El arcoíris asoma en Valencia para pintar la falla municipal

La fallera mayor de Valencia, Rocío Gil, alza el brazo tras pintar la falla municipal, junto a Okuda y el alcalde, Joan Ribó. / txema rodríguez
La fallera mayor de Valencia, Rocío Gil, alza el brazo tras pintar la falla municipal, junto a Okuda y el alcalde, Joan Ribó. / txema rodríguez

La lluvia da una tregua para que Rocío Gil y su corte llenen de color el proyecto de Latorre y Sanz y el artista Okuda

LOLA SORIANO VALENCIA.

La falla de la plaza del Ayuntamiento vivió ayer su tarde de gloria con el espectáculo de la pintura participativa de la base del proyecto municipal. La inquietud creció cuando la lluvia hizo su aparición a las cuatro de la tarde y parecía que no quería marcharse. Al final el acto no se tuvo que suspender y todos los colectivos falleros o festivos de la ciudad convocados pudieron poner un toque de color.

Sólo hubo que esperar a que escampara el tiempo. La suerte quiso que hasta un llamativo arcoíris hiciera acto de presencia a las 18.30 horas para acompañar la paleta de colores representados en la falla municipal. Como en las mascletaes de la plaza del Ayuntamiento, fue la fallera mayor de Valencia, Rocío Gil, la primera en dar inicio al espectáculo. Con un bote de espray de tono verde en mano imprimió su sello personal en la base de la falla. Primero se preparó, se protegió la cara con una mascarilla, se puso guantes y siguió el guión, ya que primero había que pintar de forma horizontal y luego había que dar color a todo el perímetro del cuadrado.

Sus compañeras de la corte también pintaron sus piezas. Por ejemplo, Lucía Serrano pintó primero un corazón rosa antes de cubrir todo el cuadrado. Minutos antes de empezar el evento, operarios municipales repartieron un buen número de máscaras de cartulina del icono del oso de Okuda que, según denunció el grupo popular, se han adquirido con un contrato menor sin especificar las unidades y por 21.400 euros.

Los padres del grafitero explicaron que antes sólo conocían las Fallas por la televisión

Uno de los primeros en ponerse la careta fue el alcalde de Valencia, Joan Ribó, que también pintó parte del arcoíris de la base de la falla. Le tocó el color amarillo. «El año pasado levantamos la falla entre todos y ahora la pintamos. Creo que la combinación del trabajo de artistas falleros y creativos ha funcionado muy bien», dijo Ribó.

El concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, utilizó el aerosol ocre. La vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, también asistió y pintó la base de azul; la primera teniente de alcalde, Sandra Gómez, imprimió el color naranja y la portavoz de València en Comú, María Oliver escogió el simbólico morado.

También pintaron muchos los alumnos de FP de artista fallero, como Susana Alcolea; Paula Lacuesta; Rubén Folgado; Daniela Simó y Ángela Grau, que apuntaron que la falla les encanta porque «es muy colorista y lleva mucha madera».

Los artistas José Latorre y Gabriel Sanz también se sumaron a la creación del arcoíris y el grafitero Okuda apuntó que «cada color tiene su lugar estratégico para que la composición quede perfecta, nada es aleatorio». Por cierto, Okuda estuvo acompañado de su padre Andrés San Miguel y de su madre, Amalia Edice. Ambos reconocieron que sólo habían visto las fallas por televisión, «pero el trabajo de los artistas falleros durante todo un año es impresionante. Hemos visto la Exposición del Ninot y hay mucho arte y el sitio es perfecto», indicaron. La madre subió a una grúa con su hijo Okuda para acabar de dar su toque de color a una de las cabezas del centro. «Mi hijo siempre dice que el color es energía positiva y en esta falla ha quedado genial», indicó Amalia.

Si bien la plaza del Ayuntamiento no se llenó, sí acudieron a la cita fans de Okuda, como David Chicote y Esther Pascual de Mislata. «Le seguimos desde hace quince años y ya era un referente en el arte urbano. Para nosotros es como una estrella del rock y los artistas falleros han sabido transmitir lo que Okuda quería. Un diez a la combinación».

Por su parte, otra joven, Carmen, que ahora vive en Amberes, dijo que «el arte de Okuda me gusta y lo he visto en Amberes, pero no me parece una falla, lo que no quiere decir que no me guste». Otro compañero, Iván Gómez, aseguró que conoció a Okuda en Madrid «y es un artista puntero e innovador del arte urbano. Esta falla municipal es un punto de inflexión. Es algo rompedor».

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