Fallera mayor infantil de Valencia 2018 | Daniela Gómez, una niña con la sonrisa por bandera

Daniela sube al taxi para reunirse con Rocío. / manuel molines

Detallista y buena estudiante, la máxima representante infantil es muy familiar y le gusta volcarse con los amigos que tienen problemas Falleros y vecinos de Daniela Gómez destacan su implicación en la comisión

ISABEL DOMINGO

Muchos de los comercios del barrio de La Pechina aún permanecían cerrados cuando la fallera mayor infantil de Valencia de 2018, Daniela Gómez de los Ángeles, pisaba ayer la calle acompañada de su madre, Eva, para estrenar su primera jornada completa en el cargo. Se levantó a las 08.30 horas y desayunó, ya más tranquila, un vaso de leche con chocolate, «de ese en bolitas, porque es el que más le gusta», comentó su abuela Mercedes.

Tras el frenesí de la víspera, llegaba la calma tensa hasta el momento de la proclamación, un acto para el que Daniela confesó que seguía ensayando el saludo «porque me lo perdí cuando lo practicamos todas». Así que antes de salir a la calle aún se puso delante del espejo para practicar, consciente de que, desde ayer, todo el mundo fallero estará pendiente de sus gestos.

Está feliz y su sonrisa («me gusta sonreír, me enseñaron que hay que hacerlo», cuenta) se contagia al resto de la familia que aguardaba la llegada de la vicepresidenta de la Junta Central Fallera, Montse Catalá, para trasladarse al domicilio de la fallera mayor, Rocío Gil, y empezar, ya las dos juntas, a cumplir con los compromisos oficiales. En el caso de Daniela, permanece en casa de sus abuelos Juan Antonio y Mercedes, que viven en la calle paralela al casal de Santa María Micaela-Martín el Humano, ya que ella reside en l'Eliana.

Más información

Eso ahora, porque hace años el casal estaba justo al lado del patio familiar. «Yo bajaba y entraba directa a la comisión», recuerda Eva de los Ángeles, que también fue fallera mayor infantil de esta comisión en 1984. Como la hermana de Daniela, Claudia, o su tía Estefanía de Julio. O su tío Felipe, que durante muchos fue presidente de Santa María Micaela, a donde llegó la fallera mayor infantil nada más nacer y donde participa en todo lo que se le pone por delante: declamación, playbacks, teatro, etc.

Precisamente el vínculo tan estrecho entre la familia y la comisión es uno de los aspectos que destacaron los vecinos del barrio, donde los abuelos de Daniela son muy conocidos. Se comprueba mientras la pequeña está en la calle y recibe los abrazos y felicitaciones de algunos amigos de la familia que pasan camino al horno o apuran un café en el bar de enfrente. Es el caso de Fina, que contaba de forma apresurada que conoce a Daniela «de toda la vida. Es una chiquilla encantadora, buena y responsable».

«Es un cielo. Aquí la conocemos desde que era bebé. Éramos nosotras quienes la pesábamos», rememoraron las farmacéuticas Juana Tormo y Graciela. La familia de Daniela es cliente «de toda la vida» de este establecimiento y la niña acude a menudo acompañando a sus abuelos. «No hemos podido felicitarla todavía», explicó Juana, que comentó que siguieron la llamada del nombramiento en la radio «porque hemos estado muy pendientes de todo el proceso desde que supimos que había salido elegida en la Fonteta».

«Es una gran alegría», añadieron. De Daniela, que actualmente tiene diez años, destacaron su alegría («siempre está sonriendo») y su carácter familiar. «Es una niña muy dulce», resaltó Graciela. Y responsable y buena estudiante, como apuntaban sus abuelos. De hecho, es una alumna de notables y sobresalientes.

En su colegio, el San Pedro Pascual, también estaban encantados con la elección de su alumna de 5º de Primaria, de la clase de José Manuel Corella, como fallera mayor infantil de este ejercicio. «La alegría de toda su familia es compartida por toda la comunidad educativa», reza el mensaje que el centro educativo colgaba en su web tras conocerse la elección de Daniela. «Hoy [por ayer] no puedo ir», contaba con pena la pequeña, que tiene entre sus asignaturas favoritas la de Educación Física.

De la reina infantil de las Fallas de 2018 también resaltaron que esté volcada con los demás cuando tienen problemas y que es muy detallista. Por ejemplo, con Ana Rodrigo, de la floristería Lantana, explicaba que siempre intentan combinar las flores del ramo con el color del traje. «Hay un centro de rosas pequeñas de color clarito que hicimos el año pasado que le gustó mucho», recordó. En los ramos, además, suele incluirle algún muñeco o detalle infantil «para que los conserve de recuerdo y porque sé que hacen ilusión».

«Es una chiquilla muy agradecida», continuó Ana, que se encarga también de las flores de Santa María Micaela desde hace años y cuyos hijos, además, son compañeros de Daniela. «Simpática y guapísima por dentro y por fuera», añadió.

Mismas palabras que repite Josefina Rausell, vecina del barrio y también miembro de la comisión fundada en 1979 que preside desde hace tres años Concha López. «Es una niña muy guapa y agradable. Siempre con esa sonrisa que invita a quererla», resaltó.

Fotos

Vídeos