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Salida de uno de los toros de Palha en 2015. :: lp
Salida de uno de los toros de Palha en 2015. :: lp

La Peña Taurina, el relevo de la afición en Museros

  • Cuenta con apenas dos años de vida y está integrada por jóvenes de entre 18 y 30

  • «La idea es apostar por la variedad y por ganaderías con garantías de embestir», señala el presidente de la comisión

valencia. Abanderan la nueva generación de aficionados. Son, al fin y al cabo, el relevo natural de los más veteranos. La Peña Taurina de Museros cuenta con apenas dos años de vida y son, por tanto, la más joven de la localidad, pero no sólo por su corto recorrido, sino porque los miembros que la integran no superan la treintena de edad. Un ejemplo que rompe con el tópico de que los toros son un espectáculo arcaico y casposo, una muestra más de que la juventud se muestra orgullosa de sus raíces, de la cultura popular y de la liturgia del toro bravo. Su historia, en realidad, comienza un año antes de la fundación de la peña, concretamente en 2014, cuando el grueso de los miembros hicieron la fiesta del 14 de agosto, el día grande de Museros, todavía hoy recordado por los aficionados por la bravura de aquél célebre Desgreñado de Gerardo Ortega. «Nuestros mayores siempre nos habían contado que muchas de las peñas de la localidad nacieron un año después de que algunas quintas hicieran la fiesta mayor, así que nosotros, como a la mayoría nos gusta el toro, decidimos tirar para adelante. De aquella fiesta de hace dos años hemos continuado una docena», señala Alberto Raimundo, presidente de la Peña Taurina que actualmente cuenta con 35 miembros ligados no sólo a Museros sino también a otras localidades cercanas.

Los comienzos nunca son fáciles y menos para un grupo tan joven. En el toro, al igual que en otros ámbitos, la experiencia siempre es un grado. «Lo más complicado es la consolidación de la idea que queremos como peña y establecer unos criterios. Somos muchos, todos jóvenes, algunos nuevos. aun así con afición e ilusión se suple todo lo demás». La financiación, la de casi siempre: cuotas, loterías, colaboradores y, cómo no, la cartera del peñista.

Para este año han confeccionado un cartel de altura: dos toros cerriles, uno de Cuadri y otro de José Luis Marca. "En febrero no teníamos en mente todavía nada, no sabíamos por dónde iban a ir los tiros y durante una cena nos dijeron que había un toro de Cuadri interesante y se nos abrieron los ojos», señala entre risas. «Era un caramelo demasiado dulce, demasiado apetecible como para rechazarlo. Sin haberlo visto en el campo dijimos prácticamente que sí. No hacía falta ni ver al toro. Igual salen diez toros al año de esta ganadería y nosotros tenemos la suerte de hacer uno. El hierro, además, gustaba a muchos de nosotros». Corcito, número 28, luce la hondura y la seriedad propia de la divisa onubense y el cuajo de los toros de final de temporada. «Cuando lo compramos no tenía demasiada presencia pero en estos meses se ha hecho un señor toro». Amante, de Marca, es más ofensivo por delante. «Este es un toro muy bien presentado y tenemos bastante confianza porque es una ganadería que está dando buen juego en las calles». El cartel se completa con un corro de vacas de Germán Vidal. «El año pasado ya lo hicimos y volvemos a apostar por un día completo, ya que habrá vacas por la mañana, por la tarde y la embolada de un toro por la noche», explica. Por el momento y pese a que la experiencia durante el primer año fue satisfactoria no se han planteado aumentar el número de días de toro. «Para el quinto aniversario, como fecha especial, nos gustaría hacerlo pero tenemos que ver cómo van las cosas. Somos de los que pensamos que si tenemos que hacer dos días de toros medianos, preferimos hacer uno pero más redondo. Anteponemos la calidad antes que la cantidad, eso lo tenemos claro».

Para el año del debut, la Peña Taurina de Museros hizo su apuesta por la ganadería portuguesa de Palha y una vaca cerril de Jaral de la Mira. «Es cierto que no fue un gran día, pero aun así quedamos contentos porque uno de los toros dejó detalles por la tarde y por la noche. Más que por el juego de los toros, quedamos contentos por la organización, porque no sabíamos cómo iba a salir». Palha, Cuadri y Marca son las divisas que han desfilado por el recorrido de la Peña Taurina de Museros. Por el momento, el predominio es de las llamadas ganaderías duras sobre el encaste domecq. «La idea es mezclarlo todo buscando el equilibrio y también el interés de los aficionados ya sean ganaderías de encaste domecq o de cualquier otro. Si traes ganaderías que no lidian tanto en la calle por aquello de apostar por la variedad pero luego no embisten, la desilusión es grande. La idea es la variedad de ganaderías y que tengan garantías de embestir».

Cuidar los detalles

Aficionados al toro por encima de todo, el respeto de los miembros de la Peña Taurina por el toro bravo se percibe en cada uno de los detalles que envuelven su día. Por ejemplo, una tablilla anunciará la salida de los dos toros de la tarde como si de un festejo de plaza se tratara. «Lo teníamos en mente y este año lo hemos hecho. La tablilla colgará de casa de uno de los peñistas», anuncia Albert Raimundo y en ella se podrán conocer los datos del toro -nombre, número, peso y nacimiento- que saltará a las calles así como los de la ganadería -el hierro y los colores de la divisa-. El segundo detalle: el dibujo con cal del hierro de cada una de las ganaderías tal y como es tradición en algunas plazas de Francia como Ceret o Mont de Marsan. «El año pasado se dibujó el hierro de Palha y este año haremos lo mismo con los dos hierros, serán de aproximadamente siete u ocho metros. Son ideas que vamos cogiendo y que hacen que se cree y se respire otro ambiente, es una manera de respetar y de darle la importancia que se merece el toro, queremos hacer las cosas con seriedad».

Así pues, la calle Hort de Xufa será este sábado el punto neurálgico de Museros. La elección del recorrido tampoco es casualidad, ya que, además de ser una zona en la que no se solía hacer toro en el municipio, se trata de una calle ancha y larga para que el toro pueda desarrollar mejor sus condiciones. «Intentamos darle mayor defensa al toro al estilo de lo que sucede en otros municipios como Massamagrell y la calle Camí la Mar o El Puig y la Plaza de Sant Roc. Además, invertiremos en la arena, cuidando al máximo que se tire bien, algo que parece muy obvio pero que es fundamental para que la lidia sea la mejor posible».