Fallas de calidad para toda la ciudad

Los ponentes David Izquierdo; Carmen Sancho; Santiago Ballester y Xelo Salavert, en el Ateneo Mercantil. / irene marsilla
Los ponentes David Izquierdo; Carmen Sancho; Santiago Ballester y Xelo Salavert, en el Ateneo Mercantil. / irene marsilla

Aula LAS PROVINCIAS: Los ponentes proponen distribuir los actos por Valencia, aunque no hay consenso a la hora de cobrar una tasa a los visitantes

LOLA SORIANOVALENCIA.

Una fiesta que invite a volver, que atraiga a turistas de calidad y que no acabe convirtiéndose en unos sanfermines. Esta es la apuesta de las comisiones de falla y de los hosteleros para conseguir la excelencia para las Fallas. Así se manifestó ayer en una nueva edición del AULA LAS PROVINCIAS que tuvo lugar en el Ateneo Mercantil.

El acto, moderado por el jefe de Opinión Pablo Salazar, contó con ponentes como Xelo Salavert, copresidenta de la falla L'Antiga; Santiago Ballester, presidente de Convento Jerusalén; Carmen Sancho, fallera mayor de Valencia de 2014 y David Izquierdo, gerente de la Federación Empresarial de Hosteleros de Valencia, además de Paco Moreno, jefe de sección de Valencia en LAS PROVINCIAS.

A esta cita con el debate también asistieron representantes del mundo fallero como Jesús Hernández, presidente de la Interagrupación; Rafa Ferraro, presidente de la Federación de Especial; José Luis Vaello, exsecretario general de la Junta Central Fallera; Alfonso Navarro, vicepresidente de Convento y Eduardo Monfort, asesor de presidencia de Convento y Rafa Mengual, copresidente de L'Antiga.

Estuvo la presidenta del Ateneo Mercantil, Carmen de Rosa y representantes de la política como el portavoz del grupo popular, Eusebio Monzó; el concejal Félix Crespo y el portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner. Y asistió el presidente del Consejo de Administración de LAS PROVINCIAS, Gonzalo Zarranz.

Si una cosa quedó clara es que todos consideraron vital proyectar a las Fallas a nivel internacional, pero buscando el turismo de calidad, en lugar del 'low cost'. «Las Fallas son una fiesta abierta, pero se debería de crear una mesa de trabajo para analizar el tipo de fiesta que queremos y cómo potenciarla», dijo Santiago Ballester, presidente de Convento Jerusalén. «Cuanta más gente venga mejor, pero hay que resolver el reto de la limpieza y más presencia policial», dijo Paco Moreno.

Ballester opinó que sería momento de estudiar «una tasa de turismo. En primer lugar para que revierta en la administración, porque necesitamos más efectivos de Policía y seguridad. Pero además, las fallas tenemos generar más ingresos para poder hacer grandes fallas y estamos en una época de recortes».

El gerente de la Federación Empresarial de Hostelería, David Izquierdo, reconoció que «todos los valencianos, no sólo los hosteleros, tenemos que agradecer mucho a los falleros por organizar estas fiestas pero es momento de preguntarse qué modelo buscamos porque el año pasado se excedió la capacidad de carga y tampoco es sostenible por seguridad. Tienen que ser unas fallas en las que nos sintamos cómodos los falleros, vecinos y hosteleros», indicó. A pesar de ello, no se mostró partidario de implantar una tasa y explicó que «surgirían dudas de a quién aplicarla, a los turistas de fuera o a los visitantes que también llegan de pueblos y quién gestiona la tasa. Los visitantes hacen gastos medios muy bajos».

Por su parte, Xelo Salavert, copresidenta de L'Antiga, abogó por distribuir actos por toda la ciudad y dar a conocer propuestas de comisiones que no sólo estén en el centro «para que los visitantes puedan ver actividades muy diversas». Los ponentes, de hecho, no vieron con malos ojos que se organicen actos en La Marina o en el futuro Parque Central, pero aseguraron que ello precisaría una gran organización y refuerzo de las líneas de la EMT.

Tanto Ballester como Carmen Sancho indicaron que lo que sería difícil es agrupar verbenas porque cada falla tiene su ADN y sus actividades. El presidente de Convento y la copresidenta de L'Antiga coincidieron en señalar que se precisa un mayor control de los vendedores ilegales que se camuflan entre los mercados artesanales para vender sin ninguna vigilancia.

Un tema en el que coincidieron todos los ponentes es que no quieren unas fallas politizadas, un comentario que salió a debate como crítica a las preguntas políticas realizadas por el Ayuntamiento en una encuesta a las comisiones. «Las fallas son de los falleros y hay que gobernar para todos los falleros», dijo Carmen Sancho.

Por su parte, Xelo Salavert indicó que «no me gusta nada el binomio fallas y política. En todos los casales hay gente muy diversa y vivimos en perfecta sintonía y no nos gusta hablar de política». El presidente de Convento añadió que «es un error intentar meter política en las comisiones. Desde pequeños nos han enseñado que en las fallas no se habla de política y cuidado con el fútbol». Ballester añadió que «somos un colectivo solidario, pero usar a las entidades falleras para otra cosas es un gran error.

Un punto en el que no hubo consenso es en el cambio de fecha de San José. Los representantes de L'Antiga y Convento defendieron sus bondades. El portavoz de los hosteleros dijo que no les compete porque son actores secundarios y Carmen Sancho argumentó que no podría entender el cambio.

Fotos

Vídeos