El clasicismo regresa a la plaza del Ayuntamiento

Bocetos. Presentación de los proyectos de las fallas municipales de 2019. / Josep v. zaragoza
Bocetos. Presentación de los proyectos de las fallas municipales de 2019. / Josep v. zaragoza

Artistas y colectivos opinan que la falla municipal juega sobre seguro con las figuras mitológicas y valoran el toque de vanguardia de la pintura

LOLA SORIANO

valencia. Una falla municipal para todos los públicos, que atrapará a las personas de gustos más tradicionales, por el uso de figuras clásicas, y que llamará la atención a la generación de 'millennials' por la atrevida pintura de la falla que a buen seguro subirán a golpe de clic en redes sociales. Así ven los artistas falleros y colectivos consultados el proyecto que materializarán los artistas José Latorre y Gabriel Sanz con el diseño de los valencianos PichiAvo.

No hay que perder de vista que es un año de elecciones, ya que las votaciones se celebrarán dos meses después de las Fallas de 2019, y no cabía la opción de correr excesivos riesgos o recibir la desaprobación de parte del mundo fallero.

Desde la Interagrupación, su presidente, Jesús Hernández, opina a título particular, que «habrá que esperar a verla plantada, pero lo que está claro es que combina figuras clásicas con grafitis. Es en la pintura donde han marcado la innovación». Argumenta que la falla de 2018 «no la vi tanto como falla, sino como escultura de arte».

También indica que faltará ver si la falla pone o no escenas, «porque a los que nos gustan las fallas más tradicionales nos gusta que haya escenas y que cuenten cosas». Y añade que está de acuerdo en que «las fallas municipales tienen que ser diferentes a todas las demás». Eso sí, reclama que en próximas ediciones la convocatoria de las fallas municipales «se haga en febrero, para que se puedan presentar más artistas y los jurados tengan más juego».

El presidente de la Federación de Especial, Santiago Ballester, que además, fue jurado este año, explica que «no deja de ser una falla clásica, pero con un colorido renovado y muy moderno. Seguro que gustará mucho a la gente». Añade que «es una vuelta al clasicismo sin estridencias. Va a quedar bien».

En la Federación de Primera A, el presidente, Francisco Romero, destaca el «cruce que se ha hecho entre lo antiguo y lo novedoso. Pienso que, de este modo, atraerá al público que le gusta lo moderno y también lo verán acertado los más clásicos».

Romero coincide con Hernández en señalar que «las fallas de todos tienen que ser distintas a las de cualquier otra plaza» y apunta que «no se puede comparar el sello Okuda de las pasadas Fallas con el proyecto de este año porque son ejecuciones distintas. La falla de 2019 gustará», sentencia.

También los artistas falleros consultados destacan que el arte clásico volverá a la plaza. Ximo Esteve, a título particular, explica que «será un excelente homenaje a Regino Mas y a Juan Huertas, que eran los 'pata negra' de la época dorada». Añade que será «una vuelta de tuerca al clasicismo. Las piezas serán clásicas, y será como una falla típica antigua poco arriesgada, pero la innovación se verá en la pintura. Juega con la mezcla de ambas cosas, cosa que me parece bien».

Esteve asegura que «la profesionalidad de Latorre y Sanz está más que garantizada y harán una obra impecablemente acabada.

Escenas

Pilar Luna refuerza esta idea. «La innovación estará en la pintura porque las piezas son muy clásicas. Mi padre, Vicente Luna, por ejemplo ya hizo piezas clásicas como la Palas Atenea en 1974; la estatua de la Libertad de 1973 o el Atlante de vareta de junio de 1982. En este caso, utilizan referentes clásicos de Academia y también la pieza central que representa la paz. Si esa será la parte de la tradición, la innovación la han buscado en la pintura, que llamará la atención, y en los elementos móviles que se moverán alrededor de la pieza central». La única duda que tiene es si pondrán escenas. Al igual que Hernández, Pilar y M.ª José Luna explican que les gusta que, aunque haya una pieza clásica como referente, «luego la falla municipal tenga escenas con sátira e ironía, como hacía mi padre. Y estos años se echan de menos estas escenas en la plaza».

Otro de los artistas que bebe y reinterpreta en ocasiones de los clásicos y la mitología, como es el caso de Manolo Algarra, opina que a priori «es un proyecto interesante. Los clásicos son palabras mayores. Veremos un modelado clásico tocado con una pintura y un grafiti vanguardista». Algarra hace una comparativa e indica que «si en el mural de la Ciudad Fallera PichiAvo sobre una base de grafiti han proyectado obras clásicas, en este caso, será al revés. Es decir, sobre las obras clásicas se proyectará el grafiti». Y añade que Latorre y Sanz siempre consiguen un buen acabado.

Este artista opina que el pasado año «Okuda llegó a un público que no lo conocía y veo interesante que se apueste por colaboraciones con artistas internacionales».

El joven artista Mario Gual opina que se le ha dado una vuelta a lo clásico. «Me gusta la composición y el colorido. Se han cogido piezas clásicas y se le dará un punto moderno. Las tesis más sencillas son las que más llegan al público». Y añade que «nada más ver el boceto me ha impactado, algo que no me pasaba desde las fallas que para mí son las más icónicas, las de Martínez Mollá con la bailaora y el David».

En cuanto a la falla infantil de Cap de Suro añade que «será una absoluta maravilla. Es una temática muy valenciana, con el puesto de flores, y combinará muchos materiales como mimbre, flores...».

Jesús Hernández, de la Interagrupación, también ve acertada la falla municipal infantil. «Será una falla muy al estilo de Cap de Suro, pensada para niños y que tendrá mucho colorido».

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