La nueva generación de artistas se abre camino

Cristian García; Javier Rico y Juan Carlos Banacloy, en el taller de los dos primeros. / damián torres
Cristian García; Javier Rico y Juan Carlos Banacloy, en el taller de los dos primeros. / damián torres

Los jóvenes comparten talleres para poder afrontar los pagos

LOLA SORIANO

valencia. Representan a la nueva hornada de artistas falleros. Llegan en un momento difícil, porque hasta los más veteranos llevan tiempo diciendo que ganan lo mismo que hace veinte años pero soportando gastos mayores, pero eso no les impide dar los primeros pasos.

Algunos ya plantaron fallas el pasado ejercicio, otros se estrenan en solitario, pero el objetivo es el mismo: demostrar que ya han aprendido el oficio en los cursos de Formación Profesional sobre Fallas y construcción de escenografías y en los talleres, donde han trabajado junto a grandes maestros.

Uno de los artistas que ya se está abriendo camino es Cristian García Carrasco. El pasado ejercicio debutó con la falla infantil de Acacias-Picayo y en La Amistad y ahora mantiene estas dos plazas e incorpora la infantil de Teatro de la Marina.

Apuntan que es más complicado cumplir con todo el papeleo y con los gastos que crear las fallas

Cristian pasó primero por la Universitat Politècnica, donde obtuvo el grado de Bellas Artes y luego cursó la formación de artista fallero, un camino que también siguió un compañero de promoción, Javier Rico.

Este joven ha trabajado tres años con el maestro Manuel Martínez Reig y ahora firma en solitario dos proyectos infantiles, uno en Marqués de Lozoya-Poeta Cervera y Grifol y otro en La Vall d'Albaida-La Canal de Navarrés, más conocida como 'Els Somnis'.

Como anécdota, estos dos artistas comenzaron juntos sus sueños y estudios y juntos continúan, ya que comparten taller con otro tercer artista, Miguel Hernández. La sede está en la zona residencial de la Ciudad Fallera, a pocas calles de distancia del polígono artesanal.

La idea de trabajar en un mismo espacio es fruto de la propia necesidad, ya que están empezando y es vital compartir gastos. «Hay que cubrir los gastos de autónomos, comprar mucho material, pagar los impuestos, por eso hemos decidido estar en el mismo taller», explican Cristian García y Javier Rico.

Otro de los artistas que se está abriendo paso es Juan Carlos Banacloy. A este valenciano le entró el gusanillo de las fallas en un curso de formación y empleo y luego se decidió a realizar los cursos de Formación Profesional. «Trabajé cuatro años con Josemi Corachán haciendo fallas grandes», indica Juan Carlos Banacloy.

Su primera falla fue la de Olivereta, comisión a la que pertenece como fallero. Su casal le dio 'la alternativa' y este año conserva esta plaza, donde hará una reflexión a la temática de que cada cosa necesita su tiempo, y también hará la de Pintor Stolz-Burgos, donde hablará de la 'Mediterrànea', como camino del refugio. Banacloy no comparte el taller con ellos sino que está en el que en su día trabajaba Roberto Martí.

Cristian García también es fallero, de la comisión Santiago Rusinyol y Javier Rico de Industria-Santos Justo y Pastor. Los dos artistas coinciden en señalar que «lo más difícil no es hacer los cursos formativos, sino conseguir que las fallas vayan confiando en nosotros». Y Banacloy añade que «son más las preocupaciones que tenemos por ver cómo cumplir con todos los papeleos e impuestos que por el proceso creativo de la falla».

Y es que precisamente una de las críticas que hacen es el aumento del intrusismo profesional. «Todos cumplimos con todas las obligaciones, pero hay gente que no y encima entran en la guerra de ir por los casales mostrando bocetos», añaden.

Otro de los compañeros que también está sembrando su futuro es Jesús Liñana, con taller en Villanueva de Castellón. Este artista, que ha sido padre a los 30 años, primero se formó como técnico en Actividades Físicas y Animación Deportiva y luego hizo Magisterio. «Estuve cinco años buscando trabajo de profesor, pero como había colaborado desde hacía una década en talleres de artistas me decidí a montarme mi propio taller», indica.

Reconocimiento

Empezó haciendo la falla infantil de L'Almenà de Villanueva de Castellón, colaboró con artistas como José Lafarga y en Xàtiva con Ernesto Cimas. «El año pasado quedé segundo en la falla grande de L'Almenà y tercero en la infantil y gracias a eso, hago diez fallas grandes y pequeñas», explica Liñana. Está en Actor Mora-Avda. Constitución; Sirenas-Delfines (El Perellonet); en la Plaza de la Constitución de Carcaixent; falla El Colmenar de La Pobla Llarga y en Sant Domenech y adyacentes de Villanueva de Castellón.

Liñana detalla que «tenemos que hacer un gran esfuerzo para abrirnos mercado y yo, por ejemplo, he tenido que invertir en comprar una fresadora, además hay que pagar autónomos, medidas de seguridad, pagar el alquiler y el contrato de una compañera».

Todos detallan que están muy agradecidos a la oportunidad que le están dando las fallas, pero a la vez creen necesario que la gente tenga conciencia de todo el trabajo y esfuerzo que lleva el taller porque hay veces que casi se quedan cuenta con paga. «Y, por supuesto, es importante que aprendamos a hacer de todo para no aumentar gastos, desde modelar, pintar o hacer versos».

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