Las quejas de las fallas y los comerciantes obligan a Fuset a preparar las fiestas de 2019

Reunión de Fuset, Galiana, Menguzzato y Soriano con los servicios municipales. / lp
Reunión de Fuset, Galiana, Menguzzato y Soriano con los servicios municipales. / lp

El Ayuntamiento incorpora a las reuniones al servicio de Patrimonio Cultural e Histórico para evitar verbenas junto a edificios como la Lonja

LOLA SORIANO VALENCIA.

El Ayuntamiento de Valencia acogió ayer la primera reunión de los servicios municipales para analizar los avances e incidencias del bando de las Fallas de 2018 y para comenzar a estudiar el texto de 2019. Precisamente han sido las múltiples quejas manifestadas por las comisiones, la Interagrupación, la Federación de Especial y por los comerciantes y hosteleros las que ha motivado el adelanto.

En el pleno de la Junta Central Fallera del martes, el presidente de la Interagrupación, Jesús Hernández; Francisco Javier Nieto (agrupación Sagunto-Quart) y Ángel Santamaría, en nombre de los delegados de sector, exigieron al concejal Pere Fuset que se tramiten antes los permisos de Fallas, ya que muchos llegaron la semana de fiestas y tras requerir modificaciones.

Los delegados de sector recordaron que llevan tres años pidiendo que los permisos estén claros el 1 de marzo y propusieron que se empiece antes la tramitación. Por su parte, Fuset dijo que los planos a escala han permitido detectar incidencias, «como una comisión que decía que por qué no podía poner la carpa de 70 metros de otros años cuando supera la medida».

El grupo popular critica al edil de Cultura Festiva por no escuchar la demanda de colectivos

Fuset añadió que se creará en unas semanas una mesa de diálogo con falleros, hosteleros, comerciantes, consumidores y vecinos priorizando la seguridad y la convivencia, pero en realidad el edil se ha visto obligado a adelantar el proceso por las críticas recibidas. Nada más acabar las Fallas, la asociación de comerciantes del centro histórico denunció el descontrol con botellas de butano de churrerías junto a coches; la presencia de manteros o barbacoas.

Una novedad de este año es la incorporación del servicio de Patrimonio Cultural e Histórico que se interesará por evitar verbenas junto a edificios protegidos como la Lonja o los Santos Juanes, que fue criticado por el Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimomio Cultural. Incluso el alcalde, Joan Ribó, reconoció la necesidad de trabajar para que no hubiera fiestas junto a edificios emblemáticos.

Por otro lado, el grupo popular lamentó que Fuset «sólo busque la foto. Nos ha dado la razón porque denunciamos que las reuniones con los colectivos no sirvieron para nada porque desoyeron sus necesidades», según el portavoz Eusebio Monzó. Recordó que Fuset «envió el documento final a los servicios sin posibilidad de modificación y sin consensuar el contenido» y añadió que no se escuchó las demandas de la Federación de Especial. Monzó apuntó que «confiamos que para el próximo bando solucionen la descoordinación entre áreas». «Los falleros lo único que necesitan es paz, que se les deje hacer lo que ellos solo saben hacer», dijo.

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