Comerciantes y consumidores redoblan las críticas por venta ilegal y suciedad en Fallas

Food-trucks. Saturación de puestos en la plaza Tetuán. / jesús signes
Food-trucks. Saturación de puestos en la plaza Tetuán. / jesús signes

Las entidades destacan la falta de coordinación entre las concejalías y de respuesta por parte del Ayuntamiento

PACO MORENO VALENCIA.

Varapalo al Ayuntamiento de Valencia desde las principales asociaciones de la ciudad, que hicieron ayer balance de las Fallas con demoledores informes acerca del descontrol callejero, la descoordinación del gobierno municipal en cuanto los permisos, que tacharon de «caos», la excesiva suciedad de las calles y el abuso de las food-trucks, las churrerías y la venta ambulante ilegal.

La asociación de Comerciantes del Centro Histórico y el Ensanche decidieron emitir un comunicado conjunto, donde subrayaron que «un año más las Fallas vuelven a sembrar el desconcierto, minar la imagen de la ciudad y atacar el patrimonio de los empresarios».

Una de las cuestiones más graves es lo que entienden como «descoordinación interna del Ayuntamiento, que ha obligado a la sociedad civil a organizarse para paliar el caos. Durante estos días han sido constantes las comunicaciones entre colectivos y la policía para trasladar lo que sucedía en las calles e intentar paliar los desbarajustes causados por una falta de previsión, a nivel de ocupación de vía pública, sanitario y de respeto al patrimonio».

Los empresarios plantean recibir una compensación por el cierre de más calles

Citaron como ejemplo a los comerciantes a los que se les «ha impedido poder trabajar, quedando aislados en algunos casos, obstaculizando sus escaparates y desviando los flujos peatonales. Para el comercio, marzo, se convirtió ya hace años, en el mes más nefasto de ventas».

En cuanto a los hosteleros se habla de «falta de respeto y trato discriminatorio», para matizar que si bien «se han logrado avances sobre el papel en el bando fallero, el incumplimiento reiterado del mismo lo convierte en papel mojado, en injusto e incongruente con los establecimientos de la ciudad».

A juicio de ambas entidades la «ordenanza de venta no sedentaria no debe quedar anulada por el bando», precisando que las sanciones que se establecen se ejecuten». Añaden que entienden necesarios que los expedientes de las autorizaciones de mercadillos se gestionen desde la concejalía de Comercio y Ocupación de Vía Pública, con respeto absoluto a la ordenanza».

Sobre las situaciones creadas los últimos días, con food-trucks colocadas en la puerta de tiendas, en entornos monumentales y calles que consideran deben quedar libres de obstáculos por cuestiones de seguridad, precisaron que van a «exigir las copias de los informes favorables que preceden a las autorizaciones, de aquellas ocupaciones que nos han causado perjuicios, queremos saber quién las firma y en base a qué se criterios jurídicos se conceden».

Para ambas asociaciones las medidas de seguridad implantadas en las calles próximas a la plaza del Ayuntamiento han perjudicado a los comercios al impedir el acceso de los clientes, causando pérdidas económicas. «Si estas medidas han llegado para quedarse, habrá que buscar compensaciones económicas», apuntan de cara a 2019.

Aseguran que es necesaria una «nueva dinámica de trabajo que se anticipe con tiempo suficiente a los problemas de sobra conocidos para encontrar soluciones que contenten a todos, y eviten los abusos que se han convertido en norma». Por este motivo abogan por crear la «Mesa de Fallas donde estén presentes todas las concejalías implicadas, para evaluar lo acontecido y programar con antelación junto con falleros y resto de sociedad civil, vecinos, consumidores, comerciantes, transportistas y hosteleros».

Desde la Federación de Empresas de Ocio consideraron que las Fallas, Patrimonio de la Humanidad, «tienen sus pros y sus contras. Y, no es lógico que alabemos la fiesta y no sepamos reconocer los problemas que encierra». Aseguraron en su balance que han de lamentar la «imagen de nuestra ciudad, que ha sido caótica. Mientras denunciamos a los músicos que tocan instrumentos en la calle, permitimos la venta y el consumo de alcohol sin control en la vía pública, e incluso a menores».

Las mismas fuentes comentaron que parece que «primer el derecho de la venta ambulante, frente a los locales que están ahí todo el año, pagando sus impuestos, creando puestos de trabajo y ofreciendo ocio legal. Tampoco se pueden priorizar los puestos de venta de alcohol ambulante, frente a los buñuelos que forman parte de la tradición».

Sobre la falta de control en las calles, subrayaron que es «responsabilidad de todos y no podemos estar en cuestiones competenciales, entre Policía Local, Autonómica y Nacional. El viernes, sábado y domingo, cuando la Policía Local estaba desbordada, el negocio era para los lateros, venta ambulante, mochileros, que montaban sus chiringuitos impunemente».

En cuanto a los puestos en sí, comentaron la «carencia de medidas higiénico sanitarias. Queremos que la gente venga, que nos visiten turistas, que desembolsen dinero. Pero no ofrecemos a esas personas unos servicios higiénicos adecuados a la magnitud de las Fallas».

Por último comentaron que este año «nuestros locales de ocio han sido los grandes perjudicados. En lo que respecta a los pubs, han recibido la competencia del todo vale de las verbenas en la vía pública, puesto que, cuando finalizaban los pubs tienen que cerrar en cumplimiento de su horario, por lo que su capacidad de negocio, ha sido nula».

La asociación de consumidores apuntó por su parte que en la venta y uso de petardos falta de control en la venta y en el disparo en zonas prohibidas, donde citaron el viejo cauce y parques infantiles.

De los puestos ambulantes consideraron necesario erradicar los puestos «sin mamparas protegiendo los alimentos, con productos que deberían estar refrigerados y no lo estaban. Necesidad de mayor control e inspecciones de la administración».

Las mismas fuentes hablaron también de una «excesiva suciedad, comportamiento incívico por parte de algunos ciudadanos, falta de concienciación en cuanto al uso de papeleras y contenedores, todo ello unido al urinario común en que se convierte la ciudad en estos días. El número de personal municipal para tareas de limpieza ha sido, a todas luces, insuficiente».

La lista de mejoras pendientes sigue con el «descontrol en la venta de bebidas alcohólicas a menores en puestos ambulantes, la dificultad para encontrar plazas de aparcamiento, debido a los cortes de calles indiscriminados y excesivos. El servicio de la ORA debería quedar suspendido desde el momento en que se permitiera el corte de calles por instalación de las carpas falleras».

La entidad finaliza destacando el «colapso y aglomeración de gente en algunos lugares de Valencia y en ciertos momentos, como es el caso de las paradas de metro que seguían abiertas».

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