Ribó ve normal el plante de la asamblea de presidentes y mantiene su apoyo a Fuset

Fuset y Ribó, en la presentación del cartel y el pregón de los Moros y Cristianos. / manuel molines

El alcalde compara la actuación de los más de 200 representantes de las fallas con los métodos que usan los sindicatos en una negociación

LOLA SORIANO VALENCIA.

Era la primera vez en la historia de las Fallas que los presidentes de las comisiones abandonaron en masa una asamblea fallera para protestar por la no asistencia del concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, pero el alcalde de Valencia, Joan Ribó, valoró ayer la situación como «normal» y defendió una vez más la actitud del edil de no ir.

De la protesta de la noche del martes por unos 200 presidentes de falla, agrupación y representantes falleros en el Palau de la Música, el alcalde aseguró: «Lo valoro con muchísima normalidad», para argumentar que «he sido sindicalista muchos años y estas cosas son mecanismos de negociación que se han de desarrollar y buscar una vía de salida».

El alcalde rechazó un posible cambio en la concejalía de Cultura Festiva. «No, no se me había pasado por la cabeza». Es la segunda ocasión en que Ribó da un apoyo explícito a Fuset tras polémicas como la encuesta fallera y las continuadas ausencias del edil, tres en las asambleas de presidentes y una en el pleno de la Junta Central Fallera.

Ribó insistió en que Fuset ha dejado muy claro cuándo volverá. «Tuvo un planteamiento muy claro. Dijo que se estaban politizando las Fallas e hizo un esfuerzo por salirse y separarse para evitar que las Fallas tuvieran un problema de politización», una opinión que dista mucho de la expresada por la mayoría de los presidentes que apuntan que es el edil el que lleva dos años metiendo la política y la polémica en las Fallas con temas como los versos del Libro Fallero, la bandera española, la imposición a la corte de 2016 de firmar unas normas de vestimenta y, por último, la encuesta fallera con preguntas de intención de voto y creencia religiosa.

En la última asamblea, incluso presidentes que no abandonaron su asiento, como Marcos Chico (falla Telefónica), afearon al concejal que «nos tuviéramos que enterar por la prensa de que no iba a venir a las asambleas cuando lo que tenía que haber hecho es venir a darnos las explicaciones pertinentes».

Decisión sobre el congreso

A pesar del tenso ambiente, Ribó avaló de nuevo la gestión de Fuset e incluso puso 'deberes' a las comisiones. «Las Fallas tienen que resolver en una asamblea si quieren o no un congreso fallero y también si quieren depender del Ayuntamiento y, cuando esto se resuelva, el concejal volverá», señaló.

«En el momento de que ellos digan que están dispuestos a hablar, yo estoy dispuesto a mediar para una solución», apuntó, para insistir en que era «una situación normal y los falleros han de tomar decisiones de si quieren un congreso».

El presidente de la Interagrupación de fallas de Valencia, Jesús Hernández, calificó de rotundo éxito el seguimiento por parte de los presidentes y representantes falleros de la llamada que realizaron a abandonar la sala para mostrar su enfado.

En la asamblea exigieron que el alcalde obligue a Fuset a volver a las asambleas o que nombre a otro representante municipal, pero ayer no recibieron ninguna llamada para tender puentes. «Siempre hemos intentado acercarnos para hablar, pero no han dado el paso», dijo. En cuanto a las declaraciones de Ribó, Hernández explicó que esas reuniones están pendientes pero añadió que «es una imposición total. No volverá hasta que decidamos».

De la canción protesta que sonó en el plante con el lema de 'Pere vete ya', el presidente de la Interagrupación dijo que fue una reacción improvisada. «No tocaba, pero las bases decidieron libremente cantar. Los presidentes han sido libres». Precisamente «por su entrega y dedicación en beneficio de las fallas», la entidad ha sido distinguida con el 'Crit valencià de l'any' que concede Lo Rat Penat con motivo de la festividad del 9 d'Octubre.

El concejal Fuset insistió ayer en que regresará respetando lo que digan las fallas, tanto si dicen sí al congreso como si no. En declaraciones a Radio Valencia, aseguró que es la Interagrupación quien debe dar el paso para una reunión y retomar el diálogo «para la propuesta y no para la protesta». «Saben que me tendrán para hablar», resaltó.

La concejal de Ciudadanos Amparo Picó argumentó que «lo que ocurrió en la asamblea es un puro reflejo de la tensión y la polémica que marca Fuset por su nefasta gestión como presidente de la Junta y como concejal». El edil popular Félix Crespo reclamó a Fuset «ante este conflicto de enfrentamiento y con el diálogo en vía muerta un gesto abierto y verdadero con el colectivo fallero por el bien de la fiesta».

El delegado de Cultura Festiva indicó a LAS PROVINCIAS que «volveré a presidir las asambleas si así lo desea el mundo fallero y para ello es necesario que mantengan su debate y tomen una decisión sobre la convocatoria de un congreso. Sea cual sea su decisión la respetaré y regresaré pero antes es imprescindible despejar cualquier duda sobre la voluntad del colectivo de continuar siendo presididos por un concejal, con sus pros y contras, o un nuevo escenario legítimo de independencia del Ayuntamiento».

Por último comentó que «mientras toman sus decisiones continuaré al frente de la gestion festiva y de la Junta Central Fallera como demuestran los ultimos anuncios de dialogo sobre el bando y nuevas ayudas para mejorar la convivencia».

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