La alerta antiterrorista obligará a reducir el aforo en las mascletaes

José María Ángel (i), Moragues, un mando de la Policía Nacional y el alcalde Ribó, detrás del segundo. / irene marsilla
José María Ángel (i), Moragues, un mando de la Policía Nacional y el alcalde Ribó, detrás del segundo. / irene marsilla

La Delegación del Gobierno recomienda abrir más pasillos de evacuación en la plaza del Ayuntamiento y calles de Ruzafa

PACO MORENO VALENCIA.

«Vamos a aumentar todos los sistemas de evacuación en las mascletaes y Ruzafa con la voluntad de adelantarnos a cualquier cosa». El dispositivo policial y antiterrorista para las Fallas de 2018 se coló ayer en la Junta de Seguridad del 9 d'Octubre y tanto el alcalde de Valencia, Joan Ribó, como el Delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, adelantaron algunos aspectos del refuerzo, que se centrará en la plaza del Ayuntamiento y el citado barrio del Ensanche, sobre todo en las calles que compiten por tener la mejor iluminación y atraen por ello a miles de personas.

Se trata, explicaron, de que tanto la policía como los servicios de Bomberos y de ambulancias tengan mejores pasillos para entrar y salir de la plaza y de Ruzafa con rapidez. De ahí que sea inevitable una reducción en el aforo del espectáculo pirotécnico. La estimación de la Policía Local es que un día de gran afluencia, sumando las calles que recaen a la plaza, puede congregar hasta 40.000 personas.

El primer edil indicó que si «se ha de establecer alguna vía estos metros cuadrados no se podrán ocupar y puede afectar, pero no es el elemento fundamental, sino que son vías de entrada y salida de policía, bomberos y ambulancias». Recordó que cuando era estudiante «me ponía al lado de la valla. Ahora se aumenta la seguridad conforme aprendemos más. Alguna cosa puede afectar, pero no es lo sustancial», insistió para enfatizar el mensaje de un necesario incremento en la seguridad del recinto, atestado de público desde al menos media hora antes de cada mascletà en Fallas.

El Delegado del Gobierno dijo sobre esto que hay «informes de valoración de mejoras en el dispositivo de seguridad. Hacemos una actualización del plan de seguridad, que ya existía», precisó, para añadir que el día 10 de marzo «cae lunes y esperamos mucha afluencia de público a Valencia».

Para ello, un comité de coordinación trabajará de manera conjunta en la revisión del dispositivo. Se da por sentado que la distancia de seguridad de la valla del público con la explanada central de la plaza del Ayuntamiento no cambiará, aunque sí habrá modificaciones en los citados pasillos de evacuación.

El protocolo de las últimas Fallas fijaba un único pasillo a través de la calle de la Sangre, según figura en el documento al que tuvo acceso LAS PROVINCIAS. Desde este lugar se marcan los itinerarios hacia distintos hospitales, con el fin de que los servicios de emergencias, la Policía Nacional y la Policía Local tengan claro las rutas que deben ser despejadas en caso de necesidad.

Tanto Ribó como Moragues no precisaron los pasillos nuevos que se abrirán durante el espectáculo pirotécnico, algo en lo que deben trabajar los mandos policiales y expertos de emergencias. Lo que no incluye el informe de la Delegación del Gobierno, indicaron fuentes gubernamentales, es la petición de traslado de ninguna falla.

En los aledaños de la plaza se sitúan entre otras la de Periodista Azzati o la llamada de la Telefónica, aunque en principio no tendrán que tramitar una nueva ubicación. La primera se sitúa en el cruce con la calle San Vicente Mártir, ahora en plenas obras de reurbanización, mientras que la segunda se alza cada año en Marqués de Sotelo.

Recorridos más seguros

Acerca de Ruzafa, las calles más transitadas son Sueca, Cuba y Literato Azorín. En los últimos años, el Consistorio ha reforzado la seguridad con carteles indicadores para dirigir al público de tal manera que se eviten colapsos en el recorrido. La impresión después de lo dicho ayer es que se podría llegar incluso a una limitación en el aforo.

El tránsito de viandantes en Fallas es de tal calibre que la delegación de Movilidad tuvo que colocar vallas en la mediana de la Gran Vía Germanías para impedir que el público cruce por lugares indebidos. Lo que sí está garantizado es el cierre con vehículos o cualquier otro elemento móvil del centro cuando se convierta en peatonal los días grandes de la fiesta fallera.

La alerta antiterrorista se reforzó por los atentados yihadistas en Barcelona y Cambrils el pasado agosto. En la revisión del protocolo de seguridad están trabajando tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil, responsable esta última institución entre otros cometidos de supervisar el transporte de material pirotécnico desde las empresas.

El Ayuntamiento ya ha dado por terminado el refuerzo en la seguridad de las calles más sensibles, al seguir las indicaciones de la Delegación del Gobierno. Se han colocado maceteros en lugares como el entorno de la plaza de la Virgen, el paseo marítimo de la Malvarrosa o el paseo de Ruzafa.

De cara a las Fallas de 2018, otra de las novedades ya anunciadas será la contratación temporal de policías locales de otros municipios, lo que ya se hace con los bomberos. El Consistorio abrió hace poco el plazo de presentación de instancias en un proceso de oposiciones de 18 plazas, aunque los nuevos agentes no estarán disponibles el próximo marzo.

Tanto Moragues como el alcalde Ribó indicaron que «van a ser una Fallas con el mismo número de visitantes o mayor que la edición de este año. Por eso estamos ya trabajando ambas administraciones para que las Fallas sean lo más seguras».

El protocolo vigente marca una distancia de 30 metros desde la valla de la mascletà hasta la que marca el límite donde se sitúa el público. En los alrededores se sitúan cinco ambulancias y dos camiones de bomberos, mientras que en la calle Arzobispo Mayoral estaciona otra de reserva, entre otras dotaciones.

Este mapa puede variar el próximo ejercicio, con un dibujo aún por determinar. La comparecencia ante los periodistas se produjo en el mejor ambiente posible, aunque también sirvió para que el alcalde demandara más presencia policial y para que el delegado recordase que el dispositivo fallero corresponde en su mayor parte a la Policía Local.

Los cortes de tráfico se programan de menos a más, dado que los últimos días hay fuertes complicaciones de tráfico. De ahí que el distrito de Ciutat Vella sea el primero en quedar peatonal, a lo que sigue la ronda de Pérez Galdós y las vías de acceso a la Ofrenda a la Virgen, incluida la salida de por la marginal derecha del viejo cauce.

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