Mascotas

La moda de los gatos sin pelo

Ejemplar de shpynx, una de las razas de gato que no tienen pelo./LP
Ejemplar de shpynx, una de las razas de gato que no tienen pelo. / LP
Razas como los sphynx han ganado adeptos por su carácter sociable y afectivo, al calor de la influencia del cine y la publicidad
EXTRAS

Desgraciadamente, los animales domésticos también sufren los rigores de las modas. La influencia de la moda, el cine y la televisión provocan que, de golpe y porrazo, una raza o especie se ponga de moda, con el consiguiente desajuste que ello conlleva a su crianza o ecosistema. Pasó hace unos años, por ejemplo, con el estreno de ‘Buscando a Nemo’, que disparó la demanda de peces payaso. Pasó hace décadas con los perros de raza collie cuando Lassie los hizo famosos en la pequeña y gran pantalla. Y pasa en los últimos años con los gatos esfinge o sphynx, a los que la publicidad ha convertido en iconos.

De aspecto delgado y esbelto y con una característica por encima de todo: son uno de las pocas razas de gato sin pelo, aunque sí que tienen una fina capa de vello casi imperceptible al tacto o la vista. Así son los sphynx, los gatos calvo que se presentaron frente al gran público como ideales para los alérgicos al pelo felino, pero que hoy en día se ha consolidado como una raza de las más demandadas en Europa y Norteamérica.

Los sphynx no son la única raza felina sin pelo, pero sí la más popular. Comparten ‘mercado’ con los gatos don sphynx y peterbald, dos razas generadas de forma casi artificial por criadores rusos a finales de los años 80 y principios de los 90, y con los levkoy y kohana, razas creadas en Ucrania en los primeros compases del siglo XXI. Los sphynx tampoco son una raza ancestral, aunque su majestuosidad pueda recordar a las antiguas cortes egipcias. Su origen se data en la década de los 60 del siglo XX, con la mutación de un gen de carácter recesivo y que afectó a la raza devon rex en Canadá. Aunque los orígenes no están del todo claros, se cree que los esfuerzos de varios criadores dieron como resultados una estructura única para conformar una raza con todas las de la ley.

Su carácter afectivo, además de la ausencia de problemas para los alérgicos, presentaron a los gatos sin pelo como una raza nueva con casi ningún punto en su contra. Son animales de compañía ideales para convivir con otras mascotas y, por lo general, son cariñosos, inteligentes, curiosos y vivaces. Pese a que son gatos muy corrientes y cuentan con los mismos instintos y casi las mismas costumbres que el resto de sus congéneres de otras razas, antes de escoger un ejemplar de gato esfinge hay que tener en cuenta algunos puntos como que necesitan cuidados un poco especiales para los ojos o para los oídos, ya que la ausencia de pestañas hace que generen legañas y cera para protegerse.

La ausencia de cabello hace que la casa no esté llena de pelos, pero también impide que el propio animal no tenga el instinto de lavarse a sí mismo. Por ello, necesitan de un lavado semanal, que deberá ser a la temperatura correcta puesto que al no tener más que su piel para protegerse, necesitan que la casa esté climatizada a una temperatura constante de alrededor de 20 grados centígrados.

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