Las Provincias

Fiestas y tradiciones de Valencia

Tras los pasos de la ruta sacra en Valencia

  • El museo de la Catedral, la parroquia de San Nicolás y la iglesia San Juan del Hospital conquistan a los turistas

  • El recorrido por estos lugares gana cada vez más público, que se sigue sorprendiendo con la presencia del Santo Cáliz en la Seo

La Ciudad de las Ciencias, el IVAM, el Palacio del Marqués de Dos Aguas, la Lonja -epicentro de la Ruta de la Seda- e, incluso, el Mercado Central son algunos de los lugares más visitados por los turistas que llegan a Valencia. Pero en el listado también se cuelan en los últimos años algunas de las iglesias más conocidas de la ciudad, conformando una ruta sacra por el centro histórico en la que ni están todas las que son, ni son todas las que están.

Uno de los lugares más visitados, tanto por valencianos como por visitantes, es, sin duda, la parroquia de San Nicolás. La retina aún guarda las colas en la calle Caballeros de hace unos meses para acceder al interior del templo y contemplar las obras de restauración de la calificada como «sixtina valenciana» por el director de la intervención en la Capilla Sixtina del Vaticano, Gianluigi Colalucci. De hecho, sólo en un mes se registraron 20.000 visitas.

«Impresiona la belleza de sus frescos», asegura embelesada Lucía Ramos, una andaluza que, tras visitar en varias ocasiones la capital del Turia, no ha querido perderse esta vez las pinturas de San Nicolás. Y no ha sido la única que ha confesado a LAS PROVINCIAS que aunque su idea era visitar la parte más cosmopolita de la ciudad, abanderada por la Ciudad de las Artes y las Ciencias, se ha quedado prendada de su vertiente más histórica después de callejear por el centro.

El museo de la Catedral o el cementerio medieval de la iglesia San Juan Hospital son otros de los emplazamientos emblemáticos que despiertan el interés de los visitantes. El primero es el que más turistas ha recibido en verano a pesar de su reciente apertura el pasado junio. En apenas dos meses de apertura, 44.000 personas se acercaron para descubrir este espacio.

Se constata en las largas colas que se aglutinan en sus portones para acceder a su interior. «Es una de las visitas más demandadas en los 'tours' de cruceros, junto a la Lonja», asegura una de las guías turísticas que recorre el centro. «La mayoría de nuestros recorridos tiene como parada obligatoria la Seo valenciana, sobre la que destacan los restos arqueológicos descubiertos en excavaciones realizadas con anterioridad», detalla, en referencia a la visita que ahora se puede realizar al subsuelo para descubrir restos de la Valencia romana o a la recuperación de espacios como el que ocupó la Llibreria dels Borja y su columna helicoidal del siglo XV. En este caso, la entrada, que incluye la visita a la catedral y viceversa, cuesta seis euros.

No obstante, lo que más llama la atención a los turistas es que la Seo valentina guarde en su interior uno de los mayores tesoros de la religión cristiana: el Santo Cáliz. «No se cansan de escuchar la historia del Grial y vuelven cada vez que pueden», puntualiza otra guía turística. Hasta finales de octubre se celebra, además, el Año Jubilar Eucarístico del Santo Cáliz, lo que ha generado numerosas peregrinaciones.

Recuperado el patio sur

Por su parte, en la iglesia San Juan del Hospital, su cementerio medieval -popularmente denominado patio sur- también ha acogido la visita de extranjeros y valencianos por igual, aunque el cierre de sus puertas en agosto privó a muchos de este área sepulcral del siglo XIII que aún conserva todas sus características, como el claustro de arcosolios que rodea una pequeña capilla hospitalario-funeraria de estilo gótico cisterciense, llamada del rey Jaume I, o la cripta de Santa Bárbara.

Además, aún queda por restaurar y limpiar las pinturas murales, los elementos decorativos de los arcosolios, las lápidas y los escudos, al igual que acondicionar el acceso a la cripta o retomar los trabajos sobre la espina del circo romano. Su entrada tiene un coste de un euro.

El arte sacro tiene tirón y no sólo entre los turistas nacionales o internacionales. En San Nicolás, por ejemplo, una de las directoras de operaciones, Estefanía Julià, afirma que asociaciones de vecinos y de amas de casa, comisiones falleras o escolares se han animado en los últimos meses a contemplar el esplendor devuelto a la bóveda y las capillas.

Además, recuerda que, con el 'boom' de la restauración, les abrumó la llegada de tanto público. Al principio se contó con voluntarios para ampliar el horario de apertura pero finalmente se optó por implantar visitas guiadas en determinados horarios diferentes al del culto, ya que muchas personas siguen haciendo cola para ver sus techos renacentistas. La entrada se fijó en dos euros. «San Nicolás recuerda mucho al arte que tenemos nosotros» , asegura una turista italiana tras visitar, asombrada, su interior.