¿Qué ha sido lo mejor y lo peor de las Fallas 2018?

Vista general del casco antiguo durante las Fallas 2018./EFE
Vista general del casco antiguo durante las Fallas 2018. / EFE

Las fiestas han destacado por el trabajo de los pirotécnicos y la reivindicación del papel de la mujer pero han tenido su lado negativo, un año más, en el botellón, la suciedad o la proliferación de puestos de comida y de lateros y manteros

ISABEL DOMINGO y LOLA SORIANOValencia

Con el eco aún de la cremà es el momento de realizar balance sobre las Fallas de 2018. Un ejercicio en el que ha destacado el trabajo de los pirotécnicos y la reivindicación del papel de la mujer en la fiesta pero que ha tenido su lado negativo, un año más, en el botellón, la suciedad o la proliferación de puestos de comida y de lateros y manteros. De cara a 2019 habrá que abordar también la financiación de las comisiones y las mejoras en el transporte público.

LO MEJOR
1

El discurso de dos mujeres en la exaltación

Los mensajes de las mantenedoras de las exaltaciones de Rocío Gil y de Daniela Gómez fueron muy acertados. Ana Cuesta recordó que la fallera mayor de Valencia tiene mucho que decir sobre la fiesta y concluyó que le gustaría que dentro y fuera de la ciudad se identificase a Valencia con mujeres como Rocío y su corte, que están muy preparadas. Marisa Falcó lanzó la propuesta de que las fiestas fueran una asignatura escolar.

2

Disparo pirotécnico en la Marina previo a la Crida

La jornada previa a la Crida se disparó un espectáculo pirotécnico que fusionó el color de un castillo y el sonido y ritmo de una mascletà y resultó muy acertado. La propuesta del pirotécnico Ricardo Caballer fue contundente y gustó mucho al público. De hecho, fueron miles los valencianos que se desplazaron a la zona portuaria para ver el proyecto, que incluía dos terremotos verticales. La iniciativa daba inicio al programa pirotécnico de este ejercicio y el resultado fue un total éxito.

3

La planificación de los artistas durante la plantà

La planificación de la plantà de los artistas resultó exitosa. Supieron ralentizar las tareas cuando se anunciaba viento y agua y acelerar el proceso y tirar de grúa cuando amainaba.

4

Proyecto solidadario de Palleter-E. Orellana

La solidaridad fallera durante todo el año con campañas de recogida de alimentos, juguetes o dinero para ayudar a los más necesitados o para visibilizar causas es ya toda una tradición. Este año ha destacado el proyecto de Palleter-Erudito Orellana, entidad que preside Kepa Llona. Con la implicación del artista Manolo García hicieron un espectacular Palleter de vareta que ha servido para recaudar fondos para la investigación y lucha contra el cáncer. Fue muy emotiva la plantà al tombe por mujeres.

5

Aumento de la seguridad con más vías de evacuación

Este año los Cuerpos de Policía tenían un reto difícil porque las Fallas iban a recibir muchos visitantes y también porque había que estar más vigilantes por la alerta antiterrorista. Los refuerzos de seguridad que han realizado con más vías de evacuación y de emergencia han sido efectivas para evitar aglomeraciones y controlar el flujo de personas en la plaza del Ayuntamiento o en Ruzafa. El cierre a los peatones del túnel de Gran Vía Germanías también ha evitado situaciones complicadas de otros años.

6

Calidad en los disparos de los pirotécnicos

Las mascletaes y los castillos que han diseñado este año los pirotécnicos han sido espectaculares. Los maestros de la pólvora una vez más han demostrado su saber hacer y no han decepcionado al público. Saben que en Valencia se sienten queridos y han hecho unos disparos de primera. Tanto las empresas que son de otros puntos de la geografía española, como las de la tierra, han estado a la altura y la Nit de l'Alba de la noche de la plantà, con el disparo desde varios puntos de Valencia, se está consolidando.

Dos falleras se abrazan durante la Ofrenda.
Dos falleras se abrazan durante la Ofrenda. / EFE

MEJORABLE
1

Retrasos y obstáculos en la Ofrenda a la Virgen

Organizar la Ofrenda no es nada fácil y más en un año en que las dos jornadas de desfile han caído en fin de semana y, por tanto, la participación ha sido más elevada y se registró un retraso de casi hora y media. A esto hay que unir que el público cruzó por el recorrido del desfile e interrumpió la marcha. Y, según algunos falleros, se encontraron por el camino hasta máquinas barrederas.

2

Carriles bici sin cerrar y falta de señalización

Las Fallas son unas fiestas donde los peatones toman protagonismo y recorren las calles viendo las propuestas de los artistas, pero no son pocos los tropezones y conflictos que se han registrados entre ciclistas y peatones en calles como Colón o Guillem de Castro. Los ciclistas y patinadores seguían usando los carriles en las horas punta y se produjeron sustos. Además, varias personas cayeron al suelo al no ver los bolardos de hormigón del carril bici. Hacía falta una mejor señalización.

3

Estudiar vías de financiación para las comisiones

Las fallas de Especial plantearon hace unos días una tasa para turistas, hosteleros y comerciantes para financiar a todas las comisiones y que las administraciones aumenten las ayudas. Es decir, encontrar vías alternativas de financiación que, además, permitan que la presencia de mercadillos se reduzca al mínimo.

4

Mayor consenso para ubicar los puestos de comida

Puestos de comida o 'food trucks' que tapan escaparates, ocupan plazas para discapacitados o están junto a locales de hostelería. Son las principales quejas de los comerciantes ante el exceso de paradas de comida. Protestas que trasladaron el año pasado al Ayuntamiento y se incluyeron en el bando fallero pero que no se han respetado.

5

Polémica por las nuevas bases del concurso de luces

El concurso de iluminación de calles ha generado este año mucha polémica. La aprobación de unas bases nuevas para guiar la puntuación de los jurados a prácticamente un mes de la fiesta no ha sentado bien a la mayoría de los participantes en la categoría A. El resultado del jurado no ha sido entendido por la mayoría del público. Los presidentes de falla, que aseguran que las comisiones hacen un gran esfuerzo por iluminar Valencia, aseguran que han tenido muchas trabas.

6

Más información sobre los servicios especiales

EMT, Ferrocarrils y Renfe han reforzado las frecuencias pero ha faltado más información sobre los servicios especiales (para evitar el uso del coche) y sobre el traslado de paradas.

Decenas de jóvenes hacen botellón en la plaza Pinazo.
Decenas de jóvenes hacen botellón en la plaza Pinazo. / LP

LO PEOR
1

Demora para lograr los permisos municipales

No ha sido fácil para las comisiones entenderse este año con el Ayuntamiento. Los permisos para algunas actividades han llegado apenas horas antes de celebrarse un acto. Además, la reubicación de carpas o zonas de actividades y los traslados de monumentos de su zona de la plantà por motivos de seguridad no se han conocido hasta una semana antes en algunos casos. Por ello, las fallas piden más agilidad.

2

Acumulación de basura y malos olores en las calles

La suciedad (contenedores y papeleras repletas, suelo pegajoso, etc.) y los malos olores, especialmente en el centro histórico y en barrios como Ruzafa, han sido uno de los componentes de la cara B de las Fallas de 2018. Una ecuación en la que han participado tanto el comportamiento incívico de muchas personas como la falta de recursos para una limpieza más continuada.

3

Vandalismo contra ninots y pintadas en el patrimonio

Otro año más se cuela en el balance los actos vandálicos contra ninots, que provocaron destrozos en los monumentos infantiles, y el robo de piezas. Pero no sólo las fallas han sufrido ataques. También patrimonio como el puente del Mar o la estatua del torero Montoliu han aparecido de nuevo con pintadas. En el caso de la Lonja sus escalones han servido como sitio de descanso.

4

Quejas vecinales por los excesos de las verbenas

Las verbenas y macrodiscomóviles, en el punto de mira. Ha habido quejas vecinales por el exceso de ruido de estos eventos que se prolongaron hasta las cuatro de la madrugada, ya que muchas han sobrepaso el nivel de decibelios permitido, más propios de un concierto en un estadio de fútbol que en una calle con fincas próximas. Para el próximo ejercicio sería deseable un mayor control de la Policía Local así como más responsabilidad por parte de las comisiones ante el descanso vecinal.

5

La ciudad se convierte en un gran botellón

Miles de personas se han concentrado cada noche en los lugares de ocio y en los paseos ajardinados de la ciudad para practicar botellón, como el caso de Ruzafa, el Carmen, las grandes vías Fernando el Católico y Marqués del Turia o el entorno de la Lonja. La ordenanza municipal permite el consumo de alcohol en la calle durante las fiestas, lo que convierte al cap i casal en un botellódromo durante estos días, con jóvenes paseando con bolsas repletas de alcohol de un lado a otro de la ciudad.

6

Manteros y lateros campan en los puntos neurálgicos

Decenas de lateros, manteros y vendedores ilegales han proliferado en Fallas por los puntos neurálgicos de la ciudad, especialmente antes de la mascletà y durante la noche. Gafas de sol, pañuelos, zapatillas y bolsos falsificados de primeras marcas pero también refrescos, bocadillos y papas figuran entre los artículos a la venta sin ningún tipo de control. Eso a pesar de la vigilancia policial, reforzada en los primeros días con la imposición de multas y la realización de decomisos tras las quejas de comerciantes.

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