Fuset admite su error pero sigue su enfrentamiento con la directiva de las agrupaciones

Hernández reta al edil a dejar ambos los cargos si no hay acuerdos y el concejal afirma que no se irá y buscará pactos con otros colectivos

LOLA SORIANO VALENCIA.

La asamblea de presientes de anoche concluyó sin un pacto amistoso. El cara a cara entre el concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, y el presidente de la Interagrupación, Jesús Hernández, no sirvió para sellar la paz. Hubo desafíos y defensa de posturas, pero no acuerdos tras los insultos vertidos a los falleros. Es más, el concejal dijo que no iba a permitir «que nadie me expulse».

Estás fueron anoche las declaraciones de Fuset, tras escuchar la intervención del presidente de la Interagrupación en la que recordó a Fuset hasta tres ejemplos en los que había mediado para evitar conflictos con las fallas, entre ellos la reprobación. La respuesta de Hernández no se hizo esperar, ya que este puntualizó que «nadie le ha tirado de la asamblea, la abandonó usted solo».

Si bien el concejal comenzó pidiendo disculpas públicas por «actuar movido por el corazón exaltado de un amigo que ve a una amiga y fallera mayor derrumbada, y no como un concejal que debe estar por encima de esta situación», luego su discurso fue de reproche a la Interagrupación.

Dijo que reiteraba «con serenidad y la firmeza de un concejal y presidente de la Junta mi consideración absolutamente en contra del comunicado de uno de los más importantes agentes falleros por la presión ejercida y por poner a fallera mayor contra la espada y la pared de la corte, las fallas y el Ayuntamiento».

El tono del presidente de la Interagrupación contrastó con el de Fuset, ya que el representante fallero hizo un discurso en el que recordó todos los capotes que ha intentado tirar a Fuset para evitar enfrentamientos, pero, añadió, que ha sido el edil el que se ha equivocado. Hernández dijo: «le hemos construido mil puentes y los ha reventado todos». Llegados a este punto, Hernández anunció que ponía su cargo a disposición del colectivo con la condición de que Fuset hiciera lo mismo, reto que el edil esquivó reiterando que no se volvería a ir. Concretamente dijo: «no volveré a caer en eso».

Hernández, en tono conciliador, quiso manifestar al concejal, que «trabajar juntos es posible si hablamos sólo de Fallas, como ya ha ocurrido en los acuerdos de la nueva clasificación de fallas, el reparto de carrozas de la batalla de flores o el programa de subvenciones».

El edil estuvo muy atento a la dialéctica, pero siguió adelante con el cara a cara con el representante de la Interagrupación, recordándole que le habían hecho llegar sus mismos compañeros falleros que en un acto había dicho: «voy a ir a por ellos, lo hagan bien o lo hagan mal», por eso Fuset concluyó diciendo que «será difícil que así nos pongamos de acuerdo».

Fuset incluso aseguró, dando claras muestras de que no había acercamiento, que «el Ayuntamiento y las fallas nos tenemos que entender sí o sí». Es más, insistió en clara muestra de su enfrentamiento con el directivo fallero, «que si Fuset y Motes no se ponen de acuerdo, el Ayuntamiento y las fallas buscarán sus mecanismos, a través de los presidentes de agrupaciones y comisiones, cualquiera que pueda tender puentes».

El portavoz de las agrupaciones también hizo mención a los insultos vertidos por el concejal Giusepe Grezzi y comentó: «para nosotros la fallera mayor es intocable desde hace décadas, y esto no lo puede decir algún compañero suyo que participó en las Intifallas».

Fuset se defendió y dijo que, tras estar ausente en las asambleas, «mi voluntad era volver aquí para hablar sólo de Fallas, pero me da la sensación de que no todos quieren ir en la mismo dirección». El edil comentó que «el enfrentamiento constante entre la persona que les habla y una entidad fallera de peso no puede ser interesadamente presentado como un enfrentamiento entre la fiesta de las Fallas y el Ayuntamiento, porque sería hacer política y un flaco favor a la fiesta». Apuntó que la única respuesta «ha de ser la convivencia, que deberíamos grabarnos en la cabeza». Volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de resolver estos problemas con un congreso fallero y opinó que «hay que apostar por la convivencia, y más porque viene un año de precampaña electoral y las tensiones amenazarán aún más con enmarronar la fiesta».

Fotos

Vídeos