'Once' titular de España ante Croacia. / Ap
Francia desafía el sábado al campeón mundial y europeo España por los cuartos de final de la Eurocopa-2012, aunque las dudas planean en la concentración Bleu en Donetsk, tras la inesperada caída 2-0 ante Suecia que abrió una crisis interna en su vestuario.
Francia deberá detener a una España que alineará a estrellas de clase mundial en todas sus líneas, apoyada en el esqueleto de los gigantes mundiales Barcelona y Real Madrid. El seleccionador Laurent Blanc elogia "la inteligencia" de los españoles, una forma de señalar a sus tropas, que no tienen jugadores de clase mundial, salvo Franck Ribéry y Karim Benzema.
Frante a eso, los Bleus deberán dar un concierto de aciertos colectivos al milímetro, algo que no sucedió justamente contra los escandinavos. La suspensión del central Philippe Mexès obligará a Blanc a improvisar con una zaga central casi inédita, Rami-Koscielny. Ambos trabajaron juntos contra Estados Unidos (1-0), en noviembre pasado, en un amistoso.
Pero el rival ahora es distinto, pues los defensas deberán para a un resucitado Fernando Torres (dos goles) y la ola de individualidades espectaculares de los españoles, que intentarán aprovechar la inexperiencia de Koscielny, que disputará su cuarta selección.
Otro problema de última hora es el volcán que explotó en el vestuario y desunió al grupo tras la caída inesperada ante Suecia. Si bien el estallido no tiene la misma magnitud que el de Knysna durante el Mundial-2010, Blanc hubiera seguramente elegido otro momento para enfrentar un inconveniente de este tipo. Técnico y jugadores terminaron reconociendo que hubo "fuertes discusiones", "un clima caliente".
Nasri, cuyo juego es muy criticado, se muestra aislado del grupo, mientras que Hatem Ben Arfa se reveló contra el seleccionador, según L'Equipe. Con este panorama, a Blanc le queda recostarse sobre el eje Ribéry-Benzema para esperar un buen resultado en un partido en el que también se juega su credibilidad.
Algunos observadores piensan que esa implosión del martes puede servir para catapultar el orgullo de los franceses, una hipótesis que usó el ayudante de campo Alain Boghossian, presente hace dos años en Knysna.
"No es comparable. Hubiera sido peor si nos quedábamos con las manos vacías. Pero nos clasificamos, por lo que podemos rebotar. Espero que pase el sábado. No hay nada roto", dijo el exinternacional.
Además, jugar contra España pone a Francia en posición de 'outsider', algo que no había pasado hasta el momento, incluso contra Inglaterra (1-1). Y los resultados marcan que cuando la presión está en el rival, los jugadores se liberan, como sucedió ante potencias como Inglaterra, Brasil y Alemania en amistoso.
De hecho, Francia es el equipo que derrotó a España en octavos del Mundial-2006, última caída de la Roja en citas grandes, cuando había llegado golpeada pero se recuperó de la mano de Zinedine Zidane y un gol de Ribery.
Ahora deberá aparecer otro crack. Muchos piensan que es la oportunidad de Karim Benzema, la joya del Real Madrid que todavía no convirtió en esta Eurocopa y podría hacerlo contra su compañero Iker Casillas, al que bien conoce de la Casa Blanca.





