Mesut Özil durante el Alemania-Dinamarca del pasado domingo. / Efe
El centrocampista alemán Mesut Özil es uno de los jugadores más flojos de su equipo en lo que va de Eurocopa 2012, donde la 'Mannschaft' cuenta sus tres partidos por victorias, pero sin la aportación esperada de su 'Mago', que tratará de hacer sus trucos en cuartos.
"Mesut no es ni la sombra de sí mismo, si se compara con cómo juega con el Real Madrid o con otras actuaciones anteriores con la selección", escribió el exportero internacional Harald Schumacher, en una crónica dedicada al mediapunta de origen turco. "Le falta frescura, motivación, dinamismo, velocidad y seguridad", añadió, en un análisis duro e implacable.
El juicio puede parecer severo, pero responde a las altas expectativas que se tenían depositadas en uno de los jugadores estrella del Mundial 2010, donde su calidad y sus detalles técnicos fueron alabados en todo el planeta.
Desde el principio de la Eurocopa no ha rendido, ni de lejos, a ese nivel. Estuvo discreto ante Portugal (1-0), donde se diluyó en el juego espeso del conjunto, y luego tuvo mala fortuna ante Holanda (2-1), llegando a estrellar un balón en palo de Maarten Stekelenburg.
Contra Dinamarca, pareció en una mejor forma, combinando bien con Lukas Podolski, Thomas Müller, Mario Gómez o Sami Khedira, a pesar de la fuerte presión a la que le sometieron los jugadores de la daneses (2-1).
Incluso fue el autor de la asistencia a Lars Bender para el gol del triunfo, a diez minutos para el final, pero son apenas detalles aislados para un jugador llamado a cotas más altas de protagonismo.
El centrocampista del Real Madrid no se esconde y hace incluso autocrítica, acompañada de propósito de enmienda: "Es verdad que puedo jugar mejor. Conozco cuál es mi potencial. Y todavía no lo he utilizado. Debo y quiero mejorar".
Sus defensores subrayan que el efecto sorpresa de 2010 ya ha pasado y ahora es objeto de marcajes más duros, pero él no quiero buscar excusas y recuerda que en la Liga española, con el Real Madrid, ya está acostumbrado a no contar con mucha libertad de movimientos, lo que no le ha impedido dar 17 asistencias y finalizar en cabeza en esa clasificación esta temporada.
Su seleccionador, Joachim Löw, se muestra en cualquier caso clemente con su estrella y habla de un problema colectivo, no individual. "Mesut Özil ha mejorado mucho respecto al primer partido. Contra Dinamarca corrió mucho, tocó muchos balones y trabajó de manera muy intensa sin el balón", subrayó el técnico este mismo martes.
Löw confía en que el 'Mago' del Real Madrid aparezca ahora que el torneo entra en su recta decisiva. "Özil va a brillar. En el Mundial 2010 fue contra Inglaterra (4-1 en octavos) y Argentina (4-0 en cuartos) donde estuvo excelente. Se está acercando su momento", añadió.
Alemania quiere llegar a la final y si lo hace los tres primeros partidos marcan la primera mitad del torneo. Todavía quedarían eventualmente tres, cuartos de final, semifinales y la final, para escalar un Everest donde el trofeo europeo está en lo más alto.





