Las Provincias

Fiestas y tradiciones de Valencia

50 años después, faltan sacerdotes

Medio siglo después, el problema de la Iglesia española es la falta de vocaciones. No hay sacerdotes jóvenes suficientes. El Seminario que había fundado el arzobispo Olaechea cobijaba en 1966 a cientos de seminaristas; pero ahora apenas hay un par de docenas en las aulas y es preciso «importar» religiosos de Latinoamérica y África, como se puede ver en no pocas parroquias de las tres provincias valencianas.

Tras el Concilio Vaticano II, hay que señalar que comenzó a funcionar, el 1 de marzo de 1966, la Conferencia Episcopal Española, presidida ahora por Fernando Quiroga Palacios, en sustitución de Enrique Pla y Deniel, un prelado perteneciente a la «generación de la Guerra». En Valencia, en el verano de 1966, era todavía arzobispo Marcelino Olaechea Loizaga, nombrado en 1946 por Pio XII. Pero 19 de noviembre de ese mismo año, al cumplir 75 años, tuvo que dimitir al cumplir los 75 años, según las normas de renovación implantadas, también, por el Concilio Vaticano II.