Las Provincias
Fallas de Valencia

Reino de Valencia, la fábrica de Ingenio y Gracia

Manuel Andrés Zarapico posa junto a 'Parem les rotatives!', primer premio en Ingenio y Gracia de 2017. :: j. monzo
Manuel Andrés Zarapico posa junto a 'Parem les rotatives!', primer premio en Ingenio y Gracia de 2017. :: j. monzo
  • El guionista Manuel Andrés Zarapico recuerda que el origen de la fiesta está en la crítica y la sátira como ingredientes principales

  • La comisión de Ruzafa se consolida en el podio de la categoría

Sátira, humor y crítica son los tres pilares fundamentales sobre los que descansa la fórmula de la comisión Av. Reino de Valencia-Duque de Calabria para alcanzar cada año el podio dentro de la categoría de Ingenio y Gracia. Una fórmula infalible que les ha permitido mantenerse en lo más alto cuando se trata de hacer reír a la gente y sacar a la palestra la sátira, uno de los ingredientes base de las Fallas como fiesta y que no debería perderse, tal y como confiesa el fallero y artífice de los guiones premiados, Manuel Andrés Zarapico. «Las Fallas nacieron para criticar como una manifestación crítica que se hace en medio de la calle», sentencia.

En su palmarés personal, Zarapico ha cosechado un total de cuatro primeros premios en esta categoría, dos de ellos con Reino de Valencia aunque él quiere resaltar que al final, «se trata de un trabajo de equipo» del que Carlos Sanz, el artista fallero Sergio Musoles y su mujer Ana López forman parte. La ya considerada como fábrica de Ingenio y Gracia se ha llevado este año el gato al agua con un primer premio celebrado «como si fuese el primero de la categoría de Especial».

El objetivo principal de este equipo es hacer que la persona que reciba la crítica no tenga ganas de hacerse la foto con el ninot o escena que le representa. «Eso significa que has hurgado donde duele. Esa es la función de las Fallas», aclara el guionista. Siguiendo en esta línea, resalta que el sentido del humor es un bien escaso y que la falla ha dejado de entenderse como una crítica, «como la sátira que está en la calle y que va a prenderse fuego».

Como anécdota, cuenta que este año a través de los conocidos y multitudinarios grupos de 'whatsapp' le ha llegado alguno de sus carteles confeccionados para el monumento que firma Musoles bajo el lema 'Parem les rotatives!'.

Sobre la polémica suscitada en los últimos días respecto al fallo del jurado en la categoría de Especial, afirma, como opinión personal, que no hubiese situado a su comisión tan abajo. Sin embargo, también resalta que son conscientes de que su presupuesto es inferior al del resto de fallas de Especial. «El fallero ha de ser consciente y consecuente con los recursos que tiene».

En este sentido, asegura que tener menos dinero ha sido bueno para ellos a la hora de optimizar los recursos disponibles «y no dormirnos». «Que el jurado considere que hemos sido el primer premio de Ingenio y Gracia nos alegra», asegura.

Además, tal y como recuerda, el jurado ha sido elegido por las propias comisiones y en ese sentido, se muestra satisfecho con cómo se han hecho las cosas.

Un periódico propio

El 'Daily Flames' es un periódico típico de los años 40-50 que intenta evocar a la época del periodismo dorado y que además, recoge crítica de todo tipo. «Crítica a nosotros mismos, crítica fallera, crítica nacional e incluso internacional», afirma el guionista. Pere Fuset, Joan Ribó, Mariano Rajoy, Donald Trump o el Valencia y el Levante son algunos de los protagonistas indiscutibles de este monumento en el que el costumbrismo también tiene cabida.

La actualidad fallera ha sido uno de los elementos más reseñables y en concreto una noticia que golpeó con dureza al mundo de las Fallas días antes de ser declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco: las normas de la Corte. «Es la noticia del año y por la que desgraciadamente salimos en todos los titulares a nivel nacional. Era necesario hacer una crítica de eso y merece ser quemado mañana», concluye. Asimismo, también quiso añadir que le sorprende como la crítica se ha ido suavizando con el paso de los años. «No creo que sea miedo por criticar pero sí que existe una prudencia a la hora de hacerlo» y que así, se pierde la esencia de lo que realmente es la fiesta.

Siguiendo en esta línea, lanzaba una pregunta al mundo fallero: «Si los semanarios de humor y los humoristas gráficos se atreven con la crítica, ¿por qué las Fallas no nos atrevemos a hacer la crítica en la calle? ¿Por qué?».

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