Cesc sustituye a Silva en el encuentro ante Croacia. / Efe
Se ha convertido en el puesto de moda en la selección. La plaza del ‘9’ ha ocupado debates, incógnitas y vaticinios varios en estos tres primeros partidos de Eurocopa y augura nuevas teorías de cara a cuartos de final, a tenor de lo visto este lunes ante Croacia. En el sufrido encuentro, hasta cuatro jugadores de ‘La Roja’ pasaron por la posición más avanzada en el esquema de Vicente del Bosque, dejando claro que España sigue sin un delantero centro nato en el torneo.
Parecía que con los dos goles ante Irlanda, Fernando Torres había finiquitado el debate que nació y creció cuando Cesc ocupó esa plaza contra Italia. Pero este lunes, el ‘incendio’ se reavivó con crudeza. Torres empezó como ‘9’, le siguió Silva por unos minutos en la segunda parte, después fue el turno para Cesc cuando sustituyó al canario y al final, los últimos minutos fueron para Negredo. Incluso se podría decir que Navas ocupaba esa plaza cuando anotó el gol...
Todo un galimatías táctico que al final se resolvió de la mejor manera, con victoria en la recta final gracias a un tanto del extremo del Sevilla, pero que no servirá para resolver las dudas sobre una posición fundamental en un campeonato de la envergadura de la Eurocopa.
De entrada, Del Bosque apostó sobre seguro. Si frente a Italia sorprendió a todo el mundo al colocar a Cesc de ‘falso 9’, este lunes decidió dar continuidad al once que rayó a muy buen nivel frente a Irlanda, es decir, con Torres de referencia. Lo que sucedió es que Croacia no es Eire, y sus centrales Corluka y Schidenfeld maniataron desde el primer minuto al ‘Niño’.
Sin respiro
El delantero del Chelsea apenas tuvo respiro en los 61 minutos que disputó, casi no encontró espacios en la tupida red que tejió el seleccionador Slaven Bilic, y al final, lo que descolocó frente a Italia -la presencia de Cesc como delantero-, se terminó por añorar frente a los balcánicos. Así lo vio Del Bosque, que a la hora de partido decidió prescindir de Torres para dar entrada a Navas.
En ese movimiento, los centrales de Croacia perdieron la referencia de marcar a un ‘9’ clásico para tener que preocuparse de la movilidad de un rival con futbolistas ‘bajitos’ y con movilidad, aunque lo del ritmo fuera otra cuestión a añorar. A partir de ese minuto 61, España jugó con Silva como referencia en el eje del ataque, un experimento que no funcionó. Por un lado, el equipo perdió al jugador más desequilibrante este lunes por la banda para terminar por desdibujarse en su nueva posición, y por otro lado, los centros de Navas se quedaban sin opción de remate al carecer de un delantero centro.
Total, que Del Bosque volvió a mover ficha. Diez minutos después dio entrada a Cesc en lugar de Silva, con lo que España recuperó el dibujo que planteó frente a Italia en el primer encuentro, con el futbolista del Barcelona de ‘falso 9’. Las cosas mejoraron algo, puesto que el equipo ganó en movilidad. Eso sí, a ello también contribuyó la necesidad croata de marcar para no irse de vuelta a su país. España comenzó a encontrar los huecos que no había tenido en todo el partido, y así todo es más sencillo. Así llegó el gol de Navas, que apareció en punta tras intercambiar posiciones con Cesc.
Tras el alivio generalizado todavía quedaba un cambio. En el minuto 89, Negredo sustituyó a Xavi. En ese tiempo final, España recuperó la figura del ‘9’ clásico, y además, quedó claro que para Del Bosque, Fernando Llorente es su última opción en el ataque.





