PP y Ciudadanos exigen a Joan Ribó el relevo de Pere Fuset por la crispación en las Fallas

Los concejales Glòria Tello y Vicent Sarrià, ayer en el hemiciclo junto al edil Fuset./ damián torres
Los concejales Glòria Tello y Vicent Sarrià, ayer en el hemiciclo junto al edil Fuset. / damián torres

Los dos partidos cargan en el pleno contra el concejal tras las críticas por el rechazo a presidir la asamblea y una polémica encuesta

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

Fue como el repaso de los grandes éxitos de un grupo de música, pero en este caso del concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset. El pleno celebró ayer dos debates consecutivos, uno sobre la polémica encuesta hecha a los falleros y que ha levantado ampollas en prácticamente todos los sectores de la fiesta, antecedente de otro sobre la gestión del edil de Compromís, al hilo de la espantada que dio la semana pasada en la asamblea de presidentes, a la que dejará de acudir.

El concejal del grupo popular Félix Crespo fue el primero es iniciar el recitado de motivos por el que ambas formaciones acabaron pidiendo al alcalde Joan Ribó el relevo del edil de Fiestas. Llevaba una moción para que se destruyera la encuesta encargada por el Ayuntamiento a un millar de falleros, con preguntas que incluían la ideología, la religión y hasta la renta económica.

«Pretende equiparar esta encuesta con las del CIS pero no eso no puede ser porque la concejalía de Cultura Festiva no es un ente autónomo y sigue unas directrices políticas», comentó el edil popular, para asegurar que el cuestionario va más allá de la gestión propia de la delegación municipal. «Estoy seguro de que en su falla no le preguntaron por ninguna de estas cuestiones cuando se inscribió», finalizó.

La concejal de Ciudadanos Amparo Picó también pidió la destrucción de la encuesta, dado que las preguntas «no fueron consensuadas con el colectivo fallero». La edil afirmó que el cuestionario «tiene un fondo político», lo que fue respondido por el edil de Cultura Festiva con que su delegación está «haciendo lo que pide la UNESCO, una serie de estudios cuando se declara un Patrimonio de la Humanidad».

Descartó la destrucción de la encuesta y defendió que el estudio fue «normal» y que replicó que los dos grupos de la oposición buscan la «crispación política, eso es lo que quieren. Este gobierno no va a destruir la opinión de los falleros». Su primer argumento fue contestado por Crespo, uno de los artífices de la candidatura de las Fallas ante la UNESCO. «Hemos conseguido la declaración de Patrimonio de la Humanidad sin que haya hecho falta ningún estudio sociológico. Hay 370 fallas que piden la destrucción de la encuesta, que de 24 preguntas sólo dedicaba 14 a la fiesta».

Crespo finalizó preguntando la razón de que no se incluyeran en la encuesta preguntas como «si a los falleros les gustó las fallas municipales de 2017 o qué les parece que se haya roto la paz social». En su segundo turno, Fuset comentó que «la pluralidad hay que demostrarla con estudios como el que hemos hecho», para entrar ya en el segundo tema por el que pidieron su relevo, la delegación de competencias en la Junta Central Fallera en favor de un vicepresidente, quien ha admitido su falta de cobertura para tratar temas relacionados con el Ayuntamiento. «No tengo miedo porque es una decisión valiente que he tomado para no politizar la fiesta», aseguró.

En esta ocasión, fue la concejal de Ciudadanos la que abrió turno y motivos para exigir la retirada de la delegación de Cultura Festiva a Fuset. Aseguró que «ha tenido a todos en contra por su nefasta gestión, que ha generado crispación y polémica». La edil afirmó que había «incumplido la palabra con la Interagrupación de Fallas, fue el primer presidente de la Junta reprobado y tuvo que retirar las normas de protocolo y vestimenta de las falleras mayores».

Picó destacó que la delegación encabezada por Fuset «lleva más de 2,6 millones de euros en contratos menores. Hemos pedido que los publiquen varias veces, al igual que los de la Junta, pero nada de nada. Incumple la transparencia que pregonan». La edil de Ciudadanos fue muy dura al calificar de «actitud cobarde e irresponsable» el abandono de competencias en la presidencia de la asamblea de presidentes. «Usted es la causa de todos los problemas y quien rehusa presidir la asamblea no es digno de ser su presidente», por lo que añadió que «desde la responsabilidad exigimos al alcalde Ribó que le cese como presidente de la Junta Central Fallera».

El representante popular agradeció que «no pierda la ocasión para decir que todo es culpa del PP. Cuanto más nos insulte mejor porque se queda al descubierto delante de los falleros». Dijo que «ha llegado a ser chabacano» en comentarios en redes sociales, para afirmar que «cuando fue reprobado por la asamblea por las normas de protocolo pidió disculpas y dijo que no se volvería a repetir, lo que no ha cumplido».

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