Fallas a pleno rendimiento

Estilos. Carmen Asins, de Les Barraques, mostrando diferentes estilos de trajes. Pruebas. Amparo Fabra, probando a Sandra Guerrero, fallera mayor de Pizarro-Cirilo Amorós./
Estilos. Carmen Asins, de Les Barraques, mostrando diferentes estilos de trajes. Pruebas. Amparo Fabra, probando a Sandra Guerrero, fallera mayor de Pizarro-Cirilo Amorós.

El adelanto de las presentaciones y el creciente número de actos protocolarios obligan a los indumentaristas a trabajar más horas

LOLA SORIANO

valencia. Las Fallas se viven los 365 días del año y buena prueba de ello es que falleras mayores y presidentes cada vez acuden más pronto a actos protocolarios ataviados con el traje regional. Antes la mayoría de presentaciones se solían programar después de Navidades, ahora ya hay fechas desde septiembre y se suman muestras de maquetas, proclamaciones que requieren lucir galas y procesiones cívicas. El apretado calendario fallero ha obligado a los indumentaristas a adelantar en muchos casos la entrega de trajes, sobre todo a las falleras mayores de comisiones. Una de las firmas que confirma el buen ritmo de los encargos es Les Barraques. «Desde septiembre tenemos mucha faena preparada porque la clientas tienen cada vez más pronto actos como presentaciones o sesiones de fotografías», indica Carmen Asins.

Según Carmen Asins, las falleras mayores para el primer traje, el más importante, eligen sedas. «Como tienen muchos actos solemnes, combinan las faldas con varios corpiños. Y en cuanto a la elección de los diseños, Asins detalla que «buscan estampados con flores más pequeñas, dibujos que no son centros florales sino guirnaldas o dibujos que recuerdan a finales del XVIII».

Para las sedas están apostando por colores más naturales, «tono crudo o champagne o amarillo claro, que son sedas sin tintar, o colores que ya se hacían antiguamente, como el berenjena». Asins explica que no hay fecha tope para cerrar los encargos. «Tenemos gente preparada par los casos que se presenten» y como anécdota recuerda que hasta una semana antes de Fallas han hecho trajes para gente que vive fuera de Valencia. «Incluso una vez me mandaron las medidas por mensaje de móvil, pero es la excepción», comenta.

Los hombres optan por dibujos más sobrios con formas geométricas y tonos tierra

La indumentarista Amparo Fabra también reconoce que la gente ya se está preparando el ajuar. «Este año se está viendo más movimiento. Después de tres años de crisis más fuerte, en la que la gente sobrevivía haciendo arreglos a los trajes, ahora ya se ve más dinamismo». Añade que nada más acabar las Fallas, las clientas ya fueron a por las telas».

Fabra indica que el ritmo en el taller es creciente. «Tengo a una persona dedicada a los arreglos porque las niñas crecen y hay que retocar la indumentaria. Otra para probar trajes terminados y dos, nos centramos en las pruebas de trajes», comenta.

Fabra explica cuando llega un encargo, un día se dedica a la toma de medidas y «en el segundo ya se prueba el traje y se deja para el acabado porque preferimos invertir cerca de dos horas ese día con la clienta y se detalla ya todo. El tercero ya se lo prueba y se lo lleva».

Ahora mismo está dando ya fechas de pruebas para enero y recuerda que «el año pasado el volumen fue tal, que mandé trabajo a otra compañera». En cuanto a los encargos, explica que además de trajes completos, «la gente está pidiendo ya jubones de manga larga porque ya no lo reservan sólo para la Ofrenda, lo utilizan para presentaciones».

Enrique Marzal detalla que la actividad se está animando. «En septiembre ya hubo presentaciones y la gente quiere ir estrenando». Entre las telas que más piden para falleras mayores destacan los espolinados. «Hay variedad para todos los bolsillos desde 900 y 1.000 euros hasta 3.000 euros y para otros trajes, tapicerías de máquina con hiladura suelta». Sobre los tonos más demandados, destaca el blanco roto, amarillo paja o azul pastel.

En 1700 Indumentaria Valenciana explican que en los últimos años ya se ha ido adelantando la entrega de trajes. Sobre las tonalidades elegidas, Jorge Faubel detalla que lo que más se está pidiendo es el «blanco, beige, tonos claros como los azules que son una apuesta segura y también las tonalidades vinos o burdeos y los rosas empolvados».

Victoria Liceras confirma que se están adelantando las entregas. «Antes muchas presentaciones eran en enero, pero este año ya hay mucho antes». En sus diseños Liceras apuesta por dibujos asimétricos con líneas sinuosas «y huyo de los colores con tintes químicos. Prefiero los tonos crudos, azules o rosas claros».

Empar del Remei explica que «las clientas estrenan trajes hasta para la presentación de bocetos. «En el Marítimo las comisiones están optando por visitar a las fallas vecinas en la proclamación, y por eso se adelanta la entrega». Sobre los diseños, Empar del Remei Ruiz indica que «se vuelven a demandar mucho los trajes del XIX y buscan dibujos diferentes a los centros florales».

Los indumentaristas confirman que los hombres cada vez se preocupan más por la indumentaria. «Ya no piden dibujos de centro grande. Se han dado cuenta de que deben ir más sobrios, con pequeños dibujos geométricos, con alguna licencia de color en el chaleco y con completos, como relicarios», indica Fabuel.

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