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Fallas de Valencia

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Falla infantil municipal, con el pirulí al fondo de la imagen. :: jesús signes

Fallas 2017 | La falla infantil municipal que no deja indiferente a nadie

  • Los artistas Ruiz y Nardin están cómodos con las reacciones provocadas entre el público: «Todas las reflexiones son buenas y nos ayudan»

  • El monumento causa los mejores halagos y críticas enérgicas

«Es como si la hubieran hecho los niños, me encanta» y «eso no es una falla», fueron las dos opiniones más opuestas que se escucharon ayer alrededor de la falla municipal, firmada por Anna Ruiz y Giovani Nardin. La propuesta de ambos es original, trabajada al detalle con el tema común de la literatura y, como ellos mismos dicen, diferente porque se sienten cómodos en el debate fallero.

Pero antes de ir a lo que opinan los dos artistas, que atendieron a LAS PROVINCIAS mientras plantaban en la calle Lepanto, conviene conocer la opinión del público. Amparo fue una de las que más halagos dijo en una rápida toma de impresiones de varias personas. «La perfección no existe y la imperfección es bonita», sentenció sobre la elaboración de los ninots, que han tenido un coste de 25.000 euros.

Plácido no lo tenía tan claro: «el conjunto está bien pero no sabes muy bien de qué va». A su juicio, parece algo «extravagante», según la palabra que encontró después de pensarlo un rato. Marga repite por el contrario dos veces la palabra «original». Apuntó a que es «muy diferente a cualquier otra».

Los artistas son los primeros que reconocen que han hecho una falla diferente. «Queremos generar esas reacciones en la plaza del Ayuntamiento», inciden, para señalar que no se puede cerrar los conceptos de lo que debe ser una falla, sino todo lo contrario.

Para materializar esto han decidido volver de alguna manera a lo tradicional, es decir, al empleo de la madera y el cartón piedra. El corcho brilla por su ausencia. Entre las primeras reacciones que han encontrado de los niños, Nardin comenta que son «muy positivas», para citar la anécdota ocurrida con la escena de Simbad el Marino, que puede cambiar la historia.

El lema de la falla es 'Descobrir i redescobrir' y se basa en una treintena de libros de la literatura valenciana y universal. Seis figuras destacan sobre el resto, niños a los que les salen historias de la cabeza, con figuras alusivas a las novelas que tienen al lado.

El Ayuntamiento ha contratado a una monitora para que explique a los niños los detalles de la falla, incluso les invita a pasear por dentro del vallado. Hay escenas de libros de todo tipo, desde 'Yo, Robot' hasta 'Moby Dick', pasando por 'El Principito', 'Los músicos de Bremen' o 'Las aventuras de Pinocho'.

Uno de los posibles hándicaps es la falta de conocimiento de autores y novelas de los más pequeños, debido a las nuevas tecnologías. Tanto Ruiz como Nardin hablan precisamente de fomentar la literatura con proyectos como el que ayer luce en la plaza del Ayuntamiento.

Para Adela, que se acercaba móvil en mano para fotografiar una escena, el conjunto le parecía «psicodélico», mientras que para Gabriel era una pequeña «decepción» después de visitar la falla infantil de Convento. Esther sí que alababa el proyecto, donde destacaba la intención de «desarrollar la imaginación» de los niños.

Ana la consideró espectacular. «Es una falla a la antigua usanza, un canto a la cultura y a los libros, donde abunda la madera y los detalles». Por el contrario, dos señoras cogidas del brazo respondieron casi al unísono que lo plantado «no es una falla», para marcharse de inmediato.

La falla ha tenido la ayuda incluso de la fallera mayor infantil, Clara Parejo, y su corte de honor. Trece pequeñas piezas (ratones) que elaboraron en una visita al taller y que serán salvadas del fuego el próximo domingo.

En todo caso, falla para el debate, lo que le gusta a ambos, sobre todo a Nardin. «Sería feo si repitiese siempre lo mismo y debemos estar orgullosos de avanzar», indica, para señalar que la crítica es saludable. Es más, llega a ver una opinión contraria como positiva, como ejemplo de la necesidad de discusión.