El Principito sueña en la plaza

Gran árbol. La falla infantil municipal, ayer por la mañana./ damián torres
Gran árbol. La falla infantil municipal, ayer por la mañana. / damián torres

La falla infantil municipal homenajea los 75 años de la novela con un proyecto donde lo más destacado por el público es la abundancia de telas La obra de Miguel Hache y Reyes Pe despliega los planetas con elementos móviles

P. MORENO VALENCIA.

El Principito ya es visible en la plaza del Ayuntamiento o mejor dicho los 18 repartidos por la falla infantil municipal, del artista Miguel Hache y la diseñadora Reyes Pe. Un homenaje al famoso libro del que ambos se declaraban ayer lectores incondicionales mientras hacían las últimas pruebas a los elementos móviles de su obra.

Un monumento reconocible a primera vista. «¿Es del Principito, verdad?», contestaba una espectadora a la vista de los pequeños planetas colocados sobre los soportes. La comparación con la falla grande es inevitable: «Esa tiene mucho más color, es algo que me ha llamado la atención», dijo la misma persona señalando la falla de Latorre y Sanz diseñada por Okuda San Miguel, multicolor como la seña de identidad del artista gráfico.

Reyes Pe explica que los 13 ninots que representan al Principito en cada país se han elaborado con vestimentas de color verde, cada una con idiomas a la que ha sido traducida la novela, mientras que en los planetas cada uno tiene su estilo. La plantà comenzó a las cinco de la tarde del miércoles y duró hasta las cinco de la madrugada de ayer.

Los artistas se fueron después a la comisión de Malvarrosa, donde plantan también, para volver a primera hora de la mañana y realizar los últimos ajustes y pruebas. «Ha sido más rápido de lo que pensamos», comentó Reyes, quien junto a Miguel Hache ha dedicado multitud de horas al proyecto. Desde mayo del pasado mayo han ido 'in crescendo' hasta llegar a las 12 horas diarias este año, lo que refleja la minuciosidad de la obra.

Todas las figuras están vestidas con tela, lo que llama la atención a los espectadores. «De lejos parece un poco oscura pero conforme te acercas se ve mejor, más clara y definida», indica una señora. Para la noche, en la base de la falla hay un tapiz de color azul con multitud de led, para representar el cielo.

«Es muy original», afirmó un matrimonio navarro que está de vacaciones en Peñíscola. «Hemos visto las de Benicarló pero esto es otra cosa. ¿Venden figuras o reproducciones pequeñas en algún sitio? En Navarra todos los niños tiene en casa gigantes y cabezudos». Un negocio a explotar todavía en el cap i casal.

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