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Renzi dimite y plantea un Gobierno de unidad o elecciones anticipadas

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Renzi habla con los medios. / Reuters I Atlas

  • El presidente italiano, Sergio Mattarella, iniciará este jueves las consultas con todos los partidos políticos para buscar una salida a la crisis política

El primer ministro de Italia, Matteo Renzi, ha renunciado oficialmente este miércoles a su cargo, tres días después de haber sido derrotado en un referéndum sobre la reforma de la Constitución, anunciaron fuentes oficiales.

Antes de entregar su dimisión, Renzi compareció como secretario general ante los miembros de su partido, el Partido Demócrata (PD, centroizquierda), y a ellos les planteó una disyuntiva: o la formación de un Gobierno en el que se involucren todas las fuerzas políticas o la convocatoria de comicios anticipados.

Renzi es consciente de que, a pesar de perder el referéndum el pasado domingo, un 40,88 % de los electores italianos secundó su reforma, por lo que lanzó un mensaje a la oposición y les dijo que si quieren elecciones, "que lo digan".

Si no, opinó, será conveniente la formación de un Gobierno que cuente con la participación "de todos" los partidos y que no sea su grupo político el que cargue con "la responsabilidad en solitario".

Renzi recordó que Italia tiene previsto el próximo año organizar citas internacionales como el 60 aniversario de la firma del Tratado de Roma o la cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno del G-7 más los presidentes de la Comisión y el Consejo Europeos, en mayo en la ciudad siciliana de Taormina.

Desde que el pasado domingo los electores italianos rechazaran la reforma constitucional que precipitó la dimisión de Renzi, el país atraviesa una situación de inestabilidad política es observada por los socios de la Unión Europea (UE) y que no parece haber sembrado el pánico entre los inversores, aunque la Bolsa de Milán sí ha vivido jornadas de volatilidad por la incertidumbre política y económica en el país.

"La situación política en Italia sigue estando en el centro de las miradas de los mercados", dijo hoy Unicredit en un comunicado, aunque los inversores confían en el inicio de ronda de consultas "para un gobierno de transición", con lo que no esperan que se convoquen de inmediato elecciones anticipadas.

La ley de presupuestos que se aprobó hoy en el Senado contempla una bajada de impuestos cifrada en 23.500 millones de euros, un aumento de las pensiones más bajas de entre 30 y 50 euros mensuales, 2.000 millones más en Sanidad y mayor financiación para las pequeñas y medianas empresas.

Además, prevé que el déficit público alcance el 2,3 % del Producto Interior Bruto, a pesar de los llamamientos de la Comisión Europea a reducirlo, y un crecimiento del 1 % para el próximo año, una décima más optimista que la previsión de Bruselas.

La renuncia ha sido entregada al presidente de la República, Sergio Mattarella, quien ha adelantado que este jueves iniciará las consultas con todos los partidos políticos para buscar una salida a la crisis política.

"El presidente de la República ha recibido esta tarde en el Palacio de Quirinale al presidente del Consejo de Ministros, el cual, una vez completado el trámite parlamentario de examen y aprobación de la Ley de Estabilidad, ha presentado su dimisión", ha informado la Presidencia.

Sin embargo, Mattarella "se ha reservado su decisión" y ha pedido a Renzi que se mantenga en el puesto de forma interina mientras duren las consultas con los diferentes partidos políticos para formar gobierno, que comenzarán este jueves a las 18.00 horas.

Matarella se entrevistará con representantes del Partido Democrático, Forza Italia y el Movimiento 5 Estrellas, así como con los presidentes del Senado y la Cámara de Diputados, Pietro Grasso y Laura Boldrini, respectivamente, y el presidente emérito, Giorgio Napolitano.

Renzi prometió durante la campaña electoral que renunciaría si ganaba el 'no' en el referéndum sobre la reforma constitucional, que limitaba las facultades del Senado y los territorios para dar mayor poder al Ejecutivo central.

El primer ministro acudió el mismo lunes, un día después del referéndum, a Quirinale para presentar su dimisión a Mattarella, pero éste le pidió que la aplazara hasta que la Ley de Estabilidad, nombre con el que se conoce en Italia a los presupuestos generales, fuera aprobada.

Las cuentas públicas han recibido este miércoles el visto bueno del Congreso gracias a una moción de confianza en el Senado, que ha salido adelante con 173 votos a favor y 108 en contra, y que ha permitido acelerar al máximo los trámites parlamentarios.

Los presupuestos presentados por Renzi aumentan hasta el 2,3% del PIB el objetivo de déficit de Italia para el próximo ejercicio, frente al 1,8% por ciento contemplado anteriormente. Además, incluyen 4.500 millones destinados a los damnificados de los terremotos.

La falta de adecuación a los objetivos de déficit llevó en un principio a la Comisión Europea a pedir explicaciones al Gobierno italiano. Según el borrador enviado al ejecutivo comunitario, su déficit estructural será del 0,5%, frente al superávit del 0,6% acordado.

Las opciones de Mattarella

El presidente italiano tiene ahora la responsabilidad de decidir cómo solucionar la crisis política que se ha abierto en la nación transalpina, bien designando un nuevo primer ministro, bien anunciando la celebración de elecciones anticipadas.

Fuentes consultadas por la prensa italiana sugieren que Mattarella se decantará por nombrar un nuevo primer ministro que encabezará un gobierno técnico para guiar a Italia hasta unas elecciones anticipadas, a la espera de que se reforme la ley electoral.

Entre los nombres que suenan como candidatos para este papel están el actual ministro de Economía, Pier Carlo Padoan, o el presidente del Senado, Pietro Grasso.

El Tribunal Constitucional ha anunciado que el próximo 24 de enero revisará la ley electoral alumbrada por el Gobierno de Renzi --conocida popularmente como 'Italicum'-- para determinar qué puntos se ajustan a la Norma Fundamental.

El 'Italicum' comprende un sistema de listas cerradas, un umbral mínimo para entrar en el Parlamento, un premio para la mayoría más votada del 15 por ciento adicional y una segunda vuelta si ninguna coalición electoral logra el 37 por ciento de los votos en la primera ronda.