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Obama, sobre Rusia: «Nosotros podemos hacerles cosas a ellos»

Obama, tras su conferencia de prensa.
Obama, tras su conferencia de prensa. / Michael Reynolds / EFE
  • El presidente estadounidense se encontró con Putin en China y le pidió expresamente que los ataques cibernéticos deberían cesar

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó que la decisión de interferir en las elecciones de noviembre fue tomada al "más alto nivel" del gobierno ruso, y sugirió que podría adoptar medidas de represalia. "Hemos dicho, y lo confirmo, que esto ha ocurrido al más alto nivel del gobierno ruso", dijo Obama en referencia a las denuncias sobre la aparente interferencia de Rusia en las elecciones para beneficiar al candidato conservador Donald Trump.

El mandatario estadounidense evitó atribuir directamente al presidente ruso, Vladimir Putin, la decisión de interferir en las elecciones, pero adelantó que sería difícil tomar una decisión de esta naturaleza sin su autorización. "Yo quiero destacar que no hay mucho que ocurra en Rusia sin Vladimir Putin", dijo Obama en su última conferencia de prensa del año. Al ser consultado si creía que el presidente ruso dio la orden, Obama dijo que prefería dejar que otros consideren "si hay altos oficiales rusos capaces de actuar por su cuenta y decidir trampear el proceso electoral estadounidense sin que Putin lo sepa".

Obama salió así al cruce de las denuncias originadas en un informe de la CIA que sostiene que Rusia invadió cibernéticamente el Comité Nacional del partido demócrata y los correos del jefe de campaña de Hillary Clinton con el objetivo de ayudar a Trump. Obama relató que en septiembre de este año, cuando los servidores del Comité Nacional Demócrata ya habían sido invadidos, él se encontró con Putin en China y le pidió expresamente que los ataques cibernéticos deberían cesar. "Sentí que la forma más eficiente de asegurar que nada más ocurriría era hablar directamente, y decirle que esto tenía que cesar o habría serias consecuencias si no lo hiciese", relató Obama.

En esa misma visita, añadió, habló del mismo tema con el presidente de China, Xi Jinping, ya que agencias de inteligencia de Estados Unidos habían detectado ataques a empresas estadounidenses que se originaban en servidores chinos. De acuerdo con Obama, después de esa conversación se registró "alguna prueba" de que los ataques chinos mermaron. Por ello, Obama dijo este viernes que ahora estaba determinado a enviar un "mensaje claro" a Moscú. "Nuestro objetivo sigue siendo mandar un mensaje claro a Rusia y a otros para que no hagan esto, porque nosotros podemos hacerles cosas a ellos", apuntó.

Obama, sin embargo, agregó que para la Casa Blanca "es importante hacer esto de una manera planificada y metódica. Algunas de esas cosas las hacemos públicamente. Algunas de ellas las hacemos de forma que ellos lo saben, pero nadie más". "Cuando llegue el momento de tomar ciertas acciones que podamos divulgar públicamente, lo haremos", señaló.

La polémica por la supuesta interferencia rusa en el proceso electoral se convirtió en el asunto dominante de la semana, al punto que los líderes de los dos principales partidos en el Congreso expresaron apoyo a algún tipo de investigación sobre las denuncias. Sin embargo, Trump tachó de "ridículas" las conclusiones expresadas en el informe de la CIA, que según el diario The Washington Post fue presentada a senadores de los dos partidos.

No obstante, la decisión de Trump de nombrar al empresario Rex Tillerson, director ejecutivo de ExxonMobil y un hombre próximo de Putin, para conducir el Departamento de Estado incentivó aun más el clima generalizado de desconfianza. El senador demócrata Ron Wyden formuló este viernes un llamado a que la Casa Blanca desclasifique de inmediato la documentación de inteligencia existente sobre la interferencia. "Esta es una crisis nacional que debe ser explicada a los estadounidenses", manifestó el legislador en un comunicado.

Este viernes, el diario The New York Times informó de que Hillary Clinton mantuvo el jueves una conferencia con donantes para su campaña y en ese diálogo aseguró que su derrota ante Trump en las elecciones fue consecuencia directa de esa interferencia rusa. Según la excandidata presidencial, estos ataques fueron el resultado de "un problema personal" de Putin con ella por su declaración de que las elecciones legislativas rusas de 2011 estuvieron amañadas. "Putin me culpó públicamente del torrente de indignación de su propio pueblo, y esa es la línea directa entre lo que dijo entonces y lo que hizo en esta elección", dijo Clinton, según el NYT.

Este viernes, el Washington Post mencionó que el director de la CIA, John Brennan, notificó a los empleados de esa organización que el FBI (la policía federal) y Director Nacional de Inteligencia, James Clapper, coincidían con el alcance de la interferencia rusa. "Hay un fuerte consenso entre nosotros sobre el alcance, la naturaleza y las intenciones de la interferencia de Rusia en nuestra elección presidencial", habría mencionado Brennan a sus empleados, según el diario.