Las fallas más modestas suben sus presupuestos

Barrio. Proyecto de la comisión Padre Luis Navarro-Remonta, comisión del Cabanyal. /  LP
Barrio. Proyecto de la comisión Padre Luis Navarro-Remonta, comisión del Cabanyal. / LP

Los presidentes de las entidades más pequeñas explican que redoblarán sus esfuerzos pero ven inviable llegar a los 8.000 euros de Alicante Las comisiones que ocupan los últimos puestos en la lista de clasificaciones quieren tener voz en el debate sobre los precios mínimos de los proyectos

LOLA SORIANO

valencia. Las comisiones más modestas, las que figuran en el pelotón de cierre de la tabla de clasificaciones, también harán un esfuerzo para dotar de más presupuesto a sus fallas, eso sí, dentro de sus posibilidades. Aseguran que apuestan por la falla, pero reconocen que les sería imposible llegar al mínimo de los 8.000 euros de Alicante.

En Padre Luis Navarro, M.ª Carmen Gurrea, asegura que «estamos atentos a ver cómo queda la mesa de debate que se ha abierto para marcar los mínimos, pero nos gustaría asistir para explicar nuestra situación». Y es que en esta comisión el censo es de cincuenta falleros.

Como indica Gurrea, «en fiestas no podemos ni contratar orquestas, ni discomóvil. Las cenas las preparamos nosotros y hay gastos fijos como el alquiler del local y no tenemos patrocinadores». Y añade que el presupuesto es escaso «y en lo que más gastamos es en las fallas».

El pasado ejercicio invirtieron en la falla grande 1.500 euros. «Hace años hacíamos la falla infantil porque nos gusta involucrarnos, pero al final confiamos los dos proyectos a Inmalvart, que este año repite».

En Guillem de Castro-Triador invirtieron 1.500 euros en la falla grande de 2018 y 200 euros en la infantil «porque la pequeña la hace un fallero nuestro que es artista, Celso Sierra», indica Francisco Prósper. Para este año «vamos a subir la falla a 2.500 euros, pero si pusieran el mínimo en 8.000 euros, no podríamos. Somos cincuenta falleros», indica.

Prósper detalla que el presupuesto anual no supera los 15.000 euros y «hay que pagar una cantidad fija de alquiler del casal, luz, pólvora y la presentación». También indica que tratan de ser autosuficientes «y varios falleros tocamos el tabal i dolçaina y sólo contratamos una banda para la Ofrenda».

En Doctor Berenguer Ferrer el pasado ejercicio destinaron a la falla grande 1.320 euros y su presidenta, Teresa Lozal, explica que «si tenemos que subir a 1.800 euros haremos el esfuerzo recortando por otro lado, pero hay que hacer frente a gastos». Indica que hace años eran 300 falleros y ahora son 100.

En San Miguel, el presidente, David Gilabert, reconoce que «la finalidad es plantar falla, pero no podemos dedicarle todo lo que quisiéramos. Sólo el alquiler del casal en el Carmen nos cuesta 1.000 euros al mes». A pesar de ello, explica que el pasado año invirtieron en los dos proyectos 3.000 euros y que ahora lo aumentarán a 5.000 euros. Y añade que «nos hace ilusión competir en el concurso. Hace dos años obtuvimos el tercer premio e Ingenio y Gracia en Séptima C».

Málaga-Doctor Montoro cuenta con 80 falleros. En 2018 invirtieron 1.100 euros en los dos proyectos porque crean sus propios proyectos y sólo contabilizan el material y este año subirán a 3.000 euros y contratarán a Mauri Vázquez. «Si ponen el mínimo en 1.800 euros ó 2.000 euros, se podrá llegar, pero no 8.000 euros», según Pepe Capella.

Otro caso es el de Blasco Ibáñez-Mestre Ripoll. «Somos menos de 70 falleros y ojalá pudiéramos gastar más, pero tenemos que pagar el alquiler del casal y una carpa, porque plantamos lejos de la sede. Estamos haciendo un esfuerzo por no desaparecer. Entendemos al gremio, pero no podemos llegar a más. Quitamos hasta una mascletà nocturna que hacíamos por San José», indica Joaquín Darder. Este colectivo no duda en hacer un llamamiento para aumentar el censo.

Más

Fotos

Vídeos