio cultural inmaterial. Las Fallas también son prácticas sociales, rituales y potencia técnicas artesanales que son tradicionales».

También recuerda que esta fiesta reúne un inequívoco valor patrimonial, «al estar vertebrada por todos los mecanismos de conexión entre fiesta y patrimonio». Y añade que son fiestas de «origen artesanal, surgidas y perfeccionadas a través del tiempo por el pueblo valenciano como manifestación artística, cultural, satírica y como expresión festiva singular».

Según Carmen Amoraga las Fallas merecen el reconocimiento porque, además, «parte de elementos singulares y de tradición local, que tienen alto nivel de calidad estética y sus manifestaciones escritas o habladas son indistintamente en las lenguas valenciana y castellana». Y lo más importante, recuerda que implica a sectores artesanales como artistas falleros, músicos, orfebres, pirotécnicos o indumentaristas.

La directora general de Cultura y Patrimonio detalla que este esfuerzo por lograr el reconocimiento se ha hecho de forma coordinada entre la Generalitat, Ayuntamiento, la Junta y las universidades.

Q de calidad

El concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, opina que no es sólo importante obtener el reconocimiento, sino también «conservarlo. El primer efecto del reconocimiento es el compromiso mundial de proteger la fiesta, tanto la indumentaria, el oficio de los artistas, el tejido asociativo o la pirotecnia».

Según Fuset, asegura que ayudará a abrir nuevas vías al turismo cultural. «Será una oportunidad para explicar mejor la fiesta como motor cultural y hacer una estrategia turística más allá de la que generan ahora las fallas». También permitirá eliminar la estacionalidad de las Fallas, tal como indica, para poder potenciar la visita a los museos falleros o a los talleres de artistas.

En un debate sobre el presente y futuro de la fiesta celebrado en el casal de Barraca-Espadán, José Luis Vaello, que fue secretario de la Junta Central Fallera cuando se inició el expediente, indicó que obtener el reconocimiento de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad «sería como lograr una Q de calidad en el mundo del comercio». Comentó que dará renombre a la fiesta, pero que lamentablemente duda que derive en más ingresos para las comisiones que organizan los festejos.

Por su parte, Pepe Martínez Tormo, actual secretario general de la Junta, también reconoció que será difícil que suponga más euros para las comisiones, «pero hará que la fiesta tenga una mayor proyección internacional. Nos pondrá en el mapa de las manifestaciones culturales internacionales».

Martínez Tormo añadió que si se hace una buena gestión turística, «puede servir para atraer a lo que se conoce como turismo naranja, de calidad y con posibilidad adquisitiva en lugar de al turismo de mochila y borrachera que viene».