El Ayuntamiento mueve la falla Periodista Azzati a quince días de la plantà

Monumento de Reino de Valencia-San Valero. / lp
Monumento de Reino de Valencia-San Valero. / lp

Un centenar de comisiones han tenido que realizar modificaciones en los planos o mover las carpas por seguridad

LOLA SORIANO

La falla San Vicente-Periodista Azzati vuelve a moverse de ubicación. Ya no se plantará en el chaflán de San Agustín, tal como exigió el Ayuntamiento de Valencia para reforzar el plan de seguridad por la alerta cuatro antiterrorista, sino que se instalará en la calle Padilla con la avenida del Oeste.

El cambio de orden del Consistorio se produce prácticamente a poco más de quince días de las Fallas. Si bien en noviembre ya había quedado claro que la comisión Ribera-Convento Santa Clara (Telefónica) pasaba de Marqués de Sotelo a situarse enfrente del instituto Luis Vives y la zona de actividades a Xàtiva; y San Vicente-Periodista Azzati se trasladaba a San Agustín, ahora se produce una nueva modificación.

La falla grande se mueve por segunda vez para recalar en Padilla, cerca del cruce con la avenida del Oeste. Y la falla infantil no estará en el mismo punto, sino que se autorizará en la calle Padilla con San Vicente. Entre una falla y la otra habrá unos 80 metros de distancia.

Reino de Valencia-San Valero subirá las fallas a las aceras para dejar un pasillo de seguridad

Además, se da la circunstancia de que la carpa estará en un tercer punto, concretamente en la calle Requena, es decir a la otra parte de la avenida del Oeste, lo que hará difícil que los falleros puedan controlar de cerca los monumentos. Por eso, «tendremos que aumentar el gasto en la contratación de personal de vigilancia en las fallas», explican desde la comisión.

Por otro lado, falta cerrar si la zona de actividades será en un cuarto punto, en la avenida del Oeste, y no al lado de la carpa, ya que esta instalación provisional estará muy justa en la calle Requena y no queda espacio libre para la zona de juegos o actos de la falla y en esta comisión son 180 adultos y 90 niños. Los falleros recuerdan que la carpa quedará en la zona de paso de los falleros que llegan por la calle Quevedo para llegar a la avenida del Oeste para ir a la Ofrenda y temen quedarse limitados a pasarse las Fallas dentro de la carpa.

Si finalmente se sitúa en ese cuarto punto la zona de actividades, no podrían preparar paellas ni hacer la tradicional torrà en la calle porque debajo está el aparcamiento de San Agustín, de modo que los falleros tendrían que asumir nuevos gastos comprando la comida ya cocinada.

Un problema añadido es que la nueva ubicación ha creado malestar entre los vecinos, ya que los residentes de dos patios de la avenida del Oeste y otros dos de Padilla no están de acuerdo con el traslado y han presentado escritos de protesta al Ayuntamiento. Aseguran que no están de acuerdo en que no se les haya informado «y tampoco en que hayan puesto los cables de los focos de luz para iluminar la falla cogidos de fachadas y balcones», indican unos vecinos. Desde la falla explican que asumen que es un cambio que ha pedido el Ayuntamiento por seguridad, pero se encuentran con las fallas y la carpa repartida y sin saber cómo iluminar la falla.

Los cambios realizados en Telefónica y Periodista Azzati no son los únicos que se están produciendo, según explican desde la Interagrupación, durante este último mes más de un centenar de comisiones han sido requeridas por el Consistorio para hacer modificaciones en los planos y varias de ellas han tenido que mover la carpa para ampliar los pasillos de seguridad y de paso de los Bomberos o reducir las dimensiones de las mismas o incluso para trasladar la falla y están a la espera de obtener los permisos.

Así, por ejemplo, Reino de Valencia-San Valero ha tenido que mover la falla grande y la infantil por el plan de emergencia que se ha ampliado en Ruzafa. Para dejar un carril libre han desplazado el monumento grande hacia una acera y el infantil hacia la otra. Los falleros han solicitado tener Bomberos en la noche de la cremà porque la distancia a los edificios es menor.

La falla Calabazas-En Gall, que lleva más de cien años plantando en la plaza En Gil tendrá que mover sus fallas y situarlas más cerca del Mercado Central porque Bomberos pedía que el monumento estuviera a 7,20 metros de distancia de las fincas. «No entendíamos la medida, cuando la calle Calabazas tiene 3,55 metros, pero nos dijeron que se necesitaban esos siete metros para que el camión de Bomberos, en caso de necesidad, pudiera dar la vuelta», comenta Manolo Vidal.

En la falla Quarantahuit venían poniendo una jaima delante de la carpa, pero para dejar más espacio con la acera tendrán que estrecharlas y pasarán de tener cinco a tres metros. En la comisión Plaza Alfonso el Magnánimo-La Nave-Bonaire llevaban toda la vida dejando una vía de acceso de 2,5 metros en la acera, pero este año tendrán que dejar un paso de 4,5 metros en la zona de la calzada. Se les llegó a plantear la disyuntiva de falla o carpa, pero al final la solución ha sido reducir la carpa de ocho metros de ancho a cinco, indica Goyo Zapata.

En la falla Mercado Central tendrán que trasladar nuevamente la carpa. Durante dos años habían puesto esta instalación al lado del monumento, cerca de la Llotgeta, pero este año se mueve a plaza del Mercado 12, cerca de la Bolsería. El cambio se produce porque Bomberos pide cinco metros de espacio para el tránsito, dada la gran afluencia de público. Esto llevará a doblar los esfuerzos en vigilantes de seguridad. Además, no ponen la carpa cerca de la Lonja porque quieren hacer caso a la recomendación del Sindic de Greuges que recomienda no poner la carpa a menos de una distancia de ocho metros de un edificio patrimonial, en este caso La Lonja.

También ha habido comisiones que han tenido que realizar varias modificaciones de planos, con el consiguiente coste, como en el caso de Montortal-Torrefiel, que han hecho cinco modificaciones, y que pondrán una jaima más pequeña.

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