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Fiestas y tradiciones de Valencia

Misas y deporte en honor de la patrona de los reclusos

Misas y deporte en honor de la patrona de los reclusos
  • Pastoral Penitenciaria deValencia festejará el próximo sábado a Nuestra Señora de la Merced

  • Voluntarios y presos participan en el programa de celebraciones de la cárcel de Picassent

A apenas cinco días para la fiesta de la Virgen de la Merced, la patrona de los presos y del personal de prisiones, Pastoral Penitenciaria de Valencia lo tiene todo preparado para celebrar la festividad el día 24 de septiembre en el recinto carcelario de Picassent tras un nuevo año -este, el séptimo- realizando una labor de acompañamiento, orientación y apoyo en la reinserción social de los reos.

El próximo sábado tres eucaristías en la prisión -presididas por el obispo auxiliar monseñor Esteban Escudero, el vicario episcopal de Acción Caritativa y Social, José María Taberner, y el sacerdote Miguel Díaz- honrarán a la Virgen de la Merced en el día de la patrona de los reclusos. Un día antes se iniciarán las actividades deportivas programadas con motivo de esta festividad, que contemplan la celebración de partidos de fútbol los días 23 y 30 de septiembre entre un equipo de reos y otro de voluntarios que trabajan por la inserción social de los presos.

Precisamente la constancia y dedicación de voluntarios de entidades religiosas y civiles para atender a las personas reclusas y exreclusas en situación de vulnerabilidad social permiten que un año más las personas internas en los centros penitenciarios celebren en la mejores circunstancias personales la que es su propia festividad. La Pastoral Penitenciaria de la diócesis de Valencia es una de las principales asociaciones en realizar esta ambiciosa y extensa labor, que se concreta en cuatro áreas distintas de actuación: la religiosa, la social, la jurídica y la de recursos externos.

En la parte religiosa, la Pastoral Penitenciaria atiende la eucaristía de los reclusos o aproxima a los reos a la reflexión sobre la figura de Jesús de Nazaret, mientras que por lo que respecta a la parte social más de cien voluntarios trabajan en una treintena de talleres de habilidades sociales, culturales, deportivos o inteligencia emocional para acompañarles en el proceso de reinserción social. En el ámbito jurídico, la labor de la asociación es asesorar y mediar en las incompatibilidades entre reos. Finalmente, la Pastoral Penitencia de Valencia en su cuarta área de actuación de recursos externos pone a disposición de los presos en régimen de semilibertad o exreclusos cuatro hogares -tres de hombres y uno de mujeres- para darles cobijo y atenderles en sus circunstancias particulares. Además, tienen un centro de formación donde acuden internos que tienen permiso para recibir formación de orientación laboral y apoyo educativo.

Con respecto a esta labor, el director del Secretariado Diocesano de Pastoral Penitenciaria de la diócesis de Valencia, Víctor Aguado, al frente de esta área durante un año, señala la «necesidad» de llevar a cabo «esta o cualquier actuación para el acompañamiento de los internos. Somos su único hálito dentro de prisión. Y fuera, su apoyo».

En lo mismo coincide Javier Vilalta, director de Ambit, una asociación con 23 años de experiencia en la reinserción de presos, que con un equipo de 14 profesionales en Valencia e infinidad de voluntarios contribuyen también a mejorar la vida de las personas reclusas. Lo hacen con talleres socioeducativos y deportivos con los presos internos y poniendo a disposición de los ex- reclusos y presos con tercer grado casas de acogida y albergues para orientarlos en su camino a la reinserción social. Además, la entidad pone a disposición de personas con enfermedad mental grave que estaban en la cárcel viviendas tuteladas.

La festividad de la Merced es una fecha señalada también para la asociación Casal de la Pau, fundada en 1972, donde «atendemos y acompañamos a personas presas para proveerles de apoyos para recuperar una vida normal», según el director de la entidad, Vicente Serrano. Casal de la Pau cuenta con un albergue para reclusos con permisos o que están a punto de alcanzar la libertad total y que generalmente son «personas indefensas porque carecen de recursos». Esta asociación civil, con inspiración cristiana, además acompaña a través de sus voluntarios a los reos de los recintos penitenciarios, con quienes cultivan relaciones interpersonales, «incluso de 40 años», para orientarlos y conducirlos de nuevo «a una vida normal».