Bartolomé Nofuentes: «Las ayudas europeas son las grandes desconocidas»

Bartolomé Nofuentes, en la sede de la Diputación de Valencia./Manuel Molines
Bartolomé Nofuentes, en la sede de la Diputación de Valencia. / Manuel Molines
MARÍA JOSÉ CARCHANOValencia

Lleva toda una vida como mano derecha de su alcaldesa, Carmen Martínez, en Quart de Poblet, un municipio donde el PSPV gobierna desde la llegada de la democracia. Pero Bartolomé Nofuentes no se ha quedado en ese segundo plano que podía tener un teniente de alcalde; es diputado provincial y, desde hace casi dos años, asume responsabilidades de gobierno. Además de ser el encargado de Contratación en la corporación provincial, ha tomado las riendas de la delegación de Proyectos Europeos, lo que le ha permitido descubrir Bruselas y acercarlo a su vez a los municipios.

-¿Cómo llega a asumir unas responsabilidades que hasta ahora no habían tenido demasiada presencia en las áreas que gestiona la Diputación?

-Soy yo quien pide a Jorge Rodríguez, el presidente, encargarme de estos asuntos, poner en marcha una delegación que se llame Proyectos Europeos. No hay ninguna Diputación en toda España que la tenga.

-¿Y le parece bien al presidente?

-Sí. Le expliqué que los proyectos europeos son una oportunidad que no está siendo reconocida por nadie. Hay un aislamiento en las oportunidades que da Europa desde el punto de vista de la financiación y lo que conocemos como posibles beneficiarios, que no son sólo las administraciones. Porque en Bruselas no solamente existen los fondos estructurales, los Feder y el Fondo Social Europeo, gestionado por las comunidades autónomas. Hay otra parte, que se llama concurrencia competitiva y que hasta 2020 está dotada con 960.000 millones de euros. Y la pusimos en marcha.

-Parece que vale la pena.

-Es que estas ayudas europeas son las grandes desconocidas, y la Diputación puede hacer la importante labor de aproximar ese tipo de convocatorias no sólo a los ayuntamientos, sino también a los emprendedores, las entidades empresariales, el asociacionismo en general. Europa tiene convocatorias para todas las posibilidades. Incluidas las fallas, por ejemplo.

-¿Se han perdido ayudas que podríamos haber aprovechado por no prestar atención a esos fondos?

-Estoy absolutamente convencido, y cada día más. No hay una posición global respecto a las oportunidades que supone Europa. No hay técnicos especialistas en financiación europea y estamos hablando de poder dar una solución al plan estratégico de un polígono o de un municipio. Además, hay una línea de financiación de la que se puede beneficiar un emprendedor. Una sola persona. Tampoco las universidades tienen un ciclo, un grado, en este sentido; hay másteres, sí, pero es que además debería haber expertos especializados en Erasmus, en Life, en Interred… y por ello me reafirmo en que perdemos muchas oportunidades.

-Parece un gigante tan inaccesible, Bruselas.

-Desconocer un escenario puede que te dé esa impresión, pero Bruselas, físicamente, está tan cerca como a dos horas en avión, y ahora que hay un vuelo directo se puede ir y volver el mismo día. También están muy cerca las posibilidades de financiación.

-¿Cómo lo han articulado a nivel práctico?

-Lo que hemos hecho nosotros es impulsar nuestro papel en un partenariado, que es un consorcio de más de ocho diputaciones y gobiernos intermedios europeos que tenemos sede en Bruselas. Eso nos permite hacer socios con mucha facilidad, que es lo que suele recomendar Europa, que vayamos distintos países juntos, que además haya instituciones públicas, sociedad civil y partners tecnológicos. Y desde la oficina de proyectos europeos, donde llevamos casi dos años, hemos estado impulsando y colaborando en una gran cantidad de proyectos que suponen más de cien millones de euros. Que, además, tienen un impacto sobre lo que son sus objetivos, la reducción de la huella de carbono, el medio ambiente o el apoyo a los emprendedores. El joven valenciano tiene muchísimo talento, y ese talento es compatible con la búsqueda de financiación.

-¿Con qué proyectos se ha encontrado en estos casi dos años de trabajo?

-Por ejemplo, nos acaban de poner en marcha dos proyectos que permitirán no tener que quemar la paja del arroz, uno de los problemas medioambientales que tiene Valencia en la actualidad. Además, hay un proyecto piloto muy bonito sobre rutas escolares seguras, y que se está probando en Quart de Poblet.

-Debe de suponer una recompensa ver cómo Bruselas aprueba conceder financiación a una idea en la que se ha invertido mucho trabajo.

-Que te aprueben un proyecto es una alegría, la grandeza de la financiación europea es que no hay una relación entre el número de habitantes y el montante final. Si hay una buena idea, ya sea en innovación tecnológica, o medioambiental, te pueden caer unos cuantos millones de euros. Y eso puede transformar tu municipio. O tu comarca.

-Hablaba de jóvenes y emprendedurismo. Esa combinación tiene que ver además con otro de sus proyectos, ‘Gestión y Retención del Talento’.

-Y yo estoy encantado de poder fusionar Europa y los jóvenes con talento. Con la crisis, muchos tuvieron que marcharse, y la apuesta de la Diputación es permitir que se queden. Pero el objetivo es más ambicioso. No sólo se trata de retener; ahora mismo hay 222 jóvenes que no se han visto obligados a emigrar y que, además, vuelcan la formación que obtienen en su idea. Hay infinidad de proyectos en marcha; me viene a la mente, por ejemplo, el diseño de ropa inteligente que absorbe la contaminación.

-Es un problema, desde luego, que el talento se vaya fuera de España.

-Es que, incluso, los jóvenes pueden ser un motor económico si consiguen financiación europea, porque no olvidemos que en el futuro son nuestros relevos en las direcciones de la empresa y también en las administraciones públicas. Por tanto, hay que preservar ese talento; es poco lo que estamos haciendo para la magnitud del problema y una reflexión que debería hacerse toda la sociedad en su conjunto.

-Si yo fuera un joven de Titaguas, de Oliva, o Albal, y tengo una idea que creo que vale la pena, ¿qué puedo hacer?

-Te vienes a la diputación y te asesoramos. Maduramos el proyecto, lo ponemos en valor, te ayudamos a presentarlo en Bruselas para obtener financiación... En realidad ese es nuestro día a día.

-¿Cree que ha sido importante su experiencia durante años en la gestión de un municipio para aplicarlo ahora en su labor en Europa?

-Yo lo considero imprescindible. Esta semana, por ejemplo, estuve en el Comité de las Regiones, donde reivindicamos que los gobiernos intermedios, como las diputaciones, también podamos gestionar los fondos estructurales. Somos los que estamos más cerca de la ciudadanía y hemos demostrado que gestionamos bien los recursos. Además, se van a definir los objetivos de financiación para la próxima década y, lógicamente, yo he pedido que estuviéramos presentes porque el punto de vista de aquellos a quienes se supone que están destinados esos fondos, que son los ciudadanos, no está.

-¿Qué objetivos se propone alcanzar en estos dos años que quedan de legislatura?

-Me gustaría conseguir que los ayuntamientos viesen la oportunidad que significa Europa, no sólo para obtener financiación. Yo creo que cada municipio debería replicar esa oficina que tenemos nosotros aquí, para decir a sus comerciantes, a sus empresarios, a sus emprendedores, que si tienen ideas han de ponerse a trabajar.

Fotos

Vídeos