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Fiestas y tradiciones de Valencia

El Santo Cáliz sale de la catedral para visitar Carlet con motivo del Año Jubilar

Los fieles aplauden al Santo Cáliz portado por el canónigo celador de la reliquia. :: AVAN / M. Guallart
Los fieles aplauden al Santo Cáliz portado por el canónigo celador de la reliquia. :: AVAN / M. Guallart
  • El cardenal Antonio Cañizares preside una misa de campaña en la localidad donde la reliquia estuvo oculta entre 1937 y 1939

Valencia. El Santo Cáliz llevaba 10 años sin salir de la catedral. Salió de su capilla por última vez cuando el papa Benedicto XVI visitó Valencia con motivo del Encuentro Mundial de las Familias. Pero ayer abandonó los muros de la seo para viajar hasta Carlet. Era el tercer desplazamiento en la historia de la venerada reliquia a esta localidad de la Ribera.

El Año Jubilar del Santo Cáliz desencadenó la visita del vaso que, como defiende la tradición, utilizó Jesucristo en la Última Cena. El primer viaje a la localidad de la Ribera tuvo lugar en 1937, cuando el matrimonio formado por Bernardo Primo y Lidia Navasquillo lo trasladaron al pueblo para salvarlo de las amenazas de la Guerra Civil. En 1939 regresó a la ciudad y en 1964 cubrió su segundo desplazamiento a Carlet para conmemorar el 25 aniversario de aquellos acontecimientos, según la información del arzobispado.

Ayer volvió a encontrarse con los fieles carletinos en una celebración que reunió a numerosos fieles de la localidad. La reliquia presidió una misa de campaña en la plaza del Convento oficiada por el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares. Concelebraron el obispo auxiliar monseñor Esteban Escudero y diez sacerdotes.

En su homilía, como destacaron desde el Arzobispado, el cardenal dio gracias a Dios por la familia que custodió el Santo Cáliz durante la persecución religiosa -el matrimonio formado por Bernardo Primo y Lidia Navasquillo- cuyos nietos asistieron a la celebración.

«Ellos expusieron su vida a la muerte por salvar la más preciada reliquia en la que Jesucristo nos entregó su sangre redentora», señaló Cañizares.

El purpurado con sus palabras alentó a todos a «anunciar hoy, a pesar de las dificultades, de las guerras, de la violencia, a Dios y su misericordia infinita». A la misa siguió la solemne procesión eucarística en la que el anda con el Santísimo y el Santo Cáliz ha sido llevada a hombros por 80 feligreses. Las calles de la localidad se engalanaron para la ocasión y las dos bandas de música acompañaron el recorrido.

La historia del Santo Cáliz está unida a la de la localidad desde que Bernardo Primo y Lidia Navasquillo trasladaran la reliquia a su casa del pueblo, en la calle Padilla, hoy calle del Santo Cáliz. En esta vivienda, según el Arzobispado, se guardó -envuelto en algodón dentro de una caja de galletas- en el falso hueco de una ventana del piso superior La familia tapió el vano y allí permaneció el Santo Cáliz hasta que el 30 de marzo de 1939 se devolvió al cabildo.